Ser padres es una tarea difícil, pero a la vez muy hermosa. Requiere aprendizajes constantes, algunos por recepción, pero la mayoría de estos son por descubrimiento. Existen miles de aspectos a tener en cuenta para la educación/formación de un hijo, pero son difíciles de agrupar en unas pocas palabras. Lo importante de esto, es tener presentes que la experiencia nos ayudará a perfeccionar o ser mejores cada día en esta labor.

Mucho se puede hablar de ser padres, pero como dicen muchos de ellos: “hasta que no lo eres, no sabes bien lo qué significa”. A lo largo del artículo, se abordará el hecho de que ser padres no es sinónimo de ser proveedor. Lo material no suple lo emocional, por lo que encontrar una buena combinación entre ambos aspectos es una tarea más que recomendable para crear vínculos sanos.



Ser padres significa querer darle lo mejor a nuestros hijos

Deseamos que ellos sean mejores que nosotros o que tengan lo que nosotros no pudimos tener. Aunque en esta lucha constante por hacer lo mejor podamos equivocarnos, lo primordial es corregir estas faltas y seguir adelante. Los padres dan lo mejor de sí mismos para que al final nuestros hijos sean los mejores: hombres y mujeres de bien.

Pero, hay un aspecto que debemos tener en cuenta y tener cuidado porque podríamos equivocarnos en este proceso de formación: ¿soy padre/madre o soy proveedor?

“Más” no siempre es mejor

En ocasiones pensamos que si damos las cosas materiales que nuestros hijos necesitan será suficiente para que ellos sean felices o por lo menos, se sientan muy bien. Ellos se sentirán muy bien por el momento, porque “no les falta nada”, pero en realidad, esto es solo una fachada. Interiormente estos niños carecen de afecto, pues no les han brindado el amor que necesitan. Cuando hablamos de amor, se trata de englobar multiplicidad de aspectos importantes para el ser humano: comunicación, manifestaciones de cariño, comprensión, paciencia, apoyo, confianza, entre otros.

Cuando somos padres proveedores, a nuestros hijos no les queda otra salida que buscar amor en otras personas. A estas personas le brindan toda la confianza que a nosotros como padres no nos darían, por el hecho de no sentir que son importantes para nosotros. También puede deberse a que tal vez solo se ha tenido una relación fría y distante con los padres, en la que no existe un te quiero, un abrazo o una sonrisa. Estos aspectos, que en muchas ocasiones parecen insignificantes porque no tienen un valor monetario, en realidad son mucho más valiosas que los aspectos materiales.

Ser padres y buscar el equilibro

Con todo esto, no se quiere decir que lo material no sea importante o necesario, simplemente, deben ir unidos la parte afectiva con las cosas materiales. Lo tangible con lo intangible para hacer el mejor trabajo: educar un hijo.

Como seres humanos, los padres constantemente tenemos miedos. Tal vez miedo a equivocarnos, miedo a que nuestros hijos no sean la persona que queremos o creemos educar. Por todo esto, muchas veces tendemos a sobreproteger a nuestros hijos, quitándole la libertad que necesitan de explorar y aprender del mundo por sí mismos. Incluso se les puede llegar a asfixiar con tanta sobreprotección. De esta forma, lo único que querrán los hijos sería escapar, lo cual trae como resultado rebeldía en la etapa de la adolescencia.

Lo importante de esta labor de padres es brindarle a nuestros hijos las bases para que puedan defenderse solos en un momento determinado. Para esto, es necesario una formación integral a nuestros hijos, dándoles una formación espiritual, en valores, conocimientos, habilidades, aptitudes que le permitan ser una gran persona.

Autor: Carmenza Mejía Turizo





2 Comentarios

  1. Linda y breve platica de lo que significa y simboliza la paternidad

    Mediante ello trato de entender de repente que signfica. Es algo complejo y sencillo.

    Amorosa labor .

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