El Tai Chi es mucho más que un arte marcial o un mero ejercicio de gimnasia. Por el contrario, se trata de una forma de vida, un arte, una guía para el desarrollo personal.

Además, el Tai Chi aporta una armonía que busca el todo, un estado de completud que integre nuestros opuestos. Es la búsqueda de la verdad y la belleza para alcanzar un estado de plenitud en nuestra propia vida.


Las bases de este arte milenario pueden resumirse a través de 8 palabras que buscan la armonía y completud del Ser. Los antiguos maestros nos legaron un código oculto, mediante el cual la persona alcanzaría la perfección en sus acciones y en su alma.

Tai Chi, código de conducta y desarrollo personal

A continuación, ofrecemos las 8 palabras legadas por los maestros del Tai Chi para la perfección, la armonía, la verdad y la belleza.

1. Xiao

Significa piedad, respeto, devoción y obediencia. Sobre todo, su significado va dirigido a los mayores y a nuestros superiores. Según los practicantes de Tai Chi, para el sano y correcto funcionamiento de la sociedad, debemos atender a nuestros mayores, escucharles y seguir sus consejos. Ellos saben más que nosotros y estaban antes que nosotros. Les debemos nuestro respeto y gratitud.

De igual manera, la enseñanza de la disciplina implica que el maestro es como el padre del alumno. Por lo tanto, le debemos valorar y tener el mismo respeto que a nuestros padres.

El respeto y la obediencia que señala el Xiao está basado en el afecto y el amor. El amor con el que miramos a los que nos precedieron en la vida, a los que nos han dado lo mejor de si y que nos enseñan a vivirla como es debido.

2. Xin

Alude a la fe, a la confianza a la fidelidad y la lealtad. Por tanto, el Xin es muy importante a la hora de practicar el Tai Chi.

La fe y la confianza se traducen en fortaleza interior. La persona es consciente de su propia individualidad y valía. Además, abordará las demandas de la vida con decisión, coraje y entrega. Es una persona que decidida y con valía para la acción recta y noble.

El Estilo Xin Ji aumenta la energía interior, lo que permite confiar en uno mismo y en los demás. A medida que se va incorporando el espíritu noble de este estilo, los aprendizajes se extienden a otras áreas de la vida. Por otro lado, la lealtad supone constancia, continuidad, tenacidad y resistencia.

La lealtad representa una continuidad de la devoción, afecto y vínculo hacia los demás, a pesar de las dificultades y problemas que puedan darse.

La fidelidad, significa compromiso. Compromiso con el camino elegido, con la palabra dada, con el acto ejecutado. Para una persona fiel decir algo equivale a hacerlo. Su comportamiento no dejará lugar a la duda respecto a su compromiso.

3. Jie

Significa pureza, honestidad, rectitud y sencillez.

Una persona es aquello que alimenta, aquello que piensa, vive y siente. Por lo tanto, es muy importante cuidar la calidad de nuestros pensamientos. Además, se debe dotar a la mente de un contenido bueno, noble, puro y bello.

Por otro lado, Jie nos invita a eliminar cualquier impulso violento y agresivo. No se debe dañar al prójimo, sino desear su bien. Se busca, por tanto, una mente limpia en un corazón puro.

El amor a la verdad, ser sincero y honesto van muy en relación con el concepto de una mente pura y limpia. Además, Jie nos conecta con las ideas de sencillez, austeridad, modestia y humildad, pues son claves para vivir una vida libre, sencilla y pura.

4. Zhong

Significa patriotismo, lealtad, entrega y devoción por el propio país.

Lo anterior, redunda en la devoción por la comunidad. Buscar el bien común de la sociedad en la que vivimos, su progreso, la paz y el bienestar de sus integrantes. Por lo tanto, Zhong implica entregarse generosa y desinteresadamente al servicio de la sociedad.

Implica el sentido del deber hacia nuestra tierra, lo que conlleva adoptar una actitud de lealtad y fidelidad a esa nación que nos ha dado la vida, de la que tanto hemos recibido y a la que no se puede traicionar.

Zhong implica patriotismo, no nacionalismo. El patriotismo es sano y abierto. No es hostil hacia otras nacionalidades o grupos. Es integrador y conciliador. Por tanto, sereno, mesurado y responsable. Fomenta el amor y el entendimiento. Se parte de un amor por lo propio, como una forma para reconocer y amar lo ajeno, sin olvidar nunca las propias raíces.

5. Yi

Representa la amistad, el compañerismo y la camaradería.

