Técnicas de estudio


Estudio de libros y apuntes

Para empezar debes tener en cuenta que a la hora de ponerte a estudiar para un examen debes hacerlo de forma organizada, de este modo si sigues siempre unos pasos concretos crearás una sistemática que te ayudará a establecer un hábito de estudio saludable y efectivo. Existen cinco pasos que ayudan a que el estudio esté jerarquizado y organizado adecuadamente, son los siguientes:

Prelectura: es importante realizar una prelectura sin subrayar ni intentar memorizar, tan solo para saber de qué va el texto e intentar comprenderlo. Es una lectura más o menos rápida, sirve para obtener la idea global de lo que vamos a estudiar. Esta prelectura es necesaria como preparación de nuestro cerebro para recibir datos. Lo mejor es llevar a cabo los siguientes pasos:

  1. Conocer el estilo del autor/profesor de la información que debemos estudiar, para adecuar nuestro estudio
  2. Conocer el nivel de complejidad de los conocimientos a adquirir (alto, medio, bajo)
  3. Realizar una lectura atenta del título, en él se suele reflejar la idea básica del aprendizaje que debemos adquirir
  4. Realizar una lectura atenta del índice, para ayudar a hacernos un esquema mental de los contenidos
  5. Realizar una lectura del prólogo, en los libros de estudio suele ser un resumen de la temática que viene a continuación, es mejor no obviarlo
  6. Realizar una lectura de los títulos y subtítulos de los capítulos
  7. Relacionar mentalmente las ideas nuevas
  8. Recordar de memoria la visión general del contenido

Estos pasos han de ser progresivos y no siempre deben hacerse todos, en el caso de los apuntes de clase no suele haber prólogo ni índice, por ejemplo.

Subrayado: en una segunda lectura pasamos a subrayar las ideas que consideremos importantes, pues ya tenemos una idea bastante clara del contenido general. Se utiliza para expresar las ideas principales de un texto.

Para ello debemos realizar la lectura comprensiva, sabiendo buscar y distinguir esas ideas principales y sólo subrayar las palabras necesarias para expresar la idea, no es preciso subrayar frases enteras.

Lectura analítica y resumen: Una vez realizado el subrayado ya conocemos lo que quiere expresar el texto y es el momento de tomar una actitud crítica para comprender, asimilar y relacionar las ideas nuevas con nuestros conocimientos anteriores. También es importante formulamos preguntas sobre estos nuevos conocimientos para confirmar o no las hipótesis expuestas en el texto en relación a nuestras ideas. Esto nos permitirá efectuar un resumen crítico de lo expuesto.

Para realizar un resumen de las principales ideas hemos de hacerlo de la siguiente forma:

  • Lo explicaremos con nuestras palabras
  • Seremos fieles al texto
  • Diferenciaremos nuestra opinión de la del autor.

Esquema: posteriormente elaboramos un esquema de ideas, para obtener las que verdaderamente importantes, y a través de las cuales seamos capaces de desarrollar el contenido con posterioridad. Según hemos ido realizando la comprensión del texto, hemos ido jerarquizando y esquematizando los conceptos y este es el momento de transcribirlos en un papel. El esquema será siempre personal en la forma (abreviaturas, sistema de clasificación) pero debe ser fiel a la idea del autor y diferenciar nuestra opinión; estará constituido por una serie de palabras significativas para nosotros, que estimulen nuestra memoria y que nos permitan relacionar con el texto completo. Resulta también una buena ayuda para la memoria visual. Las ideas principales se expresarán a la izquierda, y en la derecha las secundarias. Cuando ya lo tenemos hecho, haremos una lectura lenta del esquema junto con una rápida del subrayado para ver si lo entendemos. Si hay conceptos repetidos habrá que eliminarlos y si hay vacíos, habrá que volver a consultar para completar.

El esquema también es útil para eliminar volumen de hojas de estudio y esto favorece a eliminar la pereza de ponernos a estudiar.

Repetición mental activa: este punto el más importante para lograr el éxito. Si una vez realizado el estudio no nos ocupamos de su consolidación en la memoria, prácticamente no habrá servido de nada. Hemos de utilizar el esquema para repetir, preferentemente en voz alta, el contenido íntegro del texto, consultando donde no recuerde bien y efectuando repeticiones las veces que sean necesarias hasta conseguir que los conocimientos queden bien consolidados.
 

El repaso y el olvido

El repaso nos va a permitir tener disponibles las cosas que hemos aprendido anteriormente y es necesario porque las cosas con el tiempo se olvidan.

El tiempo ideal para hacer el primer repaso es transcurridas 8 horas y el segundo repaso a las 8 horas siguientes al primero. De este modo parece que la posibilidad de evocar lo aprendido al cabo de un mes es del 60%.

Para que esto sea cierto los repasos deben estar bien hechos, lo cual significa que una vez efectuado un repaso los contenidos vuelven a estar en la memoria al 100%.

Para repasar correctamente debemos seguir los siguientes pasos:

  1. Escribir de memoria el esquema que ya tenemos hecho con anterioridad
  2. Hacer una repetición mental (oral o escrita) mirando el esquema, para ver dónde hemos fallado
  3. Consultar con el resumen las posibles lagunas
  4. Una vez hecho esto, repetir mentalmente de nuevo
  5. Aunque es optativo, resulta aconsejable hacerse preguntas de examen y responderlas

El método más rápido para hacer este repaso es el oral, pero si es escrito también ayuda la consolidación, lo cual es muy útil para memorizar.

Una equivocación es repasar todo pocas horas antes del examen. Lo ideal sería ir repasando o bien cada día lo anterior, un día a la semana, etc...

Muchas personas sufren porque una vez en el examen dicen quedarse "en blanco", esto ocurre por exceso de nervios y por agotamiento de estudiar muchas horas en épocas de examen. Unos consejos prácticos para superarlo son los siguientes:

  • Intentar no ponernos nerviosos para evitar la inhibición que paraliza la función de la memoria.
  • Dejar el tema que nos ha dejado bloqueados y pasar a otro, de este modo no perdemos tiempo de ejecución del examen.
  • Buscar ideas relacionadas que nos lleven nuevamente al tema.
  • No dejar de escribir o de hablar aunque sean divagaciones.
  • Saber que durará sólo unos minutos y luego nos recuperaremos.
  • En ocasiones al responder a otras preguntas encontramos pistas para la que nos hemos quedado bloqueados, buscar relaciones y/o paralelismos.

Esperamos que con todos estos consejos a partir de ahora puedas aprovechar al máximo tus capacidades intelectuales para el estudio.

Video recomendado:

Anterior
Contenido relacionado: