mujer insomnio

Los trastornos del sueño se dividen en dos grandes grupos: las disomnias y las parasomnias. Más adelante veremos las causas y las principales características de estas alteraciones.

Trastornos del sueño: Disomnias

Esta categoría de trastornos del sueño está relacionada con la duración, intensidad y cantidad del sueño.

Insomnio

El insomnio es una alteración del sueño que implica dificultad para empezar a dormir o para permanecer dormido. Una vez que el sujeto se levante será incapaz de volver a dormir, aunque le costará estar fresco y activo por la mañana. Para que una persona sea diagnosticada con el trastorno de insomnio debe de cumplir con las siguientes características:

  • Que ocurra al menos 3 noches en la semana y durante 3 meses
  • Descartar algún otro trastorno del sueño
  • Que no tenga relación con el uso de una sustancia
  • Que no se explique por trastornos mentales o médicos
  • Se da por consecuencia de factores psicológicos, biológicos y/o ambientales

Causas del insomnio

Por lo general, las personas que padecen de insomnio tienen rutinas erróneas o poco saludables que repercuten en la calidad y cantidad de su sueño, por ejemplo:

  • Horarios irregulares
  • Cenar copiosamente
  • Consumir alcohol antes de dormir
  • Hacer ejercicio intenso por la noche
  • Acostarse demasiado pronto
  • Realizar trabajos o actividades que requieren una alta estimulación cerebral durante la noche
  • Ingerir bebidas excitantes o sustancias estimulantes antes de acostarse
  • Vivir en sectores con mucho ruido
  • La temperatura ambiental es extrema
  • Se encuentran viviendo una situación estresante
  • Síntoma que acompaña a la ansiedad, depresión, manía, o alguna demencia

Todo lo que necesitas saber sobre los trastornos del sueño

Consecuencias del insomnio

Las consecuencias de no cumplir con las 8 horas de sueño diario pueden generar en el individuo:

  • Deterioro funcional
  • Pérdida de productividad
  • Problemas de atención
  • Deterioro de la memoria
  • Menor habilidad para relacionarse a nivel interpersonal
  • Alteraciones en el estado de ánimo
  • Problemas hormonales y metabólicos
  • Retraso en el crecimiento
  • Envejecimiento precoz
  • Aumento de peso

Insomnio primario

Este tipo de insomnio se caracteriza porque no se le puede atribuir con certeza una causa particular, aunque se cree que el estrés podría ser un detonante. En muchos de los casos surge en la infancia y se puede prolongar a lo largo de la vida, aumentando con la edad.

Los síntomas que se presentaran en los sujetos serán: fatiga, cansancio, cefaleas, tensión muscular y molestias gástricas. La razón por la que este tipo de insomnio se prolonga es que el sujeto está constantemente preocupado por su estado, en que tendrá dificultades para conciliar el sueño durante la noche.

Por ende, se desarrolla un estado de ansiedad y tensión durante el día que provocan una alteración del sueño por la noche. Este trastorno puede, además, producir una especie de hipersomnia diurna.

Hipersomnia

La hipersomnia se caracteriza por una somnolencia excesiva que puede ser nocturna (mayor o igual a 10 horas) o diurna (siestas frecuentes que pueden duras más de 1 hora). Suele iniciarse alrededor de los 15 y 35 años y tiende a la cronicidad.

Para que este episodio se le considere trastorno, deberá ocurrir durante al menos 1 mes. Además, no va a estar asociado a otro trastorno médico o a los efectos de una sustancia, y se habrá descartado con anterioridad la narcolepsia.

Los pacientes que sufren de este trastorno pueden quedarse dormidos durante el día pero su sueño no va a ser reparador. Sus síntomas serán: nivel bajo de alerta, rendimiento y de concentración. Esto podrá repercutir en el ámbito laboral y social de la persona, además de poder verse envuelto en accidentes.

Narcolepsia

La narcolepsia es un síndrome de origen desconocido caracterizado por ataques anormales de sueño. Se lo conoce también como síndrome de Gélineau y es un padecimiento que afecta tanto a hombres como a mujeres.

Suele iniciarse en la adolescencia, pero se establece concretamente alrededor de los 25 años. La narcolepsia está integrado por cuatro síntomas que forman la “tétrada narcoléptica” siendo la somnolencia el síntoma de mayor frecuencia.

  1. Somnolencia diurna excesiva: los pacientes presentan ataques de sueño agudos durante circunstancias que se podrían considerar estimulantes. Este episodio dura entre 10 y 15 minutos y suele haber un periodo refractario de varias horas antes del próximo episodio.
  2. Cataplexia: es una alteración de la psicomotricidad por entrar de repente en la fase REM. Lo que el sujeto experimentará es una repentina disminución del tono muscular (generalizada o localizada) estando totalmente consciente de ello. Usualmente se va a desencadenar por emociones intensas como la risa, el llanto o la ira y durará pocos segundos. Estos episodios se iniciarán años después de establecerse la somnolencia diurna.
  3. Parálisis del sueño: es un estado que mantiene similitud con la cataplexia puesto que, el paciente siente que no puede moverse, hablar o respirar con naturalidad. La diferencia está en que éste no va a tener desencadenantes emocionales. Su duración no excederá los pocos minutos, pudiendo cesar antes frente a estímulos externos.
  4. Alucinaciones hipnagógicas: los episodios alucinógenos son seudopercepciones de índole auditiva o visual. No aparecerán hasta la adolescencia y van a tender a disminuir con el tiempo. Hay casos en los que la parálisis y las alucinaciones se dan simultáneamente convirtiéndose en un evento terrorífico para el paciente.

