Dante

Dante Alighieri (1265-1320), fue un importante poeta italiano de la Edad Media. Su obra cumbre “Divina Comeda”, originalmente llamada Comedia y más tarde bautizada como Divina por Giovanni Boccaccio, es considerada el poema más importante de la Edad Media y la obra literaria más representativa de la lengua italiana.

Antes de emprender el grandioso trabajo de versificar su concepción del universo, se entregó con ardiente pasión a la recreación poética de un amor más cercano: Beatriz, la joven con que su solo ser desbordó los sentimientos del poeta. La temprana muerte de la hermosa dama a la edad de veinticinco años y el amor no satisfecho que con la trágica muerte desconsoló a Dante, se reflejaron en Vita Nuova (Nueva vida), que constituye el poemario y glosario de la educación sentimental del poeta.

Las leyendas han elaborado toda una iconografía de este amor juvenil, y nos proponen una visión idílica, tierna y sentimental de estos primeros amores. Se toma como seguro, por ejemplo, que la muerte de Beatriz fue soñada por Dante cuando éste se veía sometido al delirio por causa de una grave enfermedad. También se cuenta que el poeta acudía a la tumba y allí componía, entre lágrimas y lamentos de fidelidad póstuma, sus más apasionados versos. Pero, en verdad, la existencia real de esta dama no ha sido probada y la crítica literaria advierte contra lecturas anacrónicas: Beatriz es sólo el medio para expresar los sentimientos y reflexiones de Dante sobre el amor.

Citas célebres de Dante

El secreto para que las cosas sean hechas está en hacerlas.

El amor me impulsa y me hace hablar así.

Habla breve y claramente.

Un poderoso fuego es solo la continuación de una pequeña chispa.

No hay mayor dolor que recordar la felicidad en tiempos de miseria.

El amor nos encamina a ambos a la misma muerte.

Amo tanto la duda como la certeza.

No fuisteis criados para vivir como bestias, sino para seguir en pos de la virtud y la sabiduría.

La montaña tiene una formación siempre tediosa cuando empiezas, pero se hace más fácil en las más altas cumbres.

Vuestra fama es como la flor, que tan pronto brota, muere, y la marchita el mismo sol que la hizo nacer de la tierra ingrata.

La flecha del destino, cuando se espera, viaja lenta.

La raza humana alcanza su mejor estado cuanta más libertad tiene.

frases-dante

El amor insiste para que vuelva del amado el amor.

No es siempre en la felicidad cuando reímos.

La senda que lleva al Paraíso comienza en el Infierno.

Mientras más sabio te haces, más molesto te resulta perder el tiempo.

El orgullo, la envidia y la avaricia. Estas son las chispas que han prendido fuego en el corazón de todos los hombres.

Las cosas más perfectas son también las más susceptibles de recibir tanto aprecio como maltrato.

Tres cosas todavía conservamos del Paraíso: las estrellas, las flores y los niños.

Ese precioso fruto por el cual los hombres emprenden una ansiosa búsqueda en diferentes parejas, será dado hoy a tu alma hambrienta.

Cuando más perfecto es algo, más dolor y placer siente.

El amor mueve el sol y las demás estrellas.

Ellos anhelan lo que temen.

Yo no lloraba; mi corazón era como una piedra.

El demonio no es tan negro como lo pintan.

Hasta que la haya llevado de regreso al infierno.

Toda esperanza abandona a quienes aquí entran.

Ya verás cuán amargo sabe el pan ajeno, y cuán áspero camino es bajar y subir por la escalera de otros.

Hay un secreto para vivir con la persona amada, no pretender modificarla.

Esta es una noche para recordar… ella es el comienzo de siempre.

Las armas de la justicia divina pierden su filo ante la confesión y el pesar del delincuente.

Continúa bajo la guía de tu propia estrella.

Hubo un tiempo en el que solíamos ser hombres, aunque ahora nos hayamos convertido en árboles.

Estamos perdidos y sólo a medias hemos sido castigados.

Mi ruta se ha establecido sobre un mar inexplorado.

Aquel que escucha bien, toma apuntes.

