reducir conductas
Técnicas para reducir conductas

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La extinción

Consiste en suprimir el reforzamiento de una conducta reforzada previamente. Si bien siempre hay que ser constante y perseverar en el objetivo, con esta técnica esta afirmación tiene mucho más sentido. Al principio de aplicarla es muy probable que se aprecie un aumento en la intensidad y / o en la frecuencia de la conducta que hay que eliminar, sobre todo si ha recibido atención sistemática. Es más, se puede dar un aumento de comportamientos agresivos (agresión inducida por la extinción).

Esta no es una técnica recomendable si se quiere un resultado inmediato. La recuperación espontánea es factible si no hay una combinación con el reforzamiento de conductas incompatibles.

El coste de respuesta o castigo negativo

Consiste en retirar algún reforzador positivo de una manera contingente a la emisión de la conducta. Es decir, se pierden cantidades específicas de un reforzador adquirido previamente para emitir una conducta inadecuada, que se pretende eliminar. Es aconsejable utilizarla conjuntamente con el reforzamiento positivo de la conducta deseada, y de conductas incompatibles. En aplicarla es importante evitar que la persona pierda todos los reforzadores, sobre todo al principio, y que el coste de respuesta para la conducta inadecuada pueda ser fácilmente reemplazado. Los interesados han de conocer el valor (el coste de respuesta) que tendrá la realización de la conducta que se quiere eliminar.

Tiempo fuera de reforzamiento (time out)

Se trata de retirar las condiciones del medio que permiten obtener reforzamiento, o quitar la persona del medio, durante un período determinado, de una manera contingente a la emisión de la conducta desadaptada. Es una técnica muy utilizada en la educación en niños. Al igual que en los casos precedentes, se recomienda utilizar conjuntamente con el reforzamiento positivo de conductas alternativas. Para aplicar esta técnica hay lo siguiente:

  1. Asegurarse de que el sujeto puede llevar a cabo una conducta alternativa a la que se quiere eliminar. En caso contrario, habrá que centrarse, primero, en su adquisición.
  2. Ser consistente y aplicarla, aunque la persona se queje, se resista o prometa comportarse correctamente en adelante.
  3. Arreglar una zona donde se pueda aislar la persona sin que se pueda entretener haciendo otras conductas que le resulten atractivas. La zona de aislamiento debe ser cercana para poderlo poner en marcha inmediatamente.
  4. Hacerla de una duración moderada cuando se utiliza con niños (de unos cuatro minutos o no más de un minuto por cada año de edad del niño). Es recomendable comenzar con períodos breves y, si no son eficaces, irlos aumentando.
  5. Dar un aviso previo a la aplicación del tiempo fuera del medio (conviene que sea no verbal), y señaló que desarrolla la conducta inadecuada. Si no hace caso del aviso, llevarlo al lugar sin hacerle caso, o manifestar conductas de disgusto o agresión. También hay que evitar discusiones.
  6. Recordar el final del tiempo fuera del medio. Devolver al medio (reforzamiento positivo) al terminar el tiempo definido; ahora bien, la finalización del tiempo fuera requiere que el sujeto no desarrolle conductas desadaptadas. Si se encuentra que, al terminar el tiempo, el sujeto desarrolla la conducta que hay que eliminar, entonces hay que avisarle de que como que hace lo que no debe hacer, continuará un tiempo más en este lugar (un tiempo que será breve), hasta que sea capaz de dejar de hacerlo.

El tiempo fuera de reforzamiento se ha utilizado con éxito en el tratamiento de la conducta disruptiva, agresiva y de desobediencia, sobre todo en niños.

La saciedad

Se trata de presentar un reforzador de una manera tan masiva que pierda el valor, por ejemplo:

  1. Haciendo que el sujeto ejecute la conducta que se trata de reducir de una manera masiva. Por ejemplo, fumar muy rápidamente e intensamente, acabar el cigarrillo con cinco chupadas.
  2. Proporcionando el reforzamiento que mantiene la conducta en tal cantidad o durante tanto tiempo que pierda el valor recompensando. Por ejemplo, comer cinco pasteles de chocolate.

Hay que tener mucho cuidado en el diseño de las sesiones, porque si no se es eficaz en la inducción a la aversión, entonces se podría reforzar esta conducta. En este sentido, pues, es muy importante asegurarse de que la práctica es bastante masiva para que resulte altamente aversiva para el sujeto.

Es una técnica que ha dado buenos resultados en tics y en conductos de acaparar objetos.

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