Nosotros… tu mente = PSICONTOLOGIA 12

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    Anónimo

    – LOS ACCIDENTES DE TRABAJO. – Gran parte de los accidentes de trabajo, son debidos a un descuido, a una falta de atención, demasiada autoconfianza, a un fallo humano en suma. Teniendo en cuenta que, por lógica, nadie atenta contra si mismo, ni contra sus semejantes, (salvo en raras excepciones), queda claro que existe un proceso inhibidor psíquico sobre el culpable o accidentado. – EJEMPLO. – Parece imposible, que un carpintero, con más de 20 años de experiencia en el oficio, pierda unos dedos, realizando precisamente uno de los trabajos más sencillos, con su máquina de sierra habitual. El comentario del mismo accidentado (cuando le pregunté), es que el accidente se debió a un descuido. – ” Estaría pensando en otra cosa”. – – “No estaba pendiente del trabajo”. – Sin embargo reconoció asimismo, que en infinidad de ocasiones estuvo distraído, pensaba en otras cosas, pero al propio tiempo estuvo trabajando instintivamente, de una manera segura, sobre todos en faenas rutinarias; como en la que le costó perder los dedos. ¿Entonces, cual ha sido la diferencia entre esos días y el del accidente? – ENTES Y APRENDIZAJE.- Cuando aprendemos cualquier oficio, hacemos unos estudios, un aprendizaje y generalmente con un solo Grupo de Entes determinados, aquellos que por su conexión, con los trabajos manuales, (como el caso del carpintero), están motivados por el trabajo en cuestión. El aprendizaje del carpintero, fue memorizado por Entes Afines a las actividades manuales. En cambio su aprendizaje sobre Geografía, (pongamos por caso), fue memorizado por unos Entes, sin relación con las manualidades. – COMENTARIOS AL EJEMPLO. – 1º – Si a ese carpintero, mientras realiza su tarea, le hacemos preguntas relacionadas con el trabajo que está realizando o sobre su oficio en general, observaremos, que puede contestar a ellas sin dejar de trabajar. En este caso queda bien claro que el carpintero, contestará perfectamente y sin dejar de trabajar, aquellas preguntas que el Ente Consciente conoce, por tenerlas en “su” Archivo de Memoria. En este caso no es necesario para el Ente del Centro de Control, pedir un relevo, para dar respuesta a las preguntas. 2º – Para contestar a unas preguntas de carácter  general sobre su medio ambiente cercano, no relacionado con su oficio, puede contestar algunas sin dejar de trabajar, pero para otras, tiene que hacer una pausa en su trabajo, tener unos segundos de reflexión, contestar y reanudar su faena. En este caso, cuando el carpintero se detiene por un instante para contestar, significa que el Ente Consciente, no conocía la respuesta, (no estaba en “su” Archivo de Memoria), y ha tenido que motivar los Entes de su Grupo Afín de actividades manuales, para conocer y dar la respuesta. Ha necesitado unos instantes para consultarlos, contestar y continuar trabajando. 3º – Según que preguntas le formulemos, tendrá que detener completamente su trabajo, encararse con nosotros, realizar algunos movimientos con las manos, (como: rascarse, acariciarse la cara, frotarse las manos, etc.), antes de poder contestarnos. (También se efectúan otros movimientos, con el resto del cuerpo, pero éste no era el caso). En este caso, cuando para contestar la pregunta, requiere el relevo del Ente Consciente, (ya que él, ni su Grupo Afín conoce la respuesta, (no está en “sus” Archivos de Memoria), el Ente Consciente deja de trabajar completamente, pues seguir haciéndolo durante el relevo constituye un peligro para el cuerpo. Realizará gestos y acciones, que faciliten o motiven al Ente conocedor de la respuesta requerida, que no estaba preparado en aquellos momentos para ello, (pues va en contra del horario y las habitudes sociales de ese hombre), pero una vez logrado, el nuevo Ente dará la respuesta, y volverá a reintegrarse de nuevo en su Base, para que pueda tomar el relevo el Ente conocedor del oficio, para reanudar el trabajo. 