El Síndrome Premenstrual (SPM)


El Síndrome Premenstrual (SPM) es una combinación de alteraciones físicas, psicológicas, y del estado de ánimo, que se producen después de una ovulación de la mujer, por lo general termina con el inicio de su flujo menstrual.

Los síntomas más comunes relacionados con el estado de ánimo son irritabilidad, tristeza, llanto y excesiva sensibilidad emocional. Los síntomas físicos más comunes son la fatiga, hinchazón, hipersensibilidad en las mamas (mastalgia), acné, cambios en el apetito y antojos alimentarios.



¿Qué causa el Síndrome Premenstrual (SPM)?

El SPM sigue siendo un misterio debido a que incluye una gran variedad de síntomas, lo cual dificulta  hacer un diagnóstico firme. Han sido propuestas varias hipótesis para explicar la causa del síndrome premenstrual, pero ninguna de estas teorías han sido probadas, por lo que el tratamiento específico para el SPM aún carece de una base científica sólida. La mayoría de las evidencias sugieren que el síndrome premenstrual es resultado de las alteraciones de los niveles de las hormonas sexuales y las sustancias químicas del cerebro o neurotransmisores.

El SPM no parece estar asociado específicamente a ningún de personalidad. Del mismo modo, numerosos estudios han demostrado que el estrés psicológico no está relacionado con la gravedad de SPM.

Prevalencia del Síndrome Premenstrual

Alrededor del 90% de las mujeres experimentan síntomas premenstruales en algún momento de su vida. Aunque la verdadera incidencia del síndrome premenstrual puede haberse sobrestimado mediante la inclusión de todas las mujeres que experimentan síntomas físicos o emocionales antes de la menstruación sin que tenga relación con el ciclo menstrual.

Se estima que el SPM clínicamente moderado o severo en intensidad y que afecta el funcionamiento normal de una mujer, se produce en un 20% – 30% de las mujeres.

¿Cuáles son los signos y síntomas del Síndrome Premenstrual?

Una gran variedad de síntomas han sido atribuidos a este síndrome. Además, las mujeres pueden tener el síndrome premenstrual de diferente duración y la gravedad de ciclo a ciclo.

Los más síntomas emocionales más habituales son:

  • Estado de ánimo triste o deprimido
  • Ira, irritabilidad y agresividad
  • Ansiedad
  • Cambios de humor
  • Dificultad para concentrarse
  • Aislamiento de los amigos y familiares

Los síntomas físicos más comunes son:

  • Distensión abdominal y ganancia de peso
  • Fatiga y falta de energía
  • Los dolores de cabeza
  • Calambres, dolor muscular y de articulaciones, dolor en la zona lumbar de la espalda
  • Inflamación y sensibilidad mamaria
  • Los antojos de comida, especialmente de alimentos dulces o salados
  • Dormir demasiado o demasiado poco
  • Bajo deseo sexual
  • Estreñimiento o diarrea

El Trastorno Disfórico Premenstrual

Existe una forma más severa de SPM, conocido como el trastorno disfórico premenstrual (TDP), también conocido como trastorno disfórico de fase lútea tardía, que se produce en un número menor de las mujeres y conlleva una pérdida significativa de la función debido a los síntomas inusualmente severos.

En estos casos las mujeres presentan severos cambios de humor, depresión, irritabilidad o ansiedad (con o sin síntomas físicos). Los síntomas generalmente desaparecen pasados los 3 primeros días de sangrado menstrual. Este tipo severo de SPM, afortunadamente, no es común.

El Síndrome Premenstrual empeora de otras enfermedades

Algunas condiciones médicas pueden empeorar entre la ovulación y el primer día de la hemorragia menstrual. Los trastornos más afectados incluyen:

  • Trastornos de depresión y ansiedad.
  • Migrañas.
  • Trastornos convulsivos.
  • El síndrome del intestino irritable (SII).
  • El síndrome de fatiga crónica.

¿Cuánto tiempo dura el SPM?

La duración del SPM varía entre mujeres. La mayoría experimenta los síntomas unos pocos o más días durante la semana previa al inicio de su período menstrual. Algunas mujeres pueden presentar síntomas en un período de tiempo más corto o más largo, pero lo que sí debe cumplir para ser diagnosticado es que los síntomas del síndrome premenstrual empiecen después de la ovulación (el punto medio en el ciclo menstrual mensual).

Tratamiento del SPM

El tratamiento del síndrome premenstrual puede ser a veces difícil. A lo largo de la historia se han utilizado tratamientos de distinta índole. Algunas medidas carecen de una base científica sólida, pero parecen ayudar a algunas mujeres. Otros tratamientos con una base más pueden no ayudar a todas las pacientes.

Generalmente la gestión del SPM incluye llevar un estilo de vida saludable donde se fomente:

  • Hacer ejercicio
  • Restricción de la sal antes del período menstrual
  • Disminución de la ingesta de cafeína antes de la menstruación
  • Dejar de fumar
  • Limitación de la ingesta de alcohol
  • Reducir el consumo de azúcar refinado
  • Apoyo emocional durante el período premenstrual

Además, algunos estudios sugieren que los suplementos de calcio y magnesio pueden proporcionar algún beneficio.

