La Grafologia

Desde el principio de los tiempos la humanidad la escritura ha aparecido como una consecuencia de la necesidad que siente el hombre para comunicarse con sus semejantes. Esta necesidad, en principio cubierta por la transmisión oral, encuentra en la palabra escrita un medio de difusión más amplio y duradero. Ya en la prehistoria surgieron los primeros dibujos y signos escritos representativos que son los antecedentes de la moderna escritura.

¿Qué es la Grafología?

La Grafología es una técnica que estudia la personalidad a través de la escritura del individuo en todas sus facetas.

La Grafología es una forma de conocer a la gente, tanto a nivel intelectual, como laboral, social y de personalidad. Aunque no está reconocida como una ciencia en el sentido estricto, no significa que no posea un importante carácter científico y es siempre una herramienta valiosísima para la Psicología.

La Grafología es en realidad algo equivalente a un Test Proyectivo.

Mucho se ha estudiado sobre los rasgos de personalidad que se esconden tras la escritura a lo largo del tiempo y los primeros pioneros de la Grafología se remontan al siglo XVII. Hoy en este artículo os queremos hacer un breve repaso de las cinco leyes grafológicas que existen, algunas ya están superadas por estudios posteriores, pero todas tienen su valor hoy en día.

Las cinco leyes de la Grafología

A continuación vamos a daros una breve introducción a las cinco leyes de la Grafología, que son las siguientes: la Ley Mímica (Jules Crépieux-Jamin, Escuela Francesa) que elevó la grafología a disciplina científica, la Ley Simbólica (Max Pulver, Escuela Suiza) que dio trascendencia universal a la Grafología, la Ley Emocional (Curt A. Honroth, Escuela Alemana), la Ley Profunda (Solange