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El síndrome de los envidiosos: Procusto

La envidia es una declaración de inferioridad. Napoleón Bonaparte

La mente es su propia morada y por sí sola puede hacer del cielo un infierno y del infierno un cielo. John Milton, El paraíso perdido.

  • Guadalupe es una mujer original, emprendedora, trabajadora y creativa. Recientemente ingreso a un nuevo empleo y eso le molesta particularmente a su compañera Beatriz porque ella aún con diez años en ese mismo lugar no se le había ocurrido crear nuevas formas de trabajo.
  • Elizabeth es una mujer inteligente, proactiva y visionaria, está realizando su doctorado y ha implementado nuevos procedimientos de análisis para acelerar lo que antes le llevaba a sus compañeros y maestros semanas de trabajo. Sus asesores tratan de bloquearla, incluso ahora es víctima de malos tratos por parte de su todos ellos en su universidad. Su delito, por decirlo así, es pensar diferente y ser inteligente.
  • Alberto es un hombre honesto, comunicativo y cumplidor en las actividades que realiza. Victoria su pareja, es un ancla para él, pues cada vez que le comenta las metas que quiere alcanzar, ella le desmotiva y le da 10 razones de ¿por qué, no podrá lograrlo?.
  • José es muy sociable, desinhibido y optimista, constantemente está buscando nuevas formas de hacer las cosas simples de manera diferente. Sin embargo, su “mejor amigo” Jorge, siempre le aconseja que abandone su forma de pensar porque cree que solo hace castillos en el aire.

¿Qué tienen en común estos personajes?, esta diada tiene dos partes:

  • unos son personas proactivas, con gran iniciativa y muchas cualidades socialmente positivas, les llamaremos los huéspedes, y
  • en su contraparte los otros son personas envidiosas, controladoras, incapaces y con muchas cualidades socialmente negativas, les llamaremos los Procustos.

¿Qué es el síndrome de Procusto?

Para ser más entendible este término lo dividiré en dos partes: por un lado, lo que significa Procusto en la mitología griega y por el otro lado lo que se conoce en Psicología como un síndrome.

Como todos los mitos, son cuentos o leyendas, no necesariamente verdaderos pero que forman parte un tradición, cultura o país. Luego entonces, aunque existen muchas interpretaciones de Procusto, relato a continuación mi versión.

El nombre de Procusto nace de la mitología griega. Hijo de Poseidón, Procusto (literalmente, el estirador), también conocido como Damastes (el controlador) y como Polipemón (muchos daños) en el cuento era un hombre que tenía una casa en las colinas y amablemente ofrecía posada a los viajeros. Los trataba en apariencia de buen modo y cuando les invitaba a pasar la noche en su posada “era controlador”; si eran de talla pequeña les ofrecía una cama grande, los amordazaba y amarraba de pies y manos, les rompía las articulaciones y los “estiraba” hasta quedar justo del tamaño de la cama. Por el contrario, si los viajeros eran de talla grande les ofrecía una cama pequeña, los amarraba y amordazaba, para que quedaran justo del tamaño de la cama, les cortaba la cabeza y las partes que salían de los bordes de la misma. La constante es qué, Procusto a todos sus huéspedes, los controlaba, los estiraba y les causaba muchos daños. La misma leyenda describe que el héroe Teseo, le practica el mismo procedimiento a Procusto (lo controla, lo estira y le causa daño) dándole muerte al malvado.

Por otro lado, un síndrome es: un conjunto de síntomas y signos que por lo general se deben a una sola causa (o conjunto de causas relacionadas) y que en conjunto indican una enfermedad o trastorno físico o mental particular. También llamado complejo de síntomas (APA, 2010). Los síntomas: Son manifestaciones subjetivas de un estado patológico. Los síntomas son descritos por el individuo afecto más que observados por el examinador. Los signos: Son  manifestaciones objetivas de un estado que puede ser patológico. Los signos son observados por el clínico más que descritos por el individuo afectado (Psicoactiva.com, 2013).

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Los síntomas de Procusto y de sus huéspedes forman una diada simbiótica, es decir, no puede existir uno sin el otro y sus características son muy claras y contrapuestas, se exponen a continuación solo los patrones conductuales de los Procustos, entendiendo que el perfil de los huéspedes es el polo inverso:

Los Procustos… recorren un termómetro psicosocial que van desde algunas conductas hostiles, hasta las verdaderamente graves y patológicas:

  • En el área social afiliativa son: Irrespetuosos, groseros, hostiles, pedantes, descorteses, antipáticos, inseguros y desconfiados.
  • En el área emocional conflictivo-depresiva son: Frustrados, desanimados, amargados, pesimistas, deprimidos y fracasados.
  • En el área emocional sentimental son: Odiosos, fríos, indiferentes e insensibles.
  • En el área emocional reactiva son: Rencorosos (una de las características principales en el trastorno paranoide de la personalidad), temperamentales o de mecha corta, agresivos, volubles, conflictivos, intolerantes, descalificadores y ansiosos.
  • En el área ocupacional educativa son: Incapaces, ineptos, ineficientes y flojos, mediocres y con sentimientos de inferioridad (esta última característica es importante, pues se relacionada con trastornos de personalidad por evitación).
  • En el área ocupacional proactiva son: Apáticos, dominantes y pasivos.
  • En el área ético-moral son: Desleales, deshonestos, mentirosos, corruptos, falsos, malos, incorrectos, utilitarios, envidiosos y meteculpas.
  • En el área de alteraciones graves de la personalidad son:
    • Ególatras, narcisistas, con alta autoestima falsa, con necesidad de ser admirados o tomados en cuenta al extremo, envidiosos, arrogantes y con un sentido grandioso de ser autoimportantes, faltos de empatía, se sienten especiales y con derecho de autorizar y controlar todo (relacionado con trastornos narcisistas) (Halgin & Krauss, 2004).
    • Presentan conductas fundamentalmente relacionadas con una falta de consideración moral, social o de las normas. Existen conductas psicopáticas, es decir, no existe remordimiento alguno en hacer el bien o el mal, no sienten vergüenza por cometer actos dañinos hacia los demás, poca capacidad de juicio e incapacidad para aprender de la experiencia, egocentrismo extremo e incapacidad de amar, falta de respuesta emocional hacia los demás, impulsividad, ausencia de nerviosismo, falta de confianza y de sinceridad. Uno de los rasgos más importantes es su autovalía grandiosa, tendencia a las mentiras patológicas, falta de empatía, de remordimiento y de disposición para responsabilizarse de los propios actos (todo ello relacionado con el trastorno antisocial de la personalidad) (Halgin & Krauss, 2004).