Yi hace referencia a la lealtad hacia aquellas personas que tenemos más cerca. Aquellas con las cuales tenemos lazos más cercanos ya que compartimos parte de nuestras vidas, aficiones, convicciones o proyectos y valores vitales.

No debemos nunca defraudar ni traicionar a los amigos. Por el contrario, debemos estar siempre dispuestos a ayudarles e interesarnos por ellos. No debemos abandonarles nunca. Eso es la lealtad.

6. Chi

Sería equivalente a infamia y deshonra. Hasta ahora hemos visto cualidades y actitudes a emular. Sin embargo, esta sexta es a evitar.

Chi nos indica que debemos andar siempre por la senda del honor; esto es, la senda del bien, la verdad y nobleza. Por tanto, debemos evitar hacer el mal. El practicante de Tai Chi es consciente de sus obligaciones, por lo que actuará siempre digna y noblemente.

Chi implica que debemos estar en guardia contra todas las formas que pueda adoptar la vileza, la inmoralidad y la bajeza. Todo esto, que muchas veces viene en forma de vicios, debe ser rechazo.

Los vicios vienen como los pasajeros, nos visitan como invitados y se quedan como amos. – Confucio

7. Li

Buenos modales, cortesía, amabilidad.

Li nos indica que debemos ser atentos con los demás. Nuestra actitud debe irradiar simpatía y cordialidad hacia los demás. La importancia de las buenas maneras en el trato con otros es fundamental para el practicante de Tai Chi. Debe saber que debe tratar a los otros como le gustaría que le trataran a él mismo.

La cortesía, la amabilidad y el respeto son la mejor manera de ser apreciado por los demás, establecer vínculos basados en la confianza y el respeto y mostrar a todos el contenido de nuestro espíritu. Un espíritu puro y limpio que se manifiesta externamente a través de actos como los señalados anteriormente.

Dar la felicidad y hacer el bien, he ahí nuestra ley, nuestra ancla de salvación, nuestro faro, nuestra razón de ser. – Henri-Frédéric Amiel

8. Yu

Representa la solidaridad, la unión, el trabajo en equipo.

Las personas que asimilan esta cualidad son capaces de aunar esfuerzos con los demás, de cooperar con el resto de las personas e, incluso, ser un buen líder. Además, viven en concordia con los demás, procurando aportar armonía a la sociedad.

Yu supone librarse del ego patológico. Por lo tanto, huir del egoísmo, del afán de protagonismo, de la falsa creencia en la superioridad. En contra, el practicante de Tai Chi se esforzará por lograr mayor armonía, cooperación y entendimiento entre cuantos integran la comunidad.

Además, se situará en último lugar, ayudará con las tareas, se presentará voluntario. Será una persona activa y predispuesta, pero no hará gala de sus cualidades. Serán sus actos los que hablen.

La vía del Tai Chi

En conclusión, como puede apreciarse estas 8 palabras, 8 claves, están íntimamente relacionadas. Cultívalas en tu interior y notarás la diferencia en ti y en las personas que te rodean. Nunca es tarde para empezar.

Referencias

  • Álvarez Miranda, O. (2016). Beneficios de la práctica del Tai Chi Chuan para la salud. Correo Científico Médico20(2), 400-402.
  • Chia, M., & Li, J. (2001). La estructura interna del Tai Chi. España: Editorial Sirio, SA.
  • Chuen, L. K. (1994). Tai Chi: paso a paso. Oasis/Integral.
  • Orozco Calderón, G., Santiago Vite, J., Anaya Chávez, M., & Guerrero, S. (2017). Efectos psicológicos y cognitivos de la práctica de Tai Chi en adultos mayores. Revista Electrónica de Psicología Iztacala19(3), 858-876.
Licenciado en Psicología por la Universidad de Jaén (2010). Máster en Análisis Funcional en Contextos Clínicos y de la Salud por la UAL (2011) y Máster en Psicología Jurídica y Forense por el COPAO, Granada (2012). Doctorando en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad Pontificia de Salamanca. Ha publicado 8 artículos científicos y es autor de los siguientes libros: «Psicopatología General», «Neurociencias: etiología del daño cerebral» y «Evaluación Psicológica». Además, es coautor del libro «Modelo ROA: Integración de la Teoría de Relaciones Objetales y la Teoría del Apego». Desde 2010 ha ejercido profesionalmente como psicólogo clínico y forense, escritor, formador, profesor universitario, conferenciante internacional y colaborador con diversos medios de comunicación. Sus principales líneas de investigación son la psicología, mitología, simbología y la hermenéutica antropológica.

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