Hombre durmiendo cama


El Síndrome de las Piernas Inquietas o SPI fue descrito por primera vez por Ekbom en 1945. Se caracteriza por presentar distintos síntomas sensoriales y la necesidad imperiosa de moverse. Se define como una necesidad urgente de mover las piernas, generando movimientos repetitivos breves de las piernas, que van desde la extensión sutil del hallux (dedo gordo o grueso del pie) hasta la flexión de cadera, rodilla y tobillo.

Características principales del SPI

Este síndrome generalmente incluye sensaciones incómodas y desagradables en los miembros inferiores. Para diagnosticarlo como tal debe ocurrir al menos tres veces por semana y haberse manifestado durante un mínimo de tres meses; siempre y cuando el malestar no sea a causa otro trastorno físico, mental o por consumo de drogas.



Los pacientes que lo padecen presentan malestar clínicamente significativo como deterioro a nivel social, laboral, académico, conductual e incluso en su funcionamiento cognitivo. Se caracteriza por una necesidad urgente de mover las piernas, con las siguientes características:

  1. Comienza o empeora durante los períodos de reposo o de inactividad
  2. Se alivia parcial o totalmente con el movimiento.
  3. Tiene influencia circadiana, pues empeora más por la tarde o por la noche que durante el día. O bien, se produce únicamente por la tarde o por la noche.

Por lo general, aunque no de manera exclusiva, afecta las piernas, pero puede afectar también a los brazos.

Los movimientos involuntarios suceden al estar despiertos o durante el sueño: cerca del 80% de las personas con síndrome de las piernas realizan movimientos periódicos de las extremidades mientras duermen, el DSM-V lo clasifica dentro de los trastornos del sueño-vigilia.

Prevalencia del SPI

Las estimaciones de la prevalencia del síndrome varían entre el 9% al 15% de la población adulta. Muchos pacientes no manifiestan el cuadro sindrómico del trastorno hasta los 40 o 60 años, ya que la prevalencia incrementa con la edad y existen aproximadamente el doble de casos en mujeres que en hombres.

La gravedad de los síntomas se asocia con un deterioro cognitivo y conductual, pueden llegar a manifestar cuadros de hiperactividad o déficit de atención.

Cuando se manifiesta el síndrome de piernas inquietas o enfermedad de Willis-Ekbom (EWE) durante el embarazo, el problema puede ser transitorio, aunque las mujeres embarazadas que lo padecieron tienen un riesgo cuatro veces mayor de presentarlo de forma más severa en otra etapa posterior de su vida.

Tipos de SPI

El síndrome de las piernas inquietas puede ser:

  1. Idiopático. Incluye un componente genético, con antecedentes familiares entre el 18.5% al 59.6% de los pacientes tienen este subtipo.
  2. Secundario o sintomático. a causa de una deficiencia de hierro, embarazo, uremia, problemas neurológicos u otra enfermedad.

Sensopercepciones del SPI

La necesidad de movimiento generalmente va acompañada de sensaciones y percepciones anormales, los pacientes las describen de distintas formas como: ardor, dolor, hormigueo o “insectos que se arrastran debajo de la piel o gusanos”, sensaciones de corriente eléctrica, opresión, sensación de jaleo, sacudidas, burbujeo, latidos o inquietud y malestar. Dichos síntomas sensoriales tienden a aliviarse con el movimiento y a empeorar estando en reposo, estas manifestaciones pueden significar una condición médica subyacente, por lo que es importante buscar atención médica: el curso del síndrome de las piernas inquietas suele ser un trastorno crónico con tendencia a empeorar, aunque los períodos de remisión son comunes, sobre todo en adultos jóvenes.

Sindrome Piernas Inquietas

Morbilidad asociada

El síndrome de piernas inquietas, frecuentemente se asocia con padecimientos metabólicos y cardiovasculares y a su vez, la presencia del síndrome podría representar un factor de riesgo para padecer alguna enfermedad cardiovascular. Aunque la asociación con otras enfermedades sigue siendo objeto de estudio, se le puede relacionar con otras como:

  1. Diabetes
  2. Tolerancia a la glucosa alterada
  3. Dislipidemia
  4. Obesidad
  5. Trastornos reumatológicos
  6. Neuropatía periférica
  7. Radiculopatía
  8. Enfermedad de Parkinson
  9. Esclerosis Múltiple (EM)
  10. Enfermedad de Charcot-MarieTooth
  11. Lesiones de la médula espinal
  12. Problemas del sueño e insomnio
  13. Anemia
  14. Insuficiencia renal

Una consecuencia del síndrome de piernas inquietas que agrava la condición y contribuye al detrimento del bienestar en los pacientes son las alteraciones del sueño, entre las más frecuentes encontramos que la mayoría padece insomnio, especialmente relacionado con problemas en la fase de iniciación del sueño, así mismo, refieren que su “sueño no es reparador” y una somnolencia excesiva durante el día. Por lo anterior, cuando los problemas para dormir perduran, es preciso buscar consejo médico para poder dormir mejor.

Conocer nuestra genealogía es importante para pronosticar este tipo de padecimiento, ya que afecta al 2% de los niños en edad escolar, y la mitad de ellos tienen historia paterna con el padecimiento en común. El síndrome de piernas inquietas se relaciona también con la acatisia, una necesidad imperiosa de movimiento, debido a un trastorno neurológico que implica la incapacidad de la persona para permanecer quieto y compulsión por desplazarse.

