Drogas y adicciones

COCAÍNA

La cocaína es un derivado que proviene de la planta de la coca, arbusto perenne de América del Sur (la boliviana o "huanaco", la colombiana o "novagranatense" y la "trujillense" del Perú). De ahí sale la pasta de coca o clorhidrato de cocaína, un polvo blanco que actúa como estimulante del SNC.

La dependencia física es controvertida pero sí sabemos que es la droga psicoactiva más problemática en cuanto al grado de dependencia psicológica.

La absorción de la cocaína (tanto de base libre y o del crack) es muy rápida y los efectos se presentan tras la primera inhalación de forma inmediata, durando entre cuatro a seis minutos.

Provoca una gran euforia y excitación, con sensación de bienestar. No se siente cansancio físico ni psíquico, por lo que la persona que la ha consumido sobrevalora sus capacidades. Muchas personas no consumen de forma habitual, sino ocasionalmente en fiestas o cuando salen de marcha. El tipo de paciente es más parecido al alcohólico y no al heroinómano, para un cocainómano los consumidores de heroína son gente marginal, mientras que ellos generalmente vienen de un nivel social superior.

La sensación final es más de angustia que de placer por ello se tiende a abusar continuamente de fumar nuevas dosis. Tras este proceso inicial el consumidor presenta un estado de mutismo con disminución de la atención y dificultades motoras.

Características de la dependencia: hay una pérdida de control, agresividad, compulsión a tomar la droga, consumo continuado, negación de la existencia del consumo o de los problemas derivados. No produce dependencia física, es psicológica básicamente.

Vía de administración: normalmente se toma esnifada, también puede tomarse de forma oral masticándola o endovenosa. Se vende en papelinas, se corta el polvo para evitar los grumos (muchas veces con el carnet de identidad o la tarjeta de crédito), suelen hacerlo encima de un espejo para poder observar como la van esnifando. Si la cocaína no está prepara para ser inyectada, puede quemar las venas, las deteriora y las hincha, aunque tiene efectos anestésicos locales. Produce sequedad de boca, lo que provoca un aumento del consumo de alcohol para compensar.

Efectos físicos del consumo: los cocainómanos adictos suelen estar delgados en exceso, da trastornos sexuales por el efecto anestésico, pues se retrasa el orgasmo. Provoca midriasis (mirada cristalina), sequedad de boca, sudoración, irritabilidad y agresividad.

Síndrome de abstinencia: depresión, apatía, somnolencia, dolores musculares, intranquilidad, necesidad del producto, diarrea, palidez, crisis de llanto, sudoración, taquicardia y crisis afectivas.

Pueden aparecer:

  • Reacciones paranoides con delirios de persecución.
  • La depresión, indiferencia sexual, melancolía, inseguridad, baja autoestima
  • Las ideas de suicidio.

Patologías asociadas: alteraciones de la nutrición, cardiovasculares, del sistema nervioso, sexuales, obstétricas y ginecológicas, complicaciones de la vía nasal (perforación del tabique) o respiratoria.

Consecuencias psicosociales: produce una falta de apetito, inquietud y agitación, insomnio, alteración de las sensaciones, irritabilidad, crisis de angustia, compulsividad, déficits de atención y memoria, alteraciones del deseo sexual, apatía, depresión, intentos de suicidio, psicosis aguda, rasgos paranoicos y alucinaciones. Según la edad, clase social y forma de consumo pueden aparecer problemas económicos, laborales, familiares y legales.

La Cocaína, en la actualidad es de consumo generalizado, alcanza todos los estratos sociales y, en los países desarrollados, ha seguido una tendencia claramente ascendente.


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