Guía de la ansiedad

Nuestro plan para superar la ansiedad y el miedo


Nuestro trabajo para superar la ansiedad pasa por siete fases: 1) entender los trastornos que puede causar la ansiedad, 2) conocer con detalle los síntomas que puede experimentar una persona ansiosa (especialmente aquellos síntomas y sensaciones que pasan más desapercibidos), 3) identificar el modo concreto en el que la ansiedad se presenta en tu vida, 4) seleccionar las técnicas para hacer frente a la ansiedad que mejor pueden funcionarte, 5) aprender dichas técnicas, 6) aplicar las técnicas a tu vida cotidiana, y 7) valorar el resultado de dicha aplicación.

La estructura del libro responde en parte a este esquema. El capítulo que sigue a esta introducción presenta las diversas formas que puede adoptar la ansiedad. Es un capítulo relativamente denso pero se ha incluido porque muchos de mis pacientes, al saber que “lo suyo” tiene un nombre se sienten aliviados. Es cierto que muchas personas que sufren ansiedad creen que son los únicos con ese problema y eso les hace sentirse aún más infelices y raros. Este capítulo nos servirá también para ir localizando y clasificando los síntomas de ansiedad. En muchas ocasiones la ansiedad y el miedo se manifiestan de modo evidente, pero son estos mismos síntomas los que pueden enmascarar detalles sutiles que requieren ser manejados adecuadamente para mejorar definitivamente. Por esto se han incluido ejemplos extensos de casos que he tratado personalmente —si bien han sido modificados los nombres y otros detalles que pudieran identificar a mis pacientes—. También se incluye una breve descripción de las características principales de cada trastorno y sus variantes, así como un apartado denominado “La clave del trastorno” en el que se presenta el elemento principal a tener en cuenta para superar cada trastorno de ansiedad. No significa que sólo haya que actuar sobre ese elemento, sino que es difícil superar ese trastorno de ansiedad si no abordamos adecuadamente lo que podríamos considerar la clave del trastorno.

El capítulo dos, “El mecanismo de la ansiedad”, nos enseña a conocer a fondo al enemigo. Sirviéndonos del esquema denominado por los psicólogos análisis funcional de la conducta, describiremos desde las situaciones que pueden desencadenar la ansiedad (estímulos) hasta las consecuencias de nuestro comportamiento ante dicha ansiedad (respuesta), pasando por describir las distintas formas en las que puede manifestarse la respuesta de ansiedad (respuestas cognitivas, fisiológicas y motoras), todo ello ilustrado con abundantes ejemplos. Dedicaremos atención igualmente a las peculiaridades de cada persona como ser individual ante la ansiedad (organismo). En la Tabla 1 se definen brevemente estos conceptos.

Tabla 1. Unidades del análisis funcional de la ansiedad.

 

Estímulo: Situaciones que desencadenan la respuesta de ansiedad. También funcionan como estímulo otras respuestas previas como recuerdos, sensaciones o pensamientos que nos producen ansiedad.

Organismo: Es el resumen de nuestra historia como personas: los aprendizajes, habilidades adquiridas, recursos de afrontamiento, herencia genética, etc. También incluimos aquí las sustancias químicas que pueden alterar la química cerebral.

Respuesta: Nuestras respuestas de ansiedad se dividen en tres subtipos: respuestas cognitivas (los pensamientos), respuestas fisiológicas (las sensaciones) y respuestas motoras (las conductas visibles).

Consecuencia: Las consecuencias de nuestras respuestas de ansiedad (por ejemplo, sentir menos ansiedad cuando nos alejamos de la situación temida) pueden contribuir a mantener nuestro problema de ansiedad e incluso empeorarlo.


Aunque ahora pueda parecerte algo complicado, dedicaremos atención suficiente para que logres realizar tu propio análisis funcional de tu ansiedad. Esto será muy útil para que aprendas a reconocer cómo funciona la ansiedad en tu caso particular y será uno de los primeros pasos que debas dar para superarla definitivamente. Tal vez esta tarea te parezca difícil a primera vista. Ciertamente tiene su complicación, pero hemos incluido tres capítulos (3, 4 y 5) que te ayudarán a completar todos estos datos, de forma relativamente sencilla, con muchos ejercicios prácticos, tests y cuestionarios. De ese modo tendrás mayor confianza en el trabajo que vas realizando.

En el capítulo tres nos adentraremos de forma práctica en el mundo de las sustancias que pueden alterar el estado emocional. Se ofrecen algunos consejos para evitar crisparnos aún más y comentamos el valor relativo de algunos fármacos para la ansiedad. Digo “valor relativo” porque estos fármacos sólo tienen una utilidad transitoria —y remarco lo de transitoria— en la solución de los problemas emocionales en general y de la ansiedad en particular. Cuando una persona está tan alterada que no puede mantener una conversación con el psicólogo, por su estado extremo de ansiedad o depresión, el fármaco puede tener una utilidad, si así lo considera el médico. Cuando el paciente es capaz de mantener su atención en la conversación durante al menos treinta minutos es el momento de iniciar la terapia psicológica. En el momento en el que comience a hacerse más estable la mejoría, el médico debe valorar la retirada gradual de la medicación mientras aún continúa el tratamiento psicológico para prevenir una recaída prematura. La ansiedad es un mecanismo de defensa natural del ser humano que le previene de peligros reales y por esto no se puede erradicar. Por este motivo no se debe conducir bajo los efectos de tranquilizantes o antidepresivos: la tranquilidad artificial que producen conlleva una pérdida de reflejos que nos puede costar la vida. Por tanto es fundamental aprender a manejar la ansiedad de modo natural, mediante el conocimiento de sus síntomas y de las técnicas que nos permitan afrontarla adecuadamente en el día a día y en cualquier circunstancia.

