envidia

Que la envidia es uno de los vicios más peligrosos del ser humano es algo que se sabe desde siempre. No es casualidad que prácticamente todas las religiones la consideren un pecado. Sin embargo, ahora sabemos que no hay un solo tipo de envidia, sino cuatro. ¿Quieres conocerlos?

Envidia hacia la pareja

La envidia hacia la pareja podría parecer de lo más infrecuente. Al fin y al cabo, ¿no es la pareja la persona a la que más se debe amar y querer, y desearle todo el bien sin ningún tipo de mal? Bueno, así debería ser, pero no siempre sucede.

En muchas ocasiones, las personas pueden tener auténtica envidia de los logros de su pareja, hasta el punto de desear que algo le vaya mal para poder sentirse mejor. Hasta ese punto de toxicidad se puede llegar cuando se deja que la envidia entre en la vida.

En general, si una persona tiene envidia hacia su pareja, esa persona será tóxica de otras formas. La única forma en la que una persona puede sentir envidia en su relación de pareja es porque concibe esa relación como una relación de poder.

Es decir, se sitúa en un plano superior y, por tanto, si la otra persona consigue más logros, siente que esa relación de poder se está cuestionando, y surge la envidia. Como puedes imaginar, es mucho más habitual que esto se dé en hombres que en mujeres.

No obstante, cuando se da en mujeres puede llegar a ser más grave. ¿Por qué? Porque el hombre, en general, es más simple, y, si ve amenazada su posición de dominio y siente esa ira, hará notar a la mujer que no quiere que siga por esa vía (directa o indirectamente).

Sin embargo, en el caso de ser la mujer la que tiene envidia de su pareja, se suele recurrir a técnicas más silenciosas, como el sabotaje de la carrera de la pareja.

No obstante, recuerda que las parejas que se construyen sobre este tipo de relación de poder son muy poco frecuentes (al menos, a un nivel tan fuerte), así que no deberías preocuparte. Y, si crees que es tu caso, siempre podéis sentaros a hablar para construir una vida en común y no convertiros en enemigos silenciosos.

Envidia hacia los amigos

La envidia hacia los amigos también es bastante frecuente, y, con ella, sucede algo parecido a lo que sucede con la envidia a la pareja. No debería darse, porque a los amigos tendríamos que tenerles una estima especial… Pero se da.

En todo grupo de amigos siempre hay alguna persona a la que la vida le va muy bien (o bastante bien, al menos), y otra persona que envidia a la primera, porque no es capaz de conseguir lo que esa persona ha conseguido en el campo del trabajo, la familia o cualquier otro.

La envidia entre amigos puede llegar a ser bastante perjudicial, pero también es verdad que rara vez se pasa de un límite que pueda ser peligroso. En la mayoría de casos, los demás miembros del grupo de amigos liman esas asperezas.

En cualquier caso, si en tu grupo de amigos hay un envidioso, tienes que tratar de hacerle ver que lo mejor que puede hacer es mostrar su admiración por la otra persona, y tratar de emularla. Hay que hacerle ver que, precisamente, esa envidia le impide avanzar y le mete de lleno en un círculo vicioso.

Envidia hacia los compañeros (de clase o de trabajo)

Este tipo de envidia sí es mucho más habitual que los anteriores, porque no implica una relación de cercanía, ni de amor ni de amistad, con la persona a la que se envidia. Por lo tanto, hay menos frenos a dejar que ese vicio aparezca y te domine.

Esta envidia se puede dar tanto entre compañeros de clase como entre compañeros de trabajo, y, aunque bien gestionada puede ser una buena forma de mejorar y prosperar (porque la competitividad es buena), si no se gestiona bien, puede tener malos desenlaces.

Lo habitual cuando no se sabe gestionar adecuadamente este tipo de envidia es que la persona que la padece acabe tratando de empeorar los resultados de la otra persona en lugar de intentar mejorar los propios.

Como consecuencia, esta envidia acaba generando que ambas personas tengan resultados mediocres. Los resultados, por tanto, son a todas luces negativos, y hay que esforzarse por evitarlos.

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Envidia hacia las personas con éxito

Por último, está la envidia hacia las personas de éxito. Esta envidia es la menos dañina para la persona envidiada, pero puede ser realmente dura para la persona que envidia. Y la explicación para esto es sencilla:

La persona de éxito rara vez se molestará porque una persona tenga envidia de él y trate de hacerle daño (no tiene esa capacidad, y, además, la persona de éxito está acostumbrada), así que no sufre mucho por ello.

Sin embargo, la persona que envidia sí puede sufrir muchísimo, porque, haga lo que haga, no tiene forma de conseguir alcanzar a esa persona de éxito. La envidia, pues, le irá llenando de rencor y odio poco a poco.

Como puedes ver, existen cuatro tipos de envidia diferentes, aunque todos ellos son negativos. Por lo tanto, en la medida que puedas, trata de cultivar este vicio lo mínimo posible, y limítate a tener envidia sana para conseguir tus objetivos.

¿Cuáles son los principales tipos de envidia?
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