Ver paisajes azules mejora la percepción de nuestra imagen corporal

Verificado Redactado por Xevi Molas. Este artículo ha sido revisado, actualizado y verificado por nuestro equipo de psicólogos por última vez el 14 octubre 2021.

El título de este artículo puede sonar un tanto extraño. Ver paisajes azules para mejorar nuestra percepción de nuestra imagen corporal es la conclusión a la que ha llegado una investigación científica que se presentó en el Festival de Ciencia Británica y que será publicado en la revista Body Image. Según este estudio, observar paisajes azules como el mar, ríos o lagos, puede hacer que mejore la percepción de nuestra imagen personal y nos sintamos mejor con nosotros mismos. Pero, ¿por qué puede ocurrir esto? ¿cómo llegaron a esta conclusión? ¡Veámoslo! 

El experimento

Un equipo de psicólogos encabezado por Viren Swami (2021) de la Universidad Anglia Ruskin (Inglaterra) quiso saber cómo influía en la percepción de nuestra imagen corporal el hecho de observar ciertos escenarios. Para ello propusieron tres tipos de paisajes: edificios, espacios naturales verdes y espacios naturales azules. En total contaron con 168 voluntarios a los que se les administró un cuestionario sobre su imagen corporal antes y después de observar los paisajes. Los paisajes se observaron a través de fotografías de alta resolución.

Al analizar los datos, concluyeron que aquellos que observaron edificios tuvieron una peor imagen de sí mismos. Sin embargo, en aquellos que observaron espacios verdes aumentó su percepción de la imagen corporal. ¿Y qué pasó con los que fueron expuestos a espacios azules? Su percepción aumentó todavía más. Observaron que los voluntarios expuestos a imágenes de ríos, lagos y mares, obtuvieron un aumento mayor en los índices de mejora de imagen corporal que el resto de participantes.

Ver paisajes azules, ¿por qué?

Los investigadores lanzan la hipótesis de que cuando contemplamos paisajes naturales nuestros recursos psicológicos se restauran. Los paisajes naturales suponen un estímulo agradable al que podemos prestar atención casi sin ningún esfuerzo y, de esta forma, nuestros pensamientos negativos comienzan a cesar. De este modo, nuestros pensamientos negativos sobre nuestra imagen corporal también se verían reducidos.

Otro factor que también parece cobrar relevancia es que al observar la naturaleza parece que provoca en nosotros un efecto de mayor funcionalidad. Es decir, aprendemos a valorar más el cuerpo como componente funcional que como un elemento estético. Nos sentimos más integrados en la naturaleza y, de esta forma, nos valoramos más como parte de ella que como un elemento separado que en otro contexto podemos valorar más de un modo más superficial. Y aquí la gran pregunta: ¿por qué ver paisajes azules hace que mejoremos nuestra percepción de nuestra imagen corporal?

En este caso, y a falta de más investigación, se podría explicar atendiendo a dos factores: el contexto y el color. Por un lado, el movimiento del mar, el fluir de un río o la tranquilidad de un lago, puede provocar en nosotros una mayor calma mental, que ayuda a rebajar nuestros pensamientos negativos. Y aunque en las fotos no se observe el movimiento, el contexto podría llegar a transmitir esa calma. Y, por otro lado, sería conveniente investigar si el color azul provoca en el cerebro más quietud que el verde.

¿Un tipo de mindfluness?

Se trata de un fenómeno muy semejante a lo que ocurre cuando practicamos mindfulness. Es más, se podría decir que se trata de una forma de atención plena. Cuando observamos la naturaleza y focalizamos nuestra atención en ella, los pensamientos tienden a disminuir. Esto es exactamente lo que ocurre cuando en la práctica del mindfulness centramos la atención en la respiración. De hecho, la atención plena se puede poner en práctica también con estímulos visuales, sonoros, táctiles, etc. Sin embargo, debido a la comodidad y versatilidad de la respiración, suele ser el estímulo de referencia. Pero en este caso, se trata observar y ver paisajes azules.

Futuras investigaciones

Viren Swami, cabeza de la investigación, asegura que las futuras investigaciones deben ir enfocadas precisamente en saber la razón por la que ver paisajes azules proporcionan mejores resultados que los paisajes verdes. Swami hipotetiza sobre si en los espacios naturales azules existen elementos específicos que conllevan un mayor beneficio. Por otro lado, también afirma que este tipo de estudios permitiría desarrollar programas de intervención de bajo coste. Debido a que no sería necesaria la exposición directa con la naturaleza, se podría aplicar a un mayor número de personas.

Conclusión

Aquellos que vivan cerca de algún río, mar, océano o lago, tienen la posibilidad de experimentar de forma directa los beneficios de ver los paisajes azules. Por ello, puede ser muy terapéutico pasear por estos lugares durante un rato y contemplarlos con atención. Poco a poco, y de forma casi involuntaria, notaremos como la mente y el cuerpo se van relajando progresivamente de una forma natural. Pero si no es el caso, podemos acudir a imágenes de internet y contemplarlas. Como pregunta final, ¿cuántos lectores tienen de fondo de pantalla en el ordenador una playa, un río o un mar? Es decir, ¿cuántos tienen un espacio natural azul?

Bibliografía

  • Swami, V. (2021). Blue spaces can boost positive body imagine-study. A.R.U.

Licenciado en Psicología por la Universidad de Granada. Psicólogo Sanitario. Máster en Inteligencias Múltiples por la Universidad de Valencia. Instructor en Meditación Budista por el Centro Internacional de Estudios Budistas.

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