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Técnicas de estudio


Ambiente de estudio

Familia: Todo estudiante se ve muy influenciado por las personas que le rodean y conviven diariamente con él. Si desde pequeños vivimos con unos padres que nos aportan estabilidad, armonía y crean un clima positivo hacia el acto de estudiar, el niño, y posteriormente el joven, lo integrará como un acto natural y su rendimiento escolar será mayor.

Escuela: Los compañeros y los profesores también ejercen una enorme influencia para que los temas a estudiar se muestren interesantes a los ojos del alumno, y esto puede ayudar en gran medida en el deseo de aprender más.

Individuo: Las condiciones internas propias de la persona como su nivel de motivación hacia el estudio, el interés hacia un objetivo final al que se quiere llegar y por qué, la capacidad para afrontar los problemas y solucionarlos, el convencimiento de que el estudio es una verdadera profesión y tiene sus dificultades, también son esenciales para el futuro éxito del estudiante.

Ambiente físico: aquí incluiríamos tanto nuestras condiciones físicas (cuando nos sentimos enfermos no somos capaces de integrar de igual forma cualquier información nueva) como el lugar de estudio (éste debería ser sereno y a la vez que estimule el deseo de estudiar).

Consejos básicos

Para empezar un día de estudio con buen pie hemos de tener varias cosas en cuenta, en primer lugar a nivel personal nuestro el cuerpo ha de encontrarse en óptimas condiciones: es mejor no estudiar después de una comida fuerte, una emoción intensa o después de beber alcohol. Tampoco es aconsejable fumar mucho o tomar mucho café. Dormir mucho o demasiado poco provocará que no estemos al 100% de nuestras capacidades. En general debemos mantener el cuerpo en forma haciendo ejercicio moderado, practicando una buena respiración, siguiendo una dieta sana y durmiendo lo necesario.

En cuanto al espacio físico, el sitio donde se desarrolla generalmente el acto de estudiar es frente a un escritorio o mesa de trabajo. Es aquí dónde se debe conseguir obtener las mejores condiciones posibles, como el silencio, una correcta iluminación (que evite las sombras y no sea demasiado intensa para no crear deslumbramientos que puedan cansar la vista), muebles cómodos (con la mesa a una altura adecuada, que no tengamos que encorvar la espalda ni sentirnos bajitos, y con una silla que nos mantenga una postura a 90º), material al alcance de la mano, así como un toque personal que proporciones bienestar y calidez a la zona de estudio de cada uno. Además si se toma el hábito de estudiar en el mismo lugar, el proceso de concentración acabará siendo más rápido y eficaz.

Organización y planificación del estudio

Para empezar debemos planificar las horas de estudio, pues así tendremos un control y nos podremos organizar mejor el resto de tareas personales. Tener un horario adecuado nos aportará:

  • Alivio psicológico.
  • Evitar malgastar el tiempo y estudiar más de lo necesario.
  • Permite la concentración.
  • Ayuda a crear el hábito del estudio.
  • Permite estudiar lo justo en el tiempo justo.

Para planificar nuestro horario personal debemos tener en cuenta lo siguiente:

  • Hacer una primera valoración de nuestras actividades cotidianas y el tiempo que nos ocupa.
  • Estructurar semanalmente nuestro horario de estudio en relación a dichas tareas, para que las unas no interfieran en las otras.
  • Hacer una escala de valoración de las asignaturas según el grado de dificultad que representan para nosotros, para dedicarle más tiempo a unas que a otras.
  • Las asignaturas que son parecidas nunca deben estudiarse seguidas, para evitar confusiones.
  • Dejar cada día un rato para el ocio.
  • Hacer ejercicio físico habitualmente.
  • Ser realista y ajustarse a nuestro ritmo de vida.
  • Tener en cuenta que su carácter es provisional, en cuanto se acabe la época de exámenes el plan de estudios desaparecerá.
  • Una vez planificado, hay que cumplirlo. Existen dos causas principales que hacen fracasar el horario:

La distracción, que puede ser interna (pensamientos) o externa (ruidos, familia, amigos,...)

El hecho de no valorar como importante el horario, lo que conduce a su incumplimiento. Las estrategias que podemos llevar a cabo para facilitar el cumplimiento horario son:

  • Efectuar períodos más breves de estudio, pero manteniendo el nivel de horas establecido.
  • Tener las metas y los propósitos concretizados al máximo.
  • Intercalar más descansos.
  • Adecuar mejor el lugar de estudio.
  • Estudiar en las mejores horas para cada uno.
  • Controlar el pensamiento.
  • Hacer comprender a la familia y a los amigos la importancia de estudiar, para que respeten dicha actividad.
  • Conseguir "hacer nuestro" el lugar donde trabajamos.
  • Acudir asiduamente a una biblioteca.

Estudiar de forma adecuada crea cansancio y existen unas técnicas que ayudan al descanso del trabajo intelectual y al mismo tiempo favorecen la concentración:

- Cuando paramos el trabajo y hacemos los descansos correspondientes, existen tres niveles progresivos de desconexión del mismo: cambio de trabajo intelectual, cambio mental completo y cambio de ocupación total. Existen una serie de ejercicios de relajación que pueden practicarse para conseguir la completa desconexión mental:

  • Relajación física de los sentidos: mirar durante 20" alguna cosa a una distancia de dos o más metros. Con tranquilidad, pasivamente, con el pensamiento centrado en lo que se mira como si fuera visto por primera vez.
  • Relajación de los músculos de la cabeza: mover los músculos de la frente varias veces hasta cansarlos, dejarlos ir y sentirlos relajarse.
  • Cambios de postura física para movilizar los músculos inactivos durante el estudio.
  • Ejercicios respiratorios: respirar honda y profundamente de manera lenta durante 1-2 minutos.

- Si nos sentimos cansados durante el trabajo intelectual no pienses que estás fatigado, te cansarás más. Distráete del cansancio, primero observa si hay tensiones internas que nos restan energía, mira si estás aplicando bien las técnicas de lectura y relaja la vista mirando hacia otro lado. Si aún así no puedes seguir trabajando, posponlo durante 15 o 20 minutos, realiza actividades completamente distintas de estudiar.


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