Skinner y el Condicionamiento Operante

En 1938 BF Skinner, en un intento de medir y objetivar al máximo la respuesta instrumental y, al mismo tiempo, de liberarla de términos mentalistas (como consecuencias satisfactorias o molestas) empleados por Thorndike, reemprendió la ley del el efecto y la reformuló como la ley del reforzamiento.

Según la ley del refuerzo, los organismos aprenden conductas nuevas que éstas van seguidas de un refuerzo; y sabemos que han sido reforzadas porque aumenta la probabilidad de que vuelvan a aparecer estas conductas en un futuro.

La caja de Skinner

Skinner materializó la demostración de la ley del reforzamiento instaurando el proceso de condicionamiento operante con la jaula diseñada por él mismo y llamada caja de Skinner.

El término de condicionamiento operante hace referencia al proceso por el que la frecuencia de presentación de una conducta queda modificada por sus consecuencias. Así, la probabilidad de aparición de una conducta operante está determinada, principalmente, por los hechos que sucedieron después de realizar esta conducta en el pasado. Skinner introdujo el término de conducta operante para definir todas aquellas respuestas que tienen el mismo efecto sobre el ambiente. En este sentido, la conducta operante de pulsar la palanca puede ser ejecutada por una rata realizando diferentes respuestas, como por ejemplo, pulsar con una pata, con el morro o con la cola. Todas estas respuestas constituyen el mismo operando.

La Caja de Skinner

Este aparato permitía que un animal como una rata (también utilizó palomas como sujetos experimentales) aprendiera una conducta arbitraria como es pulsar una palanca, siempre que la realización de esta conducta fuera seguida de la presentación inmediata de comida que reforzaría esta conducta operante. La caja diseñada por Skinner se basa en los siguientes elementos:

  • Una palanca situada en el interior de la jaula que el animal ha de pulsar para obtener comida y que está automáticamente conectada al mecanismo que dispensa la pequeña bolita de comida que caerá dentro comedero situada junto a la palanca.
  • Un mecanismo de registro acumulativo que muestra gráficamente en qué momento y con qué frecuencia responde al animal durante la sesión.

El proceso de Condicionamiento Operante

Un procedimiento típico de condicionamiento operante consiste en los siguientes pasos:

Privación

Se trata de privar de comer la rata que estará condicionada, hasta que se encuentre a un 80% de su peso habitual, es decir, hasta alcanzar una reducción del 20% de su peso.

Adaptación a la jaula

Durante las sesiones de adaptación se sitúa al animal dentro de la jaula para habituar las respuestas de exploración típicas de la rata y observar, asimismo, cuál es el nivel operando inicial del animal; es decir, con qué frecuencia toca la palanca antes de comenzar con el acondicionamiento de esta respuesta. Esta línea de base operando servirá de referencia para constatar el incremento posterior de la tasa de respuesta provocado por la presencia del refuerzo.

Entrenamiento en el dispensador de comida

Esta fase tiene un doble objetivo: por un lado, que el animal sepa por donde le aparecerá la comida y, por otro, que aprenda, por condicionamiento clásico, a asociar el ruido del mecanismo dispensador de la comida (sonido que devendrá estímulo condicionado o señalizador de la presencia de comida) con la disponibilidad de la comida en el pesebre.

Modelado por reforzamiento diferencial o aproximaciones sucesivas

En esta fase es cuando el animal aprende la conducta operante de pulsar la palanca; para lograrlo, cada vez que el animal haga un movimiento que forme parte o que la aproxime a la conducta final recibirá comida. Así, por ejemplo, se irá presentando el reforzamiento únicamente cuando aparezcan las siguientes conductas: en primer lugar, se reforzará que la rata esté orientada hacia la palanca; después, cuando se acerque; posteriormente, cuando levante las patas por encima de la palanca; y, finalmente, cuando haga la presión adecuada sobre la palanca.

La técnica de modelado para reforzamiento diferencial se utiliza para incrementar la probabilidad de aparición de una conducta que es prácticamente inexistente en el repertorio habitual del organismo, pero que éste no presenta ninguna limitación física para poder ejecutar. Esta técnica requiere una planificación y secuenciación, en orden creciente de dificultad, de los diferentes pasos que hay que ir logrando para llegar a la conducta objetivo final, para administrar el refuerzo únicamente después de cada una de estas conductas previas. Así, tanto puede ser utilizada para enseñar una rata a pulsar una palanca, como para enseñar una paloma a tocar el piano o para adiestrar al perro guía de un ciego. Sin embargo, el modelado es especialmente útil para enseñar conductas de cierta complejidad a niños (que de manera natural sería difícil que se dieran) oa personas con discapacidad intelectual. Esta técnica también se encuentra en la base de diferentes terapias conductuales, como por ejemplo, de la llamada desensibilización sistemática utilizada para conseguir que la persona se acerque al objeto o situación que inicialmente le provoca aversión.

Para evaluar la fuerza del condicionamiento operante, Skinner midió de manera continua la frecuencia o tasa de la respuesta con la que la rata apretaba la palanca. Este método experimental diseñado por Skinner llama operante libre, dado que los animales pueden repetir libremente, tantas veces como quieran, la respuesta instrumental sin que haga falta la participación del investigador. El método de operando libre se contrapone al método ensayo por ensayo, utilizado inicialmente por Thorndike, dado que en este método es el mismo experimentador lo que marca el inicio de cada ensayo; así, es necesaria la manipulación directa del animal para situarlo de nuevo en la cámara experimental una vez realizada la conducta instrumental.

El procedimiento de condicionamiento operante iniciado y desarrollado por Skinner le permitió predecir y controlar la conducta. Estos conocimientos han sido esenciales en diferentes ámbitos de la psicología: así, han tenido repercusiones, principalmente, en el ámbito clínico o terapias de conducta, en el ámbito de la enseñanza y en aspectos sociales.

Frases B. F. Skinner

Bibliografía

A.B. Sulzer i M.G. Roy (1983). Procedimientos del análisis conductual aplicado con niños y jóvenes. Mèxic: Trillas.

D.L. Whaley i R.W. Malott (1983). Psicología del comportamiento. Barcelona: Fontanella.

Skinner y en Condicionamiento Operante
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