En algunos puntos de España y quizá de otros países, existe el llamado turismo de borrachera. Este tipo de turismo, no sólo consiste en beber grandes cantidades de alcohol, sino que va acompañado de actos vandálicos en los que se rompe mobiliario urbano, se orina en lugares públicos, se mantienen relaciones sexuales a la vista de todos… También lo acompañan gritos y cánticos a cualquier hora del día y suciedad en playas y calles. Este tipo de turismo, también es llamado turismo incívico, ya que va más allá de beber alcohol.

Ahora bien, ¿qué hay detrás de este tipo de turismo? ¿Por qué ocurren este tipo de conductas? ¿Qué puede facilitar que aparezcan estos comportamientos? Es importante señalar que cuando se utilice el concepto “turismo de borrachera” a lo largo de todo el artículo, se hará referencia a lo antes expuesto. A pesar de que quizá pueda ser más correcto llamarlo turismo incívico, los medios de comunicación han popularizado más el primer nombre.



Turismo de borrachera y la desindividuación

Desde la psicología social existe un concepto que sirve para explicar parte de este tipo de conductas: desindividuación. Es importante destacar que no se debe a un solo motivo, sino que influyen diferentes variables. Sin embargo, el proceso de desindividuación puede ayudar a explicar de forma bastante completa todo lo que hay detrás del turismo de borrachera. ¿En qué consiste?

Como afirman Moral, Cantó y Gómez-Jacinto (2004), de la Universidad de Málaga, “en estas situaciones, el anonimato, el grupo y la autoconciencia individual reducida llevarían a las personas a tener comportamientos desinhibidos, impulsivos y antinormativos. Según Myers (2004), son varios los factores que influyen en este proceso:

  • El anonimato.
  • La responsabilidad.
  • La presencia de un grupo grande.
  • El anonimato físico.
  • Sobrecarga de estimulación.
  • Dependencia respecto a las interacciones.
  • Estado interno de desindividualización.
  • Conductas impulsivas.

Pero, ¿cómo influyen estos factores a la hora de llevar a cabo este tipo de comportamientos?

Interacción de los factores

El grupo es un elemento importante ya que garantiza cierto anonimato a sus componentes. Imaginemos que un grupo de diez personas va por la calle en estado de embriaguez. Uno de ellos empieza a cantar a altas horas de la madrugada. Es muy posible que el resto le siga y acaben todos cantando. Ahora bien, si en lugar de ser un grupo es una sola persona, la probabilidad de cantar se reducen considerablemente, ¿por qué? Porque no se goza del anonimato necesario. Si cuando se lleva a cabo un acto vandálico no se está respaldado por el anonimato del grupo, las posibilidades de la conducta se reducen.

Por otro lado, también se reduce la autoconciencia individual, esto es, si en lugar de arrojar un desperdicio a una papelera lo arrojamos a la calle, al estar en grupo nos sentiremos menos responsables. Nuestra identidad se difumina en favor del grupo. Se podría decir que “no soy yo quien tira una lata de cerveza vacía al suelo, es el grupo”. De esta forma, nuestra autoconciencia disminuye y llevamos a cabo acciones que no haríamos estando solos. El tamaño del grupo influye de forma notable en la conducta. Un grupo de tres personas puede estar más cohibido que otro de diez. Nuestro sentido de la responsabilidad es menor cuanto más grande sea el grupo.

Turismo de borrachera y permisividad

Otro aspecto a destacar, es la permisividad de este tipo de comportamientos por parte de las autoridades correspondientes. Cuando los turistas viajan a ciertas lugares, ya saben que podrán desfasar en sus conductas. Es decir, aquello que se les vende para sus vacaciones consiste en playa, alcohol, fiesta y casi todo aquello se les antoje. De este modo, una vez que ponen el pie en el avión rumbo a sus vacaciones, empieza la conducta incívica.

Pero, ¿qué ocurriría si las autoridades no permitieran este tipo de acciones? Muy posiblemente, no se darían. Por tanto, si juntamos el proceso de desindividuación con la permisividad de las autoridades que podrían poner freno, este fenómeno se convierte en una bola de nieve. Es por ello fundamental la necesidad de colaboración entre las diferentes entidades implicadas para paliar este tipo de turismo que tanto afecta a los vecinos.

Bibliografía

  • Moral, F., Cantó, J. y Gómez-Jacinto, L. (2004). Internet y desindividuación. Nuevas perspectivas sobre la desindividuación en la red: el modelo de la identidad social de fenómenos de desindividuación (SIDE). Revista de Psicología Social, 19 (1), 93-106.
  • Myers, D.(2004). Exploraciones de la psicología social. Madrid: McGraw-Hill.




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