En los capítulos cuatro y cinco, aprenderemos a detectar la ansiedad perjudicial. Aquí veremos la forma de aplicar lo aprendido para reconocer los síntomas sufridos últimamente, cómo se manifiestan en nuestro caso particular, cuáles son sus componentes concretos, y qué consecuencias están teniendo a corto y a largo plazo. En el capítulo cuatro se incluyen algunos ejercicios para facilitar el conocimiento profundo de tus respuestas de ansiedad y cuatro tests sobre ansiedad que te ayudarán a delimitar las situaciones temidas, y los pensamientos, sensaciones y conductas principales que tienen lugar cuando estás ansioso o con miedo. En el capítulo cinco se ofrecen las claves para interpretar adecuadamente tus resultados y tomar decisiones sobre la mejor forma de afrontar la ansiedad en tu caso particular. En los capítulos que restan se desarrollan las principales técnicas que existen para ayudar a superar definitivamente la ansiedad y el miedo. Las técnicas que hemos seleccionado son —de entre las que tienen científicamente demostrada su eficacia— las que nosotros hemos aplicado en numerosos pacientes a lo largo de nuestra práctica profesional y que conocemos en profundidad. Estas técnicas persiguen tres objetivos complementarios:

  1. Lograr la relajación física: técnicas de relajación muscular (capítulo 6) y de respiración antipánico (capítulo 7).
  2. Lograr la relajación mental: técnicas de resolución de problemas (capítulo 8), técnicas de reestructuración cognitiva (capítulo 9: “Pensar con claridad”) y su aplicación a la autoestima (capítulo 10).
  3. Lograr la relajación conductual: Entrenamiento asertivo (capítulo 11) y técnicas de exposición (capítulo 12: “Hacer frente a nuestros temores”).

Estas técnicas se han presentado por orden creciente de “dificultad emocional”. Desde luego, lo más sencillo es practicar las técnicas de relajación puesto que, si bien requieren un entrenamiento apropiado, no suponen, generalmente, ningún tipo de amenaza para quien las practica. Las técnicas para lograr la relajación mental son algo más complicadas, y, si bien son necesarias en muchos casos, a veces pueden hacernos sentir un poquito conscientes de algunas limitaciones emocionales. Finalmente, las técnicas de relajación conductual son claramente “agresivas” en ocasiones, pues suponen enfrentarse —cara a cara— con las situaciones, sensaciones y pensamientos temidos. Todas estas técnicas han demostrado su eficacia y debemos remarcar aquí que, en determinados casos, las técnicas más “agresivas” han resultado, con diferencia, las más eficaces para superar definitivamente la ansiedad y el miedo. No obstante, siguiendo las indicaciones que se proporcionarán más adelante, será posible planificar una estrategia efectiva y segura para superar la ansiedad y el miedo.

Nota para profesionales de la salud mental


Este manual está dirigido a personas que sufren ansiedad o miedo y puede emplearse sin la supervisión de un profesional de la salud mental. No obstante, dichos profesionales, y especialmente los psicólogos, encontrarán en esta obra una guía útil en múltiples niveles:
  • Aquellos psicólogos con poca o nula experiencia profesional hallarán aquí una descripción llana pero precisa de los trastornos de ansiedad y de las claves que determinan el tratamiento eficaz de los mismos. También obtendrán una guía para la evaluación del paciente con ansiedad y una exposición clara de las principales técnicas avaladas científicamente para el tratamiento de la ansiedad. Todo ello salpicado de abundantes ejemplos de la propia experiencia profesional del autor.
  • Los psicólogos con experiencia clínica fuera del modelo cognitivo-conductual encontrarán en este manual una guía sencilla de las explicaciones básicas que se suministran al paciente con esta problemática desde la perspectiva cognitivoconductual, enriqueciendo, probablemente, su manejo clínico con pacientes que padecen trastornos de ansiedad.
  • Los psicólogos cognitivo-conductuales experimentados, y en general todo profesional de la salud mental que trabaje con pacientes con trastornos de ansiedad, pueden recomendar este manual a sus pacientes a modo de biblioterapia o como complemento a las sesiones terapéuticas con el paciente. Son abundantes las pruebas a favor del uso de manuales que complementen la terapia como un modo de mejorar el resultado de la misma.

Existe una guía para el profesional que complementa a este manual y que desarrolla en profundidad las decisiones clínicas que debe afrontar el psicólogo que evalúa y trata a personas con ansiedad. Puede solicitarla a través de la página web en la que colabora el autor: http://www.clinicamoreno.com/guias-psicologia.html.



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