hombre-mensajes-mobil


Las redes sociales forman parte de nuestro día a día de forma inevitable. Su uso continuado despierta lo que se conoce como Stalkers, o lo que es lo mismo, la obsesión de conocer la vida del otro. Te damos más detalles sobre este fenómeno.

¿Qué es un Stalker?

El término Stalker se refiere al acoso físico, al acecho. Proviene de la palabra stalking en inglés, que es una manera de acosar que consiste en perseguir obsesivamente a otra persona con el fin de establecer un contacto con ella. Este término se utiliza en el ámbito de la psicología para denominar el fenómeno del acoso.



Los stalkers persiguen por muchos motivos. Uno de ellos es simplemente por entretenimiento y diversión, aunque también los hay que persiguen para poder acceder a una persona que les despierta algún tipo de sentimiento.

Las redes sociales han desatado este fenómeno, ya que gracias a ellas podemos acceder a mucha información acerca de otras personas y, en cierta forma, “espiar” su vida y estar al tanto de sus movimientos.

De hecho, es aquí donde la mayoría de los stalkers se mueven, ya que les resulta especialmente fácil acceder a información sobre aquellas personas que despiertan su interés de acecho.

¿Qué tipos de Stalkers podemos encontrar?

En el campo de la psicología, los Stalkers se dividen en varios grupos. Estos pueden tener un origen psicótico, pero también hay muchas personas que no tienen ningún problema ni trastorno psicológico aparente.

Normalmente, los stalkers acechan a otras personas por otras razones. Puede ser por enfado, culpa, celos…  Los tipos de stalkers que pueden detectarse son los siguientes, en función del motivo que desate su obsesión.

Uno de ellos es el Stalker rechazado. Este suele perseguir a la otra persona después de haber sufrido un rechazo por parte de ella. Puede ser o bien porque busca que le perdone por algún daño que le ha hecho, o bien porque intente vengarse por un daño que le han hecho.

También está el Stalker que quiere tener intimidad con otra persona. Es decir, buscan establecer algún tipo de relación y se niegan a aceptar que la otra persona no le acepte o no quiera lo mismo que ella.

El pretendiente ineficaz es otro de los tipos que se detecta. Suelen tener muy poca capacidad para relacionarse con otros individuos y desarrollan, sin embargo, una importante obsesión por otra persona, sobre todo si comparten gustos o intereses.

Y por último están los stalkers depredadores, que son los más peligrosos. Estos suelen incluso esperar y espiar a su víctima para buscar el momento adecuado y atacarle, sobre todo a nivel sexual.

El Stalker en tiempos de redes sociales

Si hay algo que sostiene a las redes sociales son dos características muy comunes en la mayoría de las personas: la exhibición y el voyeurismo. En este último ámbito, el Stalker encuentra el entorno ideal para llevar a cabo dicho acoso.

En la actualidad, cada vez es más frecuente encontrar a personas que viven pendientes de la vida de otros a través de las redes sociales. Se trata de una característica esencial del momento en el que vivimos, ya que el acceso a esta información está al alcance de la mano.

Los stalkers suelen vigilar a la persona que les interesa de manera permanente. Están atentos a lo que publican a través de las redes sociales e incluso consultan constantemente si dicha persona ha publicado algo o ha hecho alguna actualización.

Esto puede venir motivado o bien porque tenga algún sentimiento hacia la persona, o incluso por odio y envida. Sea cual sea la razón, se trata de un sentimiento que responde a un vacío emocional en la vida real.

Todo esto conduce a una obsesión muy dañina, que genera a su vez angustia y ansiedad. Por lo tanto, hay que tener en cuenta que este tipo de actitud es un hábito negativo que puede generar en un trastorno psicológico.

Además, no hay que olvidar que lo que vemos en las redes sociales no es más que lo que las otras personas eligen mostrar sobre sí mismas, con lo cual puede que no tenga nada que ver con su realidad o que estén edulcorándola.

En este sentido, es importante detectar si estamos pasando demasiado tiempo enganchados a las redes sociales y consultando la vida de otra u otras personas. Si es así, puede ser que seamos nosotros los Stalkers, por lo que es importante controlar estos impulsos de espionaje.

En fin, como ves, lo que en un principio puede parecer una curiosidad inocente puede llegar a ser una obsesión. Por lo tanto, hay que prestar atención al uso que hacemos de las redes sociales para evitar que esto acabe siendo un trastorno que nos afecte a nivel psicológico.





Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here