Todo lo que necesitas saber sobre los trastornos del sueño

Causas de la narcolepsia

Se cree que la narcolepsia tiene una fuerte base hereditaria, siendo uno de los pocos trastornos del DSM-5 en que se ha identificado un mecanismo biológico. Se ha observado que en la mitad de los pacientes narcolépticos hay un familiar en primer grado que también lo padece. En cuanto a su explicación fisiológica, se presume que hay una deficiencia del neurotransmisor hipocretina en estos pacientes.

Trastornos del sueño relacionados con la respiración

El síndrome de apnea del sueño es una alteración de la respiración que se caracteriza por la interrupción repetitiva (más de 10 segundos) del flujo aéreo naso-bucal durante el sueño. A partir de estudios polisomnográficos se pueden distinguir tres tipos de apneas: de obstructiva, central y mixta.

  • Apnea del sueño obstructiva: Consiste en el cese del flujo aéreo, volviéndose a iniciar de manera repentina. Esta es la apnea más común. Durante el sueño, los músculos se relajan y las vías respiratorias se estrechan por lo que, la respiración se vuelve inadecuada por 10 a 20 segundos. El encéfalo detecta la anomalía y despierta al sujeto. El signo más característico será el ronquido, dado que las paredes de la garganta colapsan.
    • Consecuencias: Como el cese respiratorio va a ocurrir durante toda la noche, el sujeto no podrá entrar a las fases III y IV convirtiéndose en un sueño poco reparador. Por otra parte, no habrá un adecuado intercambio de gases, provocando diferentes grados de hipoxemia e hipercapnia nocturnas.
  • Apnea del sueño central: consiste en el cese parcial del ritmo respiratorio debido a que las neuronas eferentes del encéfalo evitan que los músculos que controlan la respiración actúen de forma correcta. Esto va a ocurrir únicamente en casos en los que el SNC se haya lesionado.
  • Apnea del sueño mixta: va a ser la combinación de las dos apneas anteriormente mencionadas. Unas veces se va a paralizar el sistema respiratorio y en otras habrá una obstrucción.

Trastornos del ritmo circadiano

Son trastornos del sueño debidos a una desorganización del sueño-vigilia. Es decir, se duermen las horas correspondientes, pero los horarios de sueño están alterados. Los seres humanos se rigen por los ritmos circadianos, que están vinculados con la temperatura, la genética y la exposición a la luz.

Además, el cuerpo tiene una hormona llamada melatonina que se libera durante la noche y es la que induce al sueño. Todos estos elementos van a provocar los patrones por los que la persona despierta y se duerme. Dentro de este grupo encontramos a los siguientes trastornos:

  • En primer lugar, el tipo de fases de sueño retardadas: surge por una demora al momento de ir a dormir (más de 2 h)
  • Seguidamente, el tipo de fases de sueño avanzadas: sus biomarcadores circadianos se han programados 2 a 4 h antes de lo habitual puesto que, se han acostumbrado a madrugar.
  • Finalmente, el tipo asociado a turnos laborales: le ocurre a las personas que tienen horarios de trabajo poco comunes por ejemplo, una semana trabaja durante la noche y otra semana trabaja durante la mañana. Esto interfieren en el mantenimiento de un horario de sueño-vigilia normal.

Otros trastornos del sueño: las parasomnias

Son anomalías se producen en fase REM y NO REM del sueño.

Pesadillas

Las pesadillas son episodios que ocurren durante el sueño REM y tiene que ver con el contenido de lo que se está soñando, que puede ser terrorífico, angustiante o amenazante.

La ansiedad puede provocar una reacción motora que despierte al individuo. Sin embargo, la ansiedad se irá disipando en la medida que reconozca que sólo estaba soñando.

Se pueden experimentar pesadillas independientemente de la edad, aunque son más comunes en niños. No se conoce con exactitud su causa, pero existen teorías que consideran tienen un significado importante para la persona.

Terrores nocturnos

Los terrores nocturnos suelen producirse en las fases III o IV del sueño. Inician con un grito angustiante y desgarrador en mitad de la noche. Generalmente, la persona se levantará con una sensación angustiante difusa, sin saber exactamente qué ha ocurrido ni recordar nada. Su etiología se cree guarda relación con la tensión emocional y la fatiga.

Sonambulismo

El sonambulismo se caracteriza por una secuencia movimientos corporales que el sujeto realiza durante el sueño de ondas lentas. La persona puede llegar a levantarse y realizar diversas actividades como caminar por la casa o mover cosas.

También podría articular algunas palabras. Durante este estado, la persona no reacciona a los estímulos ambientales. Su duración puede ser de 1 a 30 minutos y puede ocurrir varias veces por semana a lo largo de la vida. Este trastorno se va a desencadenar aún más en épocas de estrés.

Referencias

Peña-Herrera, B. (2018) Psicopatología General. Samborondón: Universidad Espíritu Santo – Ecuador.

Licenciado en Psicología por la Universidad de Jaén (2010). Máster en Análisis Funcional en Contextos Clínicos y de la Salud por la UAL (2011) y Máster en Psicología Jurídica y Forense por el COPAO, Granada (2012). Doctorando en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad Pontificia de Salamanca. Ha publicado 8 artículos científicos y es autor de los siguientes libros: «Psicopatología General», «Neurociencias: etiología del daño cerebral» y «Evaluación Psicológica». Además, es coautor del libro «Modelo ROA: Integración de la Teoría de Relaciones Objetales y la Teoría del Apego». Desde 2010 ha ejercido profesionalmente como psicólogo clínico y forense, escritor, formador, profesor universitario, conferenciante internacional y colaborador con diversos medios de comunicación. Sus principales líneas de investigación son la psicología, mitología, simbología y la hermenéutica antropológica.

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