Síndrome del niño abandonado: 15 signos

Verificado Redactado por Isbelia Farias. Este artículo ha sido revisado, actualizado y verificado por nuestro equipo de psicólogos por última vez el 29 abril 2021.

El síndrome del niño abandonado tiene lugar cuando un pequeño se encuentra desprotegido, bien sea por algún tipo de carencia material o porque sus padres no le dan la atención que merece.

Casi siempre se hace mención al abandono físico, el cual se caracteriza por la ausencia de uno o de ambos padres en la vida del infante.

No obstante, igual de peligroso es el abandono emocional, o cuando los progenitores no dan al niño el afecto que este merece. A este tipo de desidia se le conoce como el síndrome del niño abandonado.

Los padres que abandonan a sus hijos pueden generar un daño fuerte a nivel psicológico en los pequeños, creando una herida que permanecerá en sus corazones por toda la vida.

La nutrición que un pequeño requiere no es solamente a nivel físico, sino también afectivo, pues, los niños necesitan crecer en un entorno en el cual se sientan seguros y protegidos.

Síndrome del niño abandonado

Aunque el síndrome del niño abandonado no tiene reconocimiento como tal dentro de los manuales de diagnóstico, ni en la revisión de sus propuestas, sí se sabe que es un fenómeno que tiene cabida en la realidad y por ello cada día es más mencionado.

Son muchas las personas que arrastran hasta la edad adulta las cicatrices que les han quedado de las heridas emocionales sufridas durante la infancia.

Todas estas lesiones afectivas se convierten en un dolor emocional que parece irreparable, a menos que se comience a trabajar en ello con acompañamiento terapéutico.

Otro fenómeno que ocurre en la actualidad es que no son solo los padres quienes abandonan a sus hijos, sino también las madres.

Pues, actualmente el mundo competitivo exige estar a la par de la rapidez con la que se mueve y, en este ir y transcurrir, los niños van quedando olvidados también por sus progenitoras.

Para Camila Agresta, autora del trabajo Efectos del abandono temprano en la estructuración psíquica, el abandono se debe enmarcar como una forma de maltrato infantil, debido a las consecuencias que este deja en cada ser humano que lo sufre.

Asimismo, la autora cataloga el maltrato infantil no solo como una acción, sino como una omisión por parte de los padres que estén a cargo del niño.

En este sentido, el síndrome del niño abandonado deja marcas perdurables en el niño, sobre todo por el proceso de construcción de la psique que el pequeño atraviesa.

Todos los niños tienen necesidades que van más allá de las físicas, e involucran el aspecto social, intelectual, psicológico, moral, e incluso la necesidad de contar con una previsión hacia el futuro.

Por ello, el síndrome del niño abandonado también refiere a una omisión de respuesta a las señales del niño, tales como sus sonrisas o llantos, además de otras expresiones de sus emociones y conductas que ameritan una contesta por parte del adulto, dado que los pequeños requieren de proximidad e interacción en el núcleo familiar.

Tipos de abandono

Cuando se hace referencia al síndrome del niño abandonado, es imprescindible destacar que pueden darse diferentes tipos de abandono. Entre los tipos de abandono se encuentra el moral, el físico, material y el emocional.

El abandono moral se asocia a la falta de educación, vigilancia, formación de carácter, y puesta de límites.

En cambio, el abandono material está relacionado con el cumplimiento de las necesidades primarias de todo niño, tales como el derecho a una vivienda, buena alimentación y vestimenta.

El abandono físico ocurre cuando no hay presencia de un cuidador. En estos casos, la red de apoyo que significa la familia queda en juego y el niño da muestras de tener conflictos con sus cuidadores, o poca interacción.

En cuando al abandono emocional –que haría referencia directa al síndrome del niño abandonado-, se caracteriza por una falta de respuesta a las señales que el niño da, y puede darse por la ausencia de vínculos o interacciones con el pequeño.

Ahora bien, las causas del abandono pueden ser múltiples, pero, todas implican una falta de protección que el niño necesita, sobre todo psicológicamente.

Ante el abandono, es posible que los niños comiencen a interiorizar el miedo, dado que no hay figuras representativas que le transmitan un sentido de protección, por lo que sienten solos en el mundo.

Así, a medida que crecen, se formando mensajes en su interior, tales como: “no soy importante”, “no tengo valor”, “no merezco…”, entre otras, puesto que así interpretan la falta de respuesta a sus necesidades afectivas.

Signos del abandono

Quien ha padecido del síndrome del niño abandonado y ha sentido poco o ningún afecto en su vida, puede desarrollar ciertos signos, tales como la resistencia a los demás, alienarse del medio, poca participación en actividades sociales, sentimiento de culpa al creer que fue abandonado por algo que hizo mal, entre otras.

Estos niños luego serán adultos con miedos, inseguridades, estilos de apego poco saludables, incertidumbres, dudas, propensión a desarrollar trastornos alimenticios o del sueño, ansiedad, depresión, rabia, vacío, resentimiento y mucho dolor.

En la primera etapa de su vida, así como en la adolescencia, también se pueden observar los siguientes indicios:

  1. Dificultad para el aprendizaje;
  2. Falta de concentración;
  3. Problemas de atención en el colegio;
  4. Pesimismo;
  5. Tristeza;
  6. Baja autoestima;
  7. Necesidad de ser aceptados;
  8. Miedo al rechazo;
  9. Víctima de maltrato por parte de otras personas;
  10. Predisposición al consumo de sustancias ilegales;
  11. Timidez;
  12. Rebeldía;
  13. Inseguridad;
  14. Desconfianza;
  15. Consumo de alcohol, entre otras.

Todos estos signos derivados del síndrome del niño abandonado se irán arrastrando hasta la edad adulta y se convertirán en un problema al momento de relacionarse con otros.

Es por ello que se requiere hacer una pausa, observar los patrones de interacción que se tienen en casa y aplicar correctivos para evitar tener a un niño que luego será un adulto lleno de malestar emocional.

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Bibliografía

  • Agresta, C. (2015). Efectos del abandono temprano en la estructuración psíquica.
  • Jiménez, A. L. S. (2013). Abandono infantil: estado de la cuestión. Textos y Sentidos, (7), 88-117.
  • López, C. G. M. (1996). Factores de riesgo del maltrato y abandono infantil desde una perspectiva multicausal. Aula: Revista de Pedagogía de la Universidad de Salamanca, (8), 29-44.
  • Zamani, R. (2010). Maltrato y abandono infantil.  Recuperado el15.

Licenciada y Máster en filosofía (Universidad del Zulia), maestrante en Orientación en Sexología (CIPPSV) su área está enfocada hacia el bienestar y la sexualidad en la pareja. Posee certificación en coaching (Universidad Autónoma de Barcelona), Fundamentos de la escritura (Tecnológico de Monterrey), Sexualidad, mucho más que sexo (Universidad de los Andes), Psicología Positiva (Universidad Metropolitana de Caracas), diplomada en Logoterapia y Análisis Existencial, Orientación de la Conducta y Psicología Forense.

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