Trastorno de acumulación

Cada vez que Juan entre en su salón debe sentarse en una silla porque el sofá lo tiene lleno de ropa. En el baño casi no cabe y en el dormitorio sólo puede usar la mitad de su cama. Las habitaciones más importantes de la casa las tiene llenas de ropa, aparatos electrónicos y revistas. Juan vive solo y padece trastorno de acumulación. Su mejor amigo le visita de vez en cuando y pone orden en su casa, pero al poco tiempo vuelve a tener elementos acumulados por todas partes. ¿En qué consiste este trastorno?

Criterios diagnósticos de trastorno de acumulación

Para exponer los criterios diagnósticos del trastorno de acumulación, se utilizará la última versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V, 2014). Los criterios diagnósticos son los siguientes:

A. Dificultad persistente de deshacerse o renunciar a las posesiones, independientemente de su valor real.

B. Esta dificultad es debida a una necesidad percibida de guardar las cosas y al malestar que se siente cuando uno se deshace de ellas.

C. La dificultad de deshacerse de las posesiones da lugar a la acumulación de cosas que congestionan y abarrotan las zonas habitables y alteran en gran medida su uso previsto. Si las zonas habitables están despejadas, sólo es debido a la intervención de terceros.


D. La acumulación causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

E. La acumulación no se puede atribuir a otra afección médica.

F. La acumulación no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno mental.

Se debe especificar si se este trastorno se acompaña de adquisición excesiva, esto es, se produce una adquisición desmedida de cosas que no se necesitan o para las que no se dispone de espacio.

A destacar

En el diagnóstico, también es importante especificar si se produce:

  • Introspección buena o aceptable. La persona reconoce que las creencias y comportamientos relacionados con la acumulación son problemáticos.
  • Poca introspección. La persona está convencida en si mayor parte de que las creencias y comportamientos relacionados con la acumulación no son problemáticos a pesar de la evidencia de lo contrario.
  • Ausencia de introspección y/o creencias delirantes. La persona está totalmente convencida de que las creencias y los comportamientos relacionados con la acumulación no son problemáticos a pesar de la evidencia de lo contrario.

Características

La característica central del trastorno de acumulación es la dificultad duradera para separarse o deshacerse de las posesiones, independientemente de su valor real. Es decir, la dificultad para deshacerse de un jarrón barato puede ser la misma que la dificultad para deshacerse de un jarrón caro. Cuando se hace alusión a «dificultad duradera» es en referencia a que se produce durante un largo periodo de tiempo.

Las razones principales para no deshacerse de los elementos suele ser la utilidad, el valor estético o un fuerte apego sentimental. También existe un fuerte temor a perder información importante. Los objetos que suelen ser acumulados con más frecuencia son: ropa vieja, revistas, periódicos, libros, papeles y material electrónico. Aunque en realidad se puede guardar cualquier objeto. ¿Cuántas habitaciones hemos visto lleno de objetos que ya no servían?

Aquellos que sufren el trastorno de acumulación, cuando se exponen a la idea de desechar sus posesiones, experimentan un fuerte malestar y ansiedad. Este hecho, evidencia que guardar es un acto intencionado. Y de esta forma, la acumulación puede ser tal que se impida que una habitación pueda llegar a ser usada para el fin que estaba previsto. Por ejemplo, un cuarto de estar puede estar tan abarrotado que pierda su funcionalidad, o un baño puede estar tan lleno de chismes que la persona no se pueda duchar.

Factores de riesgo y pronóstico

Temperamentales. La indecisión es una factor importante en las personas con trastorno de acumulación y de sus familiares en primer grado.

Ambientales. Aquellos que padecen este trastorno, suelen informar de forma retrospectiva de acontecimientos vitales estresantes traumáticos anteriores a la aparición del trastorno.

Genéticos y fisiológicos. El comportamiento de acumulación suele ser familiar y aproximadamente el 50% de aquellas personas que padecen este trastorno informan que tienen un familiar que también lo hace.

Diagnóstico diferencial

Episodio depresivo mayor. Si la acumulación de objetos se considera una consecuencia de la fatiga, del retraso psicomotor o de la pérdida de energía durante un episodio depresivo mayor, no se diagnostica trastorno de acumulación.

Trastorno obsesivo-compulsivo. Si la acumulación es una consecuencia directa de las obsesiones o las compulsiones no se diagnostica trastorno de acumulación. Las personas con TOC que acumulan, suelen poseer objetos más extraños como uñas, cabello, orina, heces, basura, etc. Además, el comportamiento suele ser no deseado y preocupante para el sujeto con TOC.

Trastornos del neurodesarrollo. Si la acumulación de objetos es una consecuencia de un trastorno del neurodesarrollo como el espectro autista o la discapacidad intelectual, no se diagnostica trastorno de acumulación.

Tratamiento

El tratamiento más habitual es la terapia cognitivo-conductual. A través de la terapia se trabaja con la persona diferentes elementos:

  • Aprender a resistir el impulso de obtener más y más objetos.
  • Identificar y someter a crítica los pensamientos y creencias relacionadas con la adquisición y acumulación de objetos.
  • Ofrecer pautas para la clasificación de objetos y aprender cuáles son prescindibles.
  • Aprender a socializar y reducir los momentos de soledad.
  • Facilitar pautas para la toma de decisiones.
  • Aumentar los niveles de motivación.

Bibliografía

American Psychiatric Association. (2014). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. DSM-5. Madrid: Editorial Médica Panamericana


Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here