Terapia de esquemas: 5 necesidades emocionales

Verificado Redactado por Isbelia Farias. Este artículo ha sido revisado, actualizado y verificado por nuestro equipo de psicólogos por última vez el 29 abril 2021.

La terapia de esquemas es una forma de psicoterapia en la que se integran elementos de varias escuelas o enfoques.

Por ejemplo, en la terapia de esquemas, se pueden encontrar elementos de la escuela cognitivo-conductual, la Gestalt, la teoría del apego, elemento dinámicos y constructivistas, entre otros.

Este tipo de terapia de esquemas fue desarrollado por el Dr. Jeffrey E. Young, para que fuese utilizado con ciertos trastornos de la personalidad o con otros de orden crónico, así como con pacientes que tienen recaídas luego de haber sido tratados con otras terapias, o que simplemente no responden a otros modelos de tratamiento.

La terapia de esquemas, ¿cómo surgió y cuáles son sus características?

El Dr. Young trabajó durante muchos años con este tipo de terapia de esquemas, como una alternativa para los pacientes con trastornos crónicos, que se consideran de difícil manejo.

Por ello, hay ciertas características que posee este tipo de terapia. Así, para el docente de la escuela de psicología y humanidades, Edgar Rodríguez Vílchez, en su estudio titulado: la terapia centrada en esquemas de Jeffrey Young, el autor plantea algunos elementos propios de esta terapia.

Algunas de las características más notorias de la terapia de esquemas son las siguientes:

  • La terapia ofrece al paciente y al terapeuta un marco integrador para comprender patrones profundos de pensamientos y conductas (conocidos como esquemas disfuncionales tempranos);
  • Se considera que no todos los pacientes permiten un fácil acceso a sus sentimientos, pensamientos o imágenes;
  • No siempre es posible identificar los problemas para el tratamiento;
  • Algunas veces el paciente debe aprender estrategias de autocontrol;
  • No siempre se puede establecer una relación de colaboración entre el paciente y el terapeuta;
  • No todos los patrones conductuales o cognitivos se pueden modificar con el discurso lógico, el análisis empírico o la experimentación, entre otros.

¿Qué son los esquemas para Young?

Para Young los esquemas son una secuencia de interacción entre necesidades emocionales que no fueron satisfechas en la infancia, o experiencias tempranas y el temperamento del infante.

Este planteamiento llevó a Young a proponer cinco necesidades emocionales centrales, las cuales son las siguientes:

  1. Afectos seguros con otras personas;
  2. Autonomía, competencia y sentido de identidad;
  3. Libertad para expresar las necesidades y emociones válidas;
  4. Espontaneidad y juego;
  5. Límites realistas y autocontrol.

De acuerdo con Young, tener una satisfacción adaptativa de estas necesidades emocionales centrales forma parte de los individuos sanos, en términos psicológicos.

En cambio, se estaría hablando de esquemas desadaptativos tempranos cuando durante la infancia predominan el miedo a la pérdida o el abandono, la culpa, la poca autodisciplina o la privación emocional.

Además de lo señalado, en los esquemas desadaptativos también tienen presencia algunas cualidades, tales como:

  • Verdades a priori;
  • Se auto-perpetúan;
  • Resisten a los cambios;
  • Suelen ser activados por experiencias ambientales;
  • Afecto elevado;
  • Hay una interacción entre el temperamento y las experiencias evolutivas disfuncionales.

Dichos esquemas disfuncionales tempranos solo son un reflejo de creencias incondicionales.

Se dice que se autoperpetúan, y esto los hace más difícil a los cambios. Además, al mantenerlos, por su naturaleza disfuncional, produce consecuencias que son negativas.

Los esquemas disfuncionales se activan debido a acontecimientos relevantes o a un esquema en específico. También, se relacionan con niveles elevados de afecto y se producen por las experiencias disfuncionales con los padres, hermanos o personas significativas en los primeros años de vida.

Aunado a ello, hay tres formas en las que se pueden afrontar estos esquemas, pero de forma desadaptativa, pues, es hacia lo que tienden muchos pacientes.

  1. Rendirse al esquema;
  2. Evitación del esquema:
  3. Sobre compensación;

En el primero de los casos, cuando el paciente se rinde al esquema es porque no lo evita ni lucha contra él, sino que lo acepta como verdadero y siente el dolor emocional que este le produce.

Así, de manera inconsciente, el paciente repite ciertos patrones que son conducentes al esquema, por lo que, en su vida como adulto, vive reviviendo experiencias que crearon el esquema en la infancia.

En el segundo de los casos, cuando el paciente evita el esquema, entonces evade cogniciones, conductas o afectos para que el esquema no se active y no experimentar el malestar que esto le produce.

Y, finalmente, los pacientes que se sobrecompensan son aquellos que luchan contra el esquema, así que terminan sintiendo, relacionándose y comportándose con los demás de forma contraria al esquema. En estos casos, la compensación se da con exceso.

La terapia de esquemas puede tener una duración de hasta 35 semanas, dependiendo de la gravedad o profundidad del esquema a tratar y las sesiones suelen ser semanales.

Las sesiones también se dan de forma individual, aunque algunas veces se pueden planificar de forma familiar o grupal.

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Bibliografía

  • Camargo, Y. S. (2020). Terapia centrada en esquemas: a propósito de un caso. In Intervención en Contextos Clínicos y de la Salud. Nuevas realidades(pp. 225-238). Dykinson.
  • Muriel, F. A. Z., & Arredondo, N. H. L. (2010). Evaluación de un programa de educación en salud mental basado en el modelo de la terapia cognitiva centrada en los esquemas en candidatos a la vida presbiteral. Revista Lasallista de investigación7(2), 56-68.
  • Siabato Macías, E. F. (2016). Abordaje de un Caso desde la Terapia Centrada en Esquemas(Master’s thesis, Maestría en Psicología).
  • Vílchez, E. R. (2009). La terapia centrada en esquemas de Jeffrey Young. Avances en psicología17(1), 59-74.

Licenciada y Máster en filosofía (Universidad del Zulia), maestrante en Orientación en Sexología (CIPPSV) su área está enfocada hacia el bienestar y la sexualidad en la pareja. Posee certificación en coaching (Universidad Autónoma de Barcelona), Fundamentos de la escritura (Tecnológico de Monterrey), Sexualidad, mucho más que sexo (Universidad de los Andes), Psicología Positiva (Universidad Metropolitana de Caracas), diplomada en Logoterapia y Análisis Existencial, Orientación de la Conducta y Psicología Forense.

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