La ansiedad es una respuesta que tenemos los seres humanos (y también los animales) cuando nuestro cerebro comprueba que existe un peligro que pone en riesgo nuestra vida.

Pero, ¿qué ocurre si nuestro cerebro interpreta como peligroso algo que es inofensivo?. Inmediatamente envía síntomas de ansiedad, como si el peligro fuera real. Si existe un peligro real, la ansiedad hace que huyamos o evitemos esa situación, es decir, nos ayuda a ponernos a salvo. La ansiedad se produce siempre como consecuencia de dificultades a la hora de adaptarnos a los cambios que se van produciendo en nuestra vida.

Podríamos decir que hay dos tipos de ansiedad: la ansiedad positiva, que es consecuencia de peligros reales, y la ansiedad negativa, que responde a miedos que sólo están en nuestra imaginación. La primera es buena porque nos moviliza y nos lleva a buscar una solución, mientras que la segunda es negativa porque nos bloquea y nos impide sacarle gratificación a la vida.

La ansiedad provoca de forma inmediata una serie de síntomas en el sistema nervioso con la finalidad de poner a salvo la vida. Experimentas sudoración, taquicardia, palpitaciones, un nudo en el estómago, falta de aire, la cabeza que se embota... hay más de cuarenta síntomas relacionados con la ansiedad. Esto es maravilloso si el peligro es real, pero es un gran problema si no lo es.

A continuación te mostramos la valoración obtenida en el test para las distintas áreas evaluadas.

Síntomas físicos

No muestras síntomas físicos claros que puedan determinar que sufres ansiedad. Aunque piensas que estás algo angustiado/a o estresado/a en algunas ocasiones, la verdad es que lo llevas con total normalidad y sin que estos estados afecten a tu salud.

Síntomas Psíquicos

No muestras síntomas psíquicos que puedan determinar que sufres ansiedad. Cuando tienes alguna preocupación tu mente sabe "separarla" del resto de acontecimientos no relacionados, pues afrontas los problemas por sí mismos, sin por ello involucrar el resto de áreas de tu vida y evitando caer en el pesimismo.

Síntomas de conducta

No muestras síntomas conductuales relacionados con la ansiedad. Tu manera de comportarte habitual es completamente normal, tienes una actitud hacia ti mismo y hacia los demás coherente y saludable.

Síntomas de intelectuales

No muestras síntomas intelectuales que puedan determinar que sufres ansiedad. Posees pensamientos racionales en cuanto a los acontecimientos que te rodean, lo cual evita que caigas de forma gratuita en estados de estrés, infravaloración y por tanto también ansiedad.

Consumo de psicotropos

No consumes psicotropos.