Trastornos adaptación

Marcos tiene 27 años y hace una semana falleció su abuelo. La relación entre ambos siempre fue muy estrecha. Cuando Marcos era pequeño y sus padres tenían que viajar por trabajo, siempre lo dejaban con sus abuelos. La relación con su abuela también era fantástica, pero la predilección de Marcos era su abuelo. El día que falleció, Marcos pareció no inmutarse, pero al cabo de una semana comenzó a manifestar comportamientos alterados. Dejó de ir a trabajar y de salir con sus amigos, se mostraba malhumorado e irascible. Posiblemente, Marcos estaba sufriendo uno de los trastornos de adaptación.

Los trastornos de adaptación se engloban dentro de los «Trastornos relacionados con traumas y factores de estrés». Se denominan «trastornos» y no «trastorno» porque pueden predominar diferentes síntomas, por ejemplo y como se verá más adelante, puede destacar la ansiedad, el ánimo deprimido, la alteración de la conducta, etc. A lo largo del artículo se abordarán los criterios diagnósticos, los tipos, las características principales, el curso y desarrollo y el tratamiento.

Criterios diagnósticos de los Trastornos de adaptación

Los criterios diagnósticos del trastorno de adaptación serán definidos a través de la última actualización del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, el DSM-5 (2014).

A. Desarrollo de síntomas emocionales o del comportamiento en respuesta a un factor o factores de estrés identificables que se producen en los tres meses siguientes al inicio del factor(es) de estrés.

B. Estos síntomas o comportamientos son clínicamente significativos, como se pone de manifiesto por una o las dos características siguientes:

  1. Malestar intenso desproporcionado a la gravedad o intensidad del factor de estrés, teniendo en cuenta el contexto externo y los factores culturales que podrían influir en la gravedad y la presentación de los síntomas.
  2. Deterioro significativo en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

C. La alteración relacionada con el estrés no cumple los criterios para otro trastorno mental y no es simplemente una exacerbación de un trastorno mental preexistente.

D. Los síntomas no representan el duelo normal.

E. Una vez que el factor de estrés o sus consecuencias han terminado, los síntomas no se mantienen durante más de otros seis meses.

Se debe especificar si se presenta con:

  • Estado de ánimo deprimido: predomina el estado de ánimo bajo, las ganas de llorar o el sentimiento de desesperanza.
  • Ansiedad: predomina el nerviosismo, la preocupación, la agitación o la ansiedad de separación.
  • Ansiedad mixta y estado de ánimo deprimido: predomina una combinación de depresión y ansiedad.
  • Alteración de la conducta: predomina la alteración de la conducta.
  • Alteración mixta de las emociones y la conducta: predominan los síntomas emocionales (ejemplo: depresión y ansiedad) y una alteración de la conducta.
  • Sin especificar: para las reacciones de mala adaptación que no se pueden clasificar como uno de los subtipos específicos del trastorno de adaptación.

También se debe especificar si la alteración dura menos de seis meses (aguda) o dura seis meses o más (persistente).

Características de los Trastornos de adaptación

Como describen Suárez, Iglesias y Cañive (2011): «en todos los trastornos de adaptación, la reacción ante el factor estresante parece ser una intensificación de la reacción normal o una reacción que interfiere significativamente en el transcurso normal de las actividades sociales, educativas o las ocupaciones». La característica central de este trastorno consiste en la presencia de síntomas conductuales o emocionales como respuesta a un factor de estrés identificable. Las formas conductuales más frecuentes consisten en: agresividad, hostilidad, abuso de sustancias, desafío, promiscuidad  y actos antisociales.

Este factor de estrés puede generarse a partir de un sólo acontecimiento (por ejemplo, el despido de un trabajo) o puede ser causado por múltiples factores desencadenantes de estrés (por ejemplo: problemas de trabajo, de pareja y familiares al mismo tiempo). Los factores de estrés son diversos y pueden afectar tanto a una sola persona, como a una pareja, a un grupo más grande o a toda una comunidad (por ejemplo, un desastre natural).

Los trastornos de adaptación pueden ser diagnosticados, por ejemplo, después de la muerte de un ser querido. En el diagnóstico es fundamental que la intensidad, la calidad o la persistencia de las reacciones de duelo superen lo que normalmente se pudiera esperar, teniendo en cuenta las normas culturales, religiosa o apropiadas para la edad. Los trastornos de adaptación se han relacionado con un mayor riesgo de intentos de suicidio y con suicidios consumados.

Desarrollo y curso

En general, las alteraciones en el trastorno de adaptación comienzan dentro de los tres meses después del inicio de un factor o factores de estrés y no dura más de seis meses después de haber finalizado el agente estresante o sus consecuencias. Si el factor estresante es un evento agudo (por ejemplo, ser despedido), el inicio de la alteración es por lo general inmediato (en unos días después del despido) y la duración es relativamente breve (unos meses). Si el factor estresante o sus consecuencias se alargan en el tiempo, el trastorno de adaptación podría continuar y se convertiría en su forma persistente.

Tratamiento

El tratamiento en los trastornos de adaptación suele ser efectivo. La duración depende de cada persona y de las circunstancias, sin embargo, a nivel general no suelen ser tratamientos muy largos. Cuando se tratan de trastornos de adaptación persistente el tratamiento puede extenderse en el tiempo. Los tratamientos más eficaces son la psicoterapia, la farmacología o ambos.

Psicoterapia

La terapia psicológica, sin duda, es una de las mejores alternativas en el tratamiento de los trastornos de adaptación. Según el tipo de trastorno y de evento la terapia podrá ser individual, en familia o en un grupo más amplio. A través de la terapia, se pretende: proporcionar apoyo emocional, enseñar habilidades para gestionar el estrés, ayuda para volver a los hábitos de siempre y ayudar a conocer la razón por la que el acontecimiento afectó de forma tan desproporcionada.

Farmacología

Los medicamentos siempre tendrán que ser recetados si son necesarios por un profesional de la medicina. Los más utilizados suelen ser los antidepresivos y los medicamentos contra la ansiedad. La duración de la terapia famarcológica dependerá del criterio del profesional y de los avances del paciente. Sin embargo, es muy importante no abandonar los medicamentos aunque notemos una gran mejoría, ya que una gran cantidad de antidepresivos puede generar síndrome de abstinencia.

Bibliografía

American Psychiatric Association. (2014). DSM-5. Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. Madrid: Editorial Médica Panamericana.

Suárez, D., Iglesias, J. y Cañive, C. (2011). Trastorno de adaptación en la Psicopatología Infantil. Revista de la Facultad de Ciencias de la Salud, 8(2), 213-225.

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