haiti-ninos

“La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.” Jean-Jacques Rousseau

Hablar de la infancia de Haití es adentrarse a un mundo de carencia, precarización e indiferencia, en donde los infantes no han encontrado en las leyes una protección. Esta paradójica situación se alterna con un gobierno que ratificó la Convención de los Derechos del Niño, y no cuenta con políticas públicas para aplicar dicha convención. Lo que ocasiona que no se presenten informes al Comité Internacional de Seguimiento y lo establecido en la constitución política de dicho país en torno a la infancia no se respete.

Contenido

Los graves problemas de educación de Haití

Problemática que el gobierno no ha sido capaz de resolver, puesto que existe una legislación que sólo reconoce a los niños y niñas del vínculo matrimonial, mientras que la constitución política prevé una protección igual para la familia. Lo que hace que la condición de los infantes sea adversa, caracterizada por problemas de registro civil, analfabetismo, baja tasa de acceso a la educación, trabajo forzoso y maltrato. Factores que son aprovechados por los grupos delincuenciales que utilizan a los niños para cometer sus delitos, a lo que el sistema judicial responde con encarcelamiento. En el caso de las niñas la prostitución es una práctica normal para esta cultura; instituciones como los orfanatos no son controladas por el Estado, haciendo posible las irregularidades en el trato de los niños y niñas.

Bien, pareciera por todo lo anterior que las políticas públicas referentes a la infancia son lejanas en Haití. Prueba de esto es el programa de apoyo a la educación que promueve el Banco Mundial, no satisfaciendo un derecho inquebrantable como la educación. Teniendo en cuenta que las personas con pocos recursos económicos deben pagar por la educación de sus hijos e hijas en un sistema escolar privatizado y degradado, que se caracteriza por abusos, violencia y ausencia de protección a la infancia. La ayuda que brinda esta entidad no se ha destinado a generar mejores condiciones de acceso y permanencia de niños y niñas en el sistema público de educación, todo lo contrario, se ha dedicado avalar la propuesta de  “Educación Para Todos” pretendiendo financiar el costo de cuotas escolares y distribución de alimentación para los infantes matriculados en las instituciones, lo que quiere decir que el Banco Mundial en complicidad con el gobierno y el Ministerio de Educación han dado por finiquitado al sistema público de educación y concentran sus esfuerzos en un sistema educativo privado que estaba en decadencia antes del terremoto.

Soluciones de otros países

Cabe resaltar que países como Chile y México concentran esfuerzos en promover una política pública educativa que se caracterice por un legado social en el fortalecimiento de la educación preescolar y primaria, esfuerzo que se evidencio por parte del ministerio de relaciones exteriores del gobierno chileno, quienes en el año 2009 inauguran los primeros jardines infantiles que un año después serían destruidos por el terremoto. Han pasado ocho años desde este suceso natural y estos esfuerzos se desvanecieron, lo que han mandado estos países en unión con otros países latinoamericanos son integrantes de sus fuerzas militares, antes que profesionales en los campos de la educación, salud y ciencia. Siendo estos factores esenciales para un desarrollo integral de los niños y las niñas, situación que refleja la falta de una política pública de salud lo que ha desencadenado una exposición a graves enfermedades entre ellas; tuberculosis, malaria, hepatitis C, VIH, consumo de drogas y tráfico de órganos.

haiti-ninos

En medio de ese caótico panorama las familias ven en el Restavek una opción para garantizarles una mejor calidad de vida a sus niños y niñas, esta condición no es más que una práctica cultural haitiana donde algunas familias acogen a los infantes como personal doméstico, en algunos casos los niños son enviados a República Dominicana con la esperanza que puedan acceder a una educación integral. Sin ser esto una solución, sino todo lo contrario, un rompimiento del vínculo familiar y en algunos casos el fomento de abuso sexual y maltrato.

Programas de la UNICEF para la infancia

Con todo y lo anterior la UNICEF ha establecido cinco programas que han logrado dar prioridad a la infancia y adolescencia en Haití, estos son:

  1. El programa de salud y nutrición centrado en los niños y niñas de o a 6 años de edad, incluye la lactancia, vacunas, instauración de buenos hábitos alimenticios y atención integral para enfermedades infantiles.
  2. El programa para adolescentes se centra en el control de natalidad y prevención de enfermedades de trasmisión sexual.
  3. El programa educación integral para la primera infancia (o a 6 años) se centrara en la atención y estimulación en modelos de bajo costo que promuevan las iniciativas gestionadas por la comunidad. En el caso de los niños y niñas de 7 a 12 años se trabajara en la creación de escuelas acogedoras, teniendo en cuenta la calidad de la educación y salud, siendo el VIH un eje fundamental en la formulación de los planes de estudio y capacitación de los maestros.
  4. Las actividades del programa de protección de 0 a 18 años se centran en los niños y niñas de la calle, en situación de servidumbre, huérfanos, delincuentes, infectados del VIH, víctimas de desastres naturales y todos aquellos que no fueron registrados al momento de nacer. Las actividades incluirán una reforma legislativa, el fortalecimiento institucional, la creación de un registro de nacimiento, el acceso a los servicios de salud y educación, promoción de una cultura de derechos y la integración social de los excluidos, explotados, violentados y abusados.
  5. El programa para el fomento de la capacidad, supervisión y evaluación incluye indicadores basados en los derechos de la infancia, investigación y presentación de informes para disponer de una base que permita que los titulares de deberes rindan cuentas por sus obligaciones hacia la infancia. Se concentrara en fortalecer la capacidad de las instituciones para planificar, gestionar, supervisar y evaluar, la capacidad de las familias y las comunidades para respetar y proteger los derechos.
  6. El programa de promoción, información, comunicación y participación procura fomentar cambios de conducta y movilizar a los aliados de la sociedad civil y gobiernos para colaborar en el cumplimiento de los derechos.

Desde esa dimensión, al ser la infancia una población que se encuentra en proceso de desarrollo y  de aprendizaje sociocultural. En Haití la infancia carece de oportunidades y de herramientas esenciales que les permitan evolucionar, puesto que, interiorizan la información del contexto que habitan, no facilitándoles tener una visión más allá de la precariedad. Lo que indica la importancia de que el Estado facilite y promueva la participación de los diferentes entes sociales, generando empoderamiento desde una diversidad cultural que estimule los  potenciales creativos, lo que conlleva al sujeto a ser dinamizador de su propio desarrollo.

Referencias

Nybo, Thomas. (2010). Caminando por la senda del desarrollo de la infancia en Haití, tres meses después del terremoto. Recuperado el 3 septiembre de 2017 http://blogs.vidasolidaria.com/unicef/2010/04/12/caminando-la-senda-del-desarrollo-la-infancia-ha

Una mirada a la infancia de Haití
5 (100%) 2 votos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.