SPM y síntomas de embarazo

Para algunas mujeres, los síntomas del síndrome premenstrual pueden ser similares a los signos tempranos de embarazo, aunque esto es algo muy personal.

Muchas mujeres no experimentan síntomas tempranos de embarazo, mientras que otras pueden percibir mayor sensibilidad en las mamas, hinchazón, fatiga y cambios de humor. Estos síntomas pueden ser, para algunas mujeres, similares a los síntomas del síndrome premenstrual. Por desgracia para las mujeres que se preguntan si determinados síntomas se deben al síndrome premenstrual o a un embarazo, la única respuesta definitiva viene con la llegada de la menstruación o una prueba de embarazo positiva.

Referencias

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3118460/

Frank R. Las causas hormonales de la tensión premenstrual. Psiquiatría del arco neurol. 1931; 26 : 1053-57.

Halbreich U, Tworek H. Alteración de la actividad serotonérgica en mujeres con síndromes premenstruales disfóricos. Int J Psychiatry Med. 1993; 23 : 1–27.

Wittchen H, Becker E, Lieb R, Krause P. Prevalencia, incidencia y estabilidad del trastorno disfórico premenstrual en la comunidad. Psychol Med. 2002; 32 : 119-132

Yonkers KA. Síntomas de ansiedad y trastornos de ansiedad: ¿Cómo se relacionan con los trastornos premenstruales? J Clin Psiquiatría. 1997; 58 : 62–67





1 Comentario

  1. Desde el otro lado.
    Soy un hombre, así que afortunadamente estoy libre de este maldito trastorno, pero he compartido una pequeña parte de mi vida con una persona que tiene este trastorno, os cuento mi experiencia.
    Ella y yo nos conocíamos hace años ya, pero la vida se empeñó en juntarnos este último año, ella ya me había hablado de este trastorno que a mi me sonaba a chino, hay muy poca información sobre ello, el caso es que ni siquiera somos de la misma ciudad, nos veíamos cuando podíamos, con lo cual es más dificil todo.
    Al principio todo iba bien, o al menos, para alguien que no está familiarizado con esto puede parecer así, pequeños cambios de humor, enfados etc aunque luego venian los días realmente duros, cuando ves que no se levanta de la cama, no quiere apenas comer, le cuesta ir al servicio, horas llorando, para mi ha sido duro, pues no sabía como ayudarla, así que no quiero ni pensar lo que es para ella, porque sí, en este caso no es “Despues de la tormenta viene la calma” Sabía que algunas cosas que hacía o decía “No era ella” realmente, no las tenía en cuenta, pero ella sí, no podía evitar machacarse pensando en las cosas que había dicho o hecho, aún a sabiendas que era el trastorno.
    Tambien es curioso y duro a la vez, ya aprte de por fechas, obviamente, sabía cuando se acercaba esos días porque el día anterior era lo puto mejor del mundo, era un subidón, todo era perfecto, su humor, su energía y cuesta, costaba darle las buenas noches, no querías que acabase nunca ese día porque sabías lo que le esperaba al día siguiente.
    Solo quería comentar que si algún otro hombre lee esto y se encuentra en la vida con una mujer que sufra esto decirle que no, no están locas, ni son personas caprichosas, al contrario, son personas fuertes, es jodido hacer vida normal con esto, levantarse para ir a trabajar cuando el cuerpo te pide quedarte en la cama, sonreirte y ponerte buena cara cuando lo que te apetece es mandar a la gente a la mierda y que te dejen tranquila, saber que cuando están así precisamente es cuando más apoyo deben de tener, que cuando te dice que quiere estar sola lo que tienes que hacer es callarte, no hacer ruido, no molestar, pero nunca dejarla sola, al contrario, es cuando más pendiente tienes que estar sin que lo note.
    Quizá no sea el más adecuado para dar estos consejo pues desgraciadamente esto se acabó, es duro en una relación que el tercero en discordia sea el trastorno disfórico premenstrual, pero si encima hay distancia por medio es muy dificil, porque sí, por muchos consejos que te pueda dar, amigo, al final tu tambien tienes que poner de tu parte y ser fuerte, porque ella va a necesitar que estés ahí siempre, aún cuando lo más bonito que te diga sea que “Te vayas a esparragar”
    Sería muy fácil, en mi caso echarle la culpa del fracaso al trastorno únicamente, pero no es así, quizá si pudiese volver atrás en el tiempo al principio con lo que sé ahora todo hubiese sido distinto, por eso amigo, si me lees, te diré que esta persona con la que compartí tiempo, risas, alegrías, llanto, vida… es maravillosa y tambien las habrá que no lo sean y las hay altas, bajas, gordas, flacas, rubias, morenas, simpáticas, ironicas etc etc etc, vamos, personas normales, como puedes ver, pero en ciertos momentos van a necesitar mucho de ti y te diré que no hay nada más maravilloso que cuando llega la calma escucharla reir de nuevo o abrazarte a ella y suspirar pensando que ya todo pasó.
    En fin, tan solo quería dejar mi opinión y descargar un poco, para que mentir.

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