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Tratamiento del SPI

Es preciso adoptar un estilo de vida saludable y evitar prácticas que alteren el equilibrio del organismo en la medida de lo posible, pues el cuadro sindrómico del padecimiento se puede exacerbar por: falta de higiene del sueño, el consumo del tabaco, alcohol, café, así como algunos psicofármacos como antipsicóticos, antidepresivos, antihistamínicos, neurolépticos y otros agentes bloqueadores de la dopamina. Por lo que es conveniente hacer todo lo posible para que no se complique el padecimiento, aplicando las estrategias que nos sugieran los profesionales de la salud para que haya un alivio de los síntomas.

La Sociedad de Trastornos del Movimiento (MDS-UPDRS), la Federación Europea de Ciencias Neurológicas y el Grupo de Estudio Europeo sobre el Síndrome de Piernas Inquietas (EURLSSG), hacen hincapié en el reconocimiento oportuno factores que exacerban los síntomas, en identificar la etiología y la comorbilidad. La ozonoterapia como terapia complementaria coadyuva a mejorar la circulación sanguínea, a la vez que purifica la sangre y contribuye al bienestar reduciendo los síntomas propios de la Enfermedad de Willis-Ekbom o SPI.

Cuando se asocia con alguna deficiencia de hierro, a menudo consideran la suplementación con hierro como parte del tratamiento, es importante incluir en la dieta de los pacientes con este síndrome, alimentos ricos en este mineral, como los son: frutos secos, semillas, alga espirulina, carnes magras, las verduras de hoja verde oscuro (espinacas, acelgas, berros, etc.), cereales integrales y legumbres como lentejas, garbanzos, soja y guisantes.

Es conveniente no caer en la sobremedicalización del padecimiento, especialmente cuando los síntomas son poco frecuentes, a menudo los molestos síntomas se alivian implementando las recomendaciones que proporcione el médico para mejorar la calidad de vida, idealmente se remite a los pacientes con neurólogo, especialista del sueño y con psicólogo, ya que el síndrome puede generar altos niveles de malestar físico y emocional en las personas afectadas, iniciar un proceso terapéutico con un psicólogo, puede ayudar a mejorar aspectos cognitivo-conductuales, así como brindar estrategias de afrontamiento para manejo de estrés, ansiedad y técnicas de relajación, entre otras.

La vida nunca es estancamiento. Es movimiento constante, movimiento sin ritmo, pues nosotros como cambiamos constantemente. Las cosas viven moviéndose y ganan fuerza mientras lo hacen”. Bruce Lee

Las piernas nos impulsan hacia adelante por el camino de la vida, el apegarse a memorias dolorosas del pasado o el miedo al futuro, pueden ser un parte de un componente psicológico que exacerbe éste padecimiento, promover  la flexibilidad física y mental, puede ayudar a mejorar la condición, es recomendable acompañar el tratamiento médico con terapia cognitivo conductual (TCC) o terapias que involucren actividades artísticas como la musicoterapia y el desarrollo de alguna actividad artística a manera de terapia ocupacional.

Infografia SPI

Contribuye al alivio de las piernas inquietas

Tú no podrás llegar a la paz, si no descubres antes los obstáculos que te impiden llegar a ella. Tú llevas la paz dentro: ¡Descúbrela!”. Anthony de Mello

  1. Detoxifica de tu cuerpo una o dos veces al año.
  2. Masajea tus piernas con aceite de almendras y esenciales antes de dormir: melaleuca, menta, manzanilla romana y lavanda brindan alivio y ayudan al descanso, se puede aplicar no sólo en miembros inferiores, también puedes poner un poco en tus sienes, detrás de tus oídos, en tus orejas, nuca y cuello. Si has tenido mucho malestar puedes masajear tus piernas al despertar o antes de tomar tu baño.
  3. Ozonoterapia, ya que coadyuva al alivio de la sintomatología, purifica el cuerpo y está indicada para la mayoría de los padecimientos con los que tiene comorbilidad el síndrome de pierna inquietas.
  4. Toma un baño relajante en la tina, añadiendo un poco de sales de Epsom, ayuda a embellecer tu piel y a reducir tanto la ansiedad como el exceso de estrés.
  5. Practicar la caminata mindfulness, por lo menos 5 días a la semana durante 30 minutos tiene grandes beneficios a nivel físico y emocional.
  6. Sugestiones a nivel alfa para programar mejoría y disminución de la manifestación de los síntomas.
  7. Biofeedback

Links

https://www.bmj.com/bmj/section-pdf/187542?path=/bmj/344/7858/Clinical_Review.full.pdf

Referencias bibliográficas

  1. American Psychiatric Association (2014). Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5. Washington, D.C.: American Psychiatric Publishing.
  2. Nemiah, John, C. (1996). Glosario de Psiquiatría. 7ª. Ed. de la American Psychiatric Press, Inc. Madrid, España: Díaz De Santos, S.A.
El Síndrome de Piernas Inquietas en adultos (SPI)
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Miryam Gomez Obregon
Psicóloga NeuroEducativa/ Freelance. Diseño de programas y gestión del tiempo mediante el mejoramiento de habilidades y competencias. Técnicas de programación y sugestión en Nivel Alfa, de Respiración y Relajación Profunda. Promoción de estilos de Vida Saludables a través de las Tecnologías Educativas. Musicoterapia. Redacción de contenido especializado.

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