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Serendipia (serendipity)

En el artículo de hoy vamos a hablar de uno de los conceptos más interesantes que existen: La serendipia. Es decir, el descubrimiento de algo importante por error.

¿Qué es la serendipia o serendipity?

La serendipia (del inglés, serendipity -no hay una traducción directa al español-) es un concepto que se utiliza para representar un tipo de suceso fortuito: Un descubrimiento que se da cuando se está buscando otra cosa (o, en ocasiones, sin estar buscando otra cosa).

Por ejemplo, uno de los casos de serendipia más famosos es el de la Viagra. Este medicamento que tan buenos momentos ha dado a la tercera edad surgió a raíz de una investigación en la que se buscaba un nuevo remedio para la angina de pecho.

Sin embargo, cuando se estaba probando, se pudo ver que uno de sus efectos secundarios era, precisamente… desafiar a las leyes de la gravedad en la zona genital masculina.

Otro caso de serendipia fue el descubrimiento de la penicilina (es decir, el precursor de toda la revolución de los antibióticos). Este caso de serendipia es más del segundo tipo. Es decir, Fleming no estaba buscando nada en particular.

Sucede que Fleming estaba investigando la gripe en 1928, y tenía una bacteria staphylococcus en una placa de Petri. Por un descuido, un moho de color azul verdoso había ocupado la placa, y había matado a la bacteria.

Este tipo de descubrimientos son algo de lo más habitual. Puede que lo anterior parezca una selección de dos casos aislados, pero lo cierto es que los ejemplos se cuentan por miles. Y, a continuación, te explico por qué.

¿Cuál es la importancia de la serendipia?

La importancia de la serendipia, aunque pueda parecer algo menor, lo cierto es que es capital. Y esto es así por dos sencillas razones: La primera, que el ser humano no está hecho para planificar demasiado las cosas. La segunda, que no conocemos lo desconocido.

Explicaremos un poco mejor ambas razones:

En cuanto a la primera, hay que señalar que el ser humano puede hacer muchos planes para tratar de conseguir sus objetivos, pero rara vez salen bien. Es mucho más habitual que algo en el plan no salga como esperabas. Algunas veces, eso que no sale como esperabas, puede ser positivo.

En cuanto a la segunda, considero que es más importante, y, aunque parezca una perogrullada, hay que señalarla: No podemos conocer lo que es desconocido. Por lo tanto, resulta imposible plantearse realizar un descubrimiento de forma consciente.

Por supuesto, podemos tener intuiciones, pero ninguna certeza. Es por ello que la serendipia es fundamental. La serendipia nos permite descubrir cosas de forma azarosa y aprovecharlas de forma consciente.

Hay que aclarar que, para que la serendipia sea “efectiva”, hay que mantener los ojos abiertos. Imagina que Fleming no hubiese caído en la cuenta de que ese moho podía ser una revolución en la medicina. El suceso habría sido el mismo… ¡Pero no se habría aprovechado!

Y… ¿más allá de la ciencia, hay serendipia?

Tal y como lo hemos planteado, parece que la serendipia solo opera en el campo de la ciencia. Es decir, estás realizando una investigación y, por pura casualidad, se da un hecho fortuito y tú te das cuenta de que ese hecho fortuito tiene más valor que aquello que investigabas.

Pero no tiene por qué aparecer únicamente en un entorno de este tipo. Perfectamente podría surgir en un entorno empresarial, en lugar de en un entorno científico, por ejemplo. Y, en este caso, quiero contarte la historia de un amigo.

Este amigo mío creó una plataforma de compra-venta de productos, y, adicionalmente, creó un sistema que permitía convertir dinero entre diferentes sistemas de pago (PayPal, Bitcoin, Neteller…).

La idea de mi amigo era utilizar eso como apoyo a la plataforma, siendo la plataforma el lugar donde se desarrollaría el negocio. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que la gente utilizaba más el sistema conversión de dinero que la propia plataforma.

Por supuesto, rápidamente dejó de lado la plataforma de compra-venta y se dedicó a hacer crecer el negocio de la conversión de dinero entre diferentes sistemas de pago. Y la verdad es que acertó, porque en poco tiempo, una gran empresa le compró el negocio.

Así que, como ves, la serendipia no solo aparece en la ciencia, sino también en el emprendimiento y, en realidad, en cualquier momento y lugar. Es por ello que conviene tener los ojos bien abiertos (y también la mente) para detectar esos momentos. ¡Quién sabe qué grandes cosas puedes llegar a descubrir!

Como puedes ver, la serendipia juega un papel fundamental en el desarrollo de los conocimientos y en el descubrimiento y creación de nuevos negocios. Por lo tanto, tenemos que mantener la mente abierta para darnos cuenta de cuándo aparecen estas oportunidades.

Serendipia: cuando un error se convierte en un gran descubrimiento
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