¿Cuáles son los efectos de los Procustos en sus huéspedes?

Teniendo en cuenta las características anteriores, los daños que los Procustos causan a los huéspedes es que estos últimos son: despreciados, gritoneados, aislados, ninguneados, destruidos, estigmatizados, humillados, discriminados, acosados, ignorados, les difunden rumores, se roban sus ideas, les practican mobbing o bullying y tergiversan sus ideas con toda la intensión de cortarles sus sueños, metas, propósitos, ideas, proyectos o expectativas.

Las conductas de los despreciadores son inconscientes y tóxicas (siempre expresan opiniones negativas) e incluso creen que tienen la razón en TODO, su objetivo es que el OTRO fracase en sus proyectos y en su vida. Deforman el trabajo en equipo y no les importa que un proyecto global como grupo triunfe, con tal de que alguna persona (el huésped) no destaque.

Exigen niveles de calidad que ellos mismos no tienen. La idea de los procustos es que dependas de sus palabras y opiniones y vivas desconfiado e inseguro. Fingirán ser tus amigos, pareja, familiares (siendo o no consanguíneos) o compañeros, pero solo será para boicotearte o sacarte provecho. Maximizan tus pequeños errores y miniminizan tus grandes triunfos.

Sin embargo, en el lado más oculto de los Procustos, la envidia con respecto a sus huéspedes es como una admiración invertida. ¡Claro mediada por la envidia!.

¡Así, sí los huéspedes prosperan, más los van a atacar!.

Los Procustos se encuentran en prácticamente todas las áreas de nuestras interacciones sociales: amigos, familia, escuela, trabajo (empresas) y pareja.

Podríamos pensarlos como estereotipos de la bondad (huéspedes) y la maldad (Procustos). La descripción en imágenes gráficas desde mi punto de vista se sintetiza en el dibujo del artista neerlandés Maurits Cornelis Escher sobre la teselación de ángeles y demonios. En su libro, “El efecto Lucifer” Philip Zimbardo, haciendo alusión al dibujo de Escher menciona:

  • El mundo está lleno de bondad y de maldad: lo ha estado, lo está y siempre lo estará.
  • La barrera entre el bien y el mal es permeable y nebulosa, y
  • Los ángeles pueden convertirse en demonios y, algo que quizá sea más fácil de imaginar, que los demonios pueden convertirse en ángeles (Zimbardo, 2008).

Estrategias para el cambio

Para los huéspedes:                                                                                         

  • Contar con un apoyo legal (Sindicato, recursos humanos, derechos humanos, organizaciones mediadoras).
  • Contar con un apoyo psicológico.
  • Recurrir a diferentes estrategias para controlar las emociones (mindfulness, yoga, ejercicio aeróbico), disociarse de los conflictos y buscar espacios en donde puedan difundir sus ideas y crecer.
  • Generar actividades de resiliencia en donde se puede crecer a pesar de la adversidad, floreciendo y prosperando. Mietras más florezcas los procusteadores entrarán en apatía.
  • Seguir buscando espacios para desarrollarse, habrá personas que validarán y apoyarán tus sueños y otras que despreciarán cualquier cosa que tu propongas.

¡Nadie tiene derecho a decidir las metas en tú vida!.

Para los Procustos:

  • Aprender a gestionar los talentos de las personas a tú alrededor y crecer colaborando y no compitiendo.

 

Bibliografía

APA (2010) Diccionario conciso de Psicología, Editorial el Manual Moderno, México.

Halgin R. & Krauss S. (2004) Psicología de la anormalidad (Perspectivas clínicas sobre desórdenes psicológicos), Editorial McGrawHill, México.

Psicoactiva.com (2013) Diccionario de términos psicológicos, consultado el 20 de Julio del 2017, en red: https://www.psicoactiva.com/diccio/diccionario-de-psicologia-r.htm#letra_s

Wikipedia (2016) Procusto, consultado el 19 de Julio del 2017, en red: https://es.wikipedia.org/wiki/Procusto https://es.wikipedia.org/wiki/Procusto

Zimbardo P. (2008) El efecto Lucifer, Editorial Paidos, Barcelona.

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Juan Antonio Barrera Méndez

Psicólogo egresado por la Universidad Autónoma Metropolitana con una trayectoria de 20 años en terapia e investigación. Especialista certificado en terapias de aplicación de Campo Electromagnético que favorecen el equilibrio entre el cuerpo y la mente. Director y Fundador de Atención y Tratamiento Psicológico

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