4º – Finalmente en otra clase de preguntas, hará los mismos gestos, pero no podrá contestarlas, (aún conociendo las respuestas). En este caso, cuando el carpintero oye la pregunta que requiere un relevo completo en el Centro de Control; por un Ente que no es utilizado, más que en contadas ocasiones y por ello no tiene Energía Vital suficiente para asumir el relevo o bien está reprimido temporal o definitivamente por algún shock o motivo del medio Ambiente Incidente, al no lograr el relevo, volverá a surgir el Ente conocedor del oficio y declarará no recordar la respuesta , a pesar de conocerla. – RESUMEN. – Todo ello nos indica que la verdadera causa de los accidentes de trabajo  estriba, en que el oficio, como antes se ha dicho, sólo ha sido aprendido y asimilado, por un Ente o Grupo de Entes Afines. Por lo que sólo ese Grupo es capaz de realizarlo, con garantías, por estar bajo su control las partes del cuerpo requeridas para efectuarlo. Son estos los Entes que acceden Centro de Control, en el momento de realizar aquellas operaciones y permanecen fijados durante el tiempo que duran aquellas. En los momentos de descanso, los relevan otros Entes, para establecer el equilibrio psíquico necesario, para el buen funcionamiento de la mente. Por eso una prolongación o un exceso de trabajo, sin pausas, gastará más Energía Vital, de la acumulada por el Ente Consciente, nos pone relajados y puede provocar el accidente. Porque los Entes Sub.Conscientes piden el relevo para establecer el equilibrio psíquico, pero si el Ente Consciente, no cede el Centro de Control, porque sabe el peligro que implica el trabajo, para los demás Entes no afines, va debilitándose poco a poco, por falta de Energía Vital y que pobremente fijado en el Centro de Control. Entonces cualquier alteración ambiental, un ruido, una música, un olor, una imagen, etc. Ajenas al Ente Consciente, motivará a otro Ente y provocará su acceso al Centro de Control, desplazando fácilmente al Ente empobrecido energéticamente, que no puede rechazarlo y se producirá el relevo instantáneo. El nuevo Ente, que nada sabe del oficio de carpintero, se encuentra ante una situación desconocida, que no sabe como manejar, (que no figura en “su” Archivo de Memoria), pero antes de que tenga tiempo de reaccionar, o quizás de pedir el relevo por un Ente-Oficio, éste (que ya no tiene energía suficiente para hacer el relevo, no puede y entonces se produce el accidente, que le costó los dedos. Sus explicaciones del accidente, hablan bien claro, de ese cambio de Entes producido durante el trabajo. Hemos de reconocer que el Ente o los Entes afines conocedores del oficio, estaban motivados por la voluntad de trabajar. Todos los Entes poco más o menos saben de ese trabajo, ya que todos dependen de él, indirectamente durante toda su vida. (El dinero que proporciona el trabajo, atañe a todos los Entes, con más o menos intensidad); esa voluntad de trabajar, es la que hace agotarse peligrosamente al Ente-Oficio, hasta que sobreviene el accidente. – CONSIDERACIONES. – Lógicamente surgen varias soluciones al problema planteado: 1º – No hay que forzar el trabajo, por más tiempo de lo debido. Hay que conocer nuestro límite de TIEMPO-SEGURIDAD, en nuestro trabajo, sea para evitar accidentes o bien evitar errores. 2º – Hay que suprimir, los elementos auditivos, visuales, olfativos, no intrínsecamente ambientales, que puedan provocar recuerdos y distracciones, por motivación de los Entes Sub.Conscientes. 3º – Hay que hacer unas pausas determinadas, durante el trabajo, y provocar deliberadamente, cambios, relevos en el Centro de Control, para restablecer el equilibrio psíquico. 4º – Hay que asegurarse, mediante repasos mentales, de las reglas de trabajo que se efectúa, hasta comprobar que ha asumido el Centro de Control el Ente-Oficio requerido, antes de reanudar el trabajo. 5º – Se habrá de tener en cuenta de que el ambiente familiar es muy importante, para la seguridad del trabajador, pues un disgusto no asimilado, antes de su jornada laboral y recordado pulsionalmente durante el trabajo, puede ser causa directa del accidente de trabajo. En realidad cada trabajador, tendría que conocer sus limitaciones, en cuanto al promedio de duración de sus energías vitales del Ente o Entes-Oficio, para lograr así una mayor seguridad y rendimiento. (Ahora es utopía). No olvidemos cuantas cosas hacemos mal durante el día y que debemos rectificar, y que ello nos lleva muchas veces ,más tiempo, que si hubiéramos dedicado unos segundos a restablecer en el Centro de Control al Ente que sabía hacerlo. Cuando decimos:  – “Piensa bien lo que vas a hacer”. – , no  es más que una manera de provocar, motivar al Ente que sabe hacerlo, por medio de la rememoración, de lo que queremos realizar. También es conocida la frase: – “Consultarlo con la almohada”. -, que no es más que esperar que surja un nuevo Ente, que vea las cosas de manera diferente. Recordemos por último, que tan malo es un ambiente de trabajo, con motivos de distracción constantes, como aquellos en que no habiendo más que monotonía y pura atención al trabajo, logran una fijación y debilitación de los Entes-Oficio, que alteran el ciclo del control mental, produciendo los mismos efectos que el primer caso.

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