El arte imita la naturaleza lo mejor que puede, al igual que el discípulo sigue a su maestro. Por eso es una especie de nieto de Dios.

frases-dante

Abra su mente a lo que le voy a revelar, y reténgalo en su interior: el que escucha, pero no retiene lo que ha escuchado, no aprende nada.

La justicia no desciende de su propio pináculo.

¡Oh, vosotros que tenéis inteligencia! Mirad la enseñanza que se esconde detrás del velo de los versos extraños.

Quien sabe de dolor, todo lo sabe.

Fui informado de esa tortura, que era el Infierno de los pecados carnales cuando las razones dan paso al deseo.

No he muerto y, aun así, perdí el aliento de la vida.

Dado que no puede haber amistad entre desiguales, donde quiera que se ve amistad se supone igualdad, y donde quiera que se entiende amistad son comunes alabanza y vituperio.

Mantén la firmeza de la torre, cuya cúspide no tiembla ni por tormentas ni por vientos.

Pronto estarás en aquel lugar donde tus propios ojos verán la fuente y el efecto, y le darán su propia respuesta al misterio.

Hay tres disposiciones que se mantienen adversas al cielo: la incontinencia, la malicia y la loca brutalidad.

Los poetas abandonan el Infierno y contemplan de nuevo las estrellas.

En medio del camino de nuestra vida, me encontré a mí mismo en un trozo de madera, perdido por fuera del camino recto.

Con el vino florece la poesía en el corazón de los hombres.

La belleza despierta los actos del alma.

A mayor fuerza y a mejor naturaleza libres estáis sujetos; y ella cría vuestra mente, en que el cielo nada puede.

Pero aquellas estrellas que alguna vez marcaron nuestro comienzo, ahora se marchan.

La experiencia te mostrará lo salado del pan ajeno, y lo penoso que es subir y bajar por las de un piso ajeno.

Es tan amargo, y la muerte lo es un poco más.

Considerar vuestro origen. No fuisteis formados para vivir como brutos, sino para seguir la virtud y el conocimiento.

A quien mucho se le da, mucho se espera de él.

No hay nada que temer, nada puede privarnos de nuestro destino, es un regalo.

frases-dante

Pronto se aprende a amar a un corazón gentil.

El más oscuro rincón del Infierno está reservado para aquellos que conservan su neutralidad en tiempos de crisis moral.

Así que, ahora, junto a mí, llegó esa brutalidad que no conoce la paz, y me llevó paso a paso de regreso al lugar donde el Sol calla.

A menos que moderes tu orgullo, este será tu mayor castigo.

La fe es la sustancia de las cosas que esperamos, la evidencia de aquellos que no son visibles.

A través de mí vas a una ciudad de llanto; a través de mí vas al dolor eterno; a través de mí vas entre la gente perdida.

Todo aquello que es creado tiene un fin en sí mismo, y así se engendra la forma que hace que el universo se parezca a Dios.

Si el mundo actual llega al extravío, la causa está en vosotros, y en vosotros debe ser buscada.

A pesar de todo, ahora mi voluntad y mi deseo se mueven como parte de una misma rueda, marcando su propio ritmo.

Tan oscuro es el fondo, que no deja ver nada si no subes hasta el dorso del arco, en que la roca es más saliente.

Mi mente estaba llena de otras cosas en aquel momento que me aparté del camino.

El corazón me has puesto tan ansioso de echar a andar con eso que me has dicho que he vuelto ya al propósito primero.

Las ruedas del cielo en lo alto, despliegan para ti sus eternas glorias, sin embargo tus ojos continúan posados en la tierra.

Tan honesta y tan gentil luce mi dama, cuando su saludo entrega, que hace a todas las lenguas temblar y quedar mudas, y ni siquiera los ojos se atreven a mirarla.

No vamos a hablar de ellos; más bien mira y sigue adelante.

La rígida justicia que me hiere se sirve del lugar en el que pequé para que ponga en fuga más suspiros.

Aquel de quien bulle un pensamiento sobre otro pensamiento, se extravía, porque el fuego del uno ablando al otro.

Podremos ver allí lo que creemos, no demostrado, mas por sí evidente, cual la verdad primera en que cree el hombre.

Cuando perdemos toda esperanza tenemos que vivir en medio de deseos.

