Viajar y conocer mundo es una afición más que extendida en la actualidad. Fuera aparte de ampliar miras e indagar en otras culturas, ya existe la excusa perfecta para viajar con más asiduidad puesto que también es muy beneficiosa tanto como para la salud física como la mental.

Y es que realizar unas vacaciones es algo muy positivo para poder renovar nuestra energía y hacer un “reset”, algo muy recomendable en esta vida tan ajetreada y estresada que llevamos. Parece que corremos para todo, para ir a trabajar, para comer, hasta para ir de fiesta, pero en ocasiones lo único que deseamos es, simplemente, relajarnos.

Tomarnos unas vacaciones, afecta positivamente en nuestro rendimiento, tanto en el trabajo como en los estudios. Cuanto más satisfechos nos sintamos en nuestro ámbito personal, nuestra disposición hacia nuestros quehaceres será major y más positiva.

Y es que el viajero debe aprovechar desde el minuto uno su aventura, por lo que el sedentarismo no entra en los planes del mismo. Sea el tipo viaje que sea, cultural, deportivo e incluso de descanso, el turista se ejercita más al cambiar de entorno. Lo que no es difícil, puesto que la rutina diaria que impera en el hombre postcontemporáneo conlleva a permanecer estático ya sea en casa o en el puesto de trabajo.

Este tipo de vicios junto al estrés del ritmo de vida impuesto hace que, a la par de desconectar, se busque en los viajes un valor añadido: el bienestar.

De ahí que el turismo wellness esté en alza, o lo que es lo mismo, la búsqueda del bienestar a través de servicios como balnearios, deportes terapéuticos o tratamientos de belleza.

Europa se ha erigido durante los últimos años como uno de los destinos más suculentos para los sibaritas del bienestar, no es para menos, ciudades como Budapest (Hungría), Baden Baden (Alemania) u Ourense (España) disponen de maravillosas termas, las cuales están proveídas de una gran cantidad de agua enriquecida por minerales muy beneficiosos para el ser humano. Otros destinos europeos como Helsinki (Finlandia), tienen bien arraigada la cultura wellness y la ciudad está plagada de saunas que son lo más parecido a un credo en el país nórdico.

Aunque este tipo de servicios son muy beneficiosos para el cuerpo, no dejan de serlo también para la mente. Alejarse del entorno cotidiano físicamente también conlleva una ruptura mental, fuera de las imposiciones del reloj y sus plazos. También viajar ofrece una forma distinta de convivir con la pareja sentimental o los amigos, fuera de los roles domésticos. Aislarse de los problemas cotidianos, sobre todo si se visitan destinos en los que impera la naturaleza, favorece a la hora de superar una depresión o problemas emocionales. Sin ruidos, ni polución el cuerpo se purifica y toma fuerzas de cara a afrontar de nuevo la rutina.

Viajar, la mejor receta para disfrutar de la vida
Vota este artículo!