La fama del mundo no es más que un soplo de viento que, ahora viene de aquí, y cambia de reputación cuando cambia de dirección.

frases-dante

Amor, que no absuelve a nadie amado de amar, me agarró tan fuertemente con su encanto que, como ves, no me ha dejado todavía.

¡Oh, conciencia vertical y de acero, que amargura trae la picadura de una pequeña culpa!

Aquel que puede darse cuenta de alguna necesidad, y para ayudar espera hasta que se lo pidan, es tan cruel como si nunca hubiera ayudado.

Saber de alguno es bueno; de los demás será mejor que calle, que a tantos como son el tiempo es corto.

En su voluntad reside nuestra paz.

Soy el camino a la ciudad de la aflicción, soy el camino hacia el dolor eterno, soy el camino a seguir entre los perdidos.

Sin embargo ¿Qué clase de persona eres tú que te atreves a juzgar los hechos que ocurren a mil millas de distancia con tu visión que sólo alcanza a cubrir un corto tramo?

Vuestra aprehensión convierte en verdaderas las ilusiones, que al deseo incitan, y el ánimo seducen placenteras.

Raras veces renace por las ramas la probidad humana; y esto quiere quien la otorga, para que la pidamos.

En ese libro que es mi memoria, en la primera página del capítulo que es el día en que te conocí, aparecen las palabras, “Aquí comienza una nueva vida”.

Bueno es el dominio del amor, ya que aparta el entendimiento de sus siervos de todas las cosas viles.

Tras vuestros daños vendrá el llanto originado por el justo castigo.

El mejor regalo que Dios ha dado en Su abundancia fue la autonomía de la voluntad.

No te detenga el miedo, que por mucho que pudiese no impedirá que bajes esta roca.

Para aquella que logra que mis venas y mi pulso tiemblen.

Dentro de la oscuridad eterna, dentro del fuego, dentro del hielo.

En la profundidad de tal pena la lengua se mueve en vano; el lenguaje de nuestra memoria y nuestros sentidos carece de un vocabulario propio para tal dolor.

Se debe temer sólo aquello que puede perjudicar a otro; lo demás, no, que no da miedo.

Mi esperanza es que no logremos ver más el cielo. He venido para guiarte hacia la otra orilla, a la oscuridad eterna, en el fuego y en el hielo.

Es sabido que dura poco en una mujer la ardiente llama del amor, cuando las miradas y las manos son incapaces de avivarla de continuo.

Ahora tú ya conoces lo mucho que mi amor por ti quema en lo profundo de mi interior, cuando olvidando nuestro vacío, enfrento sombras y cosas sólidas.

Bien merecido tiene quien se lamenta, al afanarse tras aquello que no dura, del tormento que en su vida encuentra.

Ahora nuestras mentes son como el humo, pero pronto serán como el fuego.

Arriba, abajo, aquí y allí les lleva; y ninguna esperanza les conforta, no de descanso, mas de menor pena.

Busca la libertad, don tan preciado como sabe quién por ella dé la vida.

Debemos avanzar hacia dolores más profundos, ya que no se nos permite permanecer acá.

Entrad, pero os advierto que vuelve afuera aquel que atrás mirase.

Nadie piensa en la cantidad de sangre que cuesta.

A través de mi visitarás la ciudad del llanto, a través de mi entrarás en el dolor eterno, a través de mi andarás entre las personas perdidas.

¡Oh!, raza humana, nacida para volar, ¿Cómo puede entonces una pequeña brisa de viento

Vence la pereza con ánimo que vence cualquier lucha, si con el cuerpo grave no lo impide.

No hay manera en que pueda separarse el calor del fuego o la belleza de lo eterno.

Tiene una naturaleza tan ruin y perversa la avaricia, que calmar su afán nunca consigue. Después de comer no se sacia y así su hambre intacta sigue.

Si tú, libre como eres has permanecido aquí abajo; es poco probable que tan siquiera una llama viviente siga ardiendo arriba.

Tristes son las almas de aquellos que vivieron sin fallas y sin alabanzas.

110 frases de Dante Alighieri, autor de la Divina Comedia
Vota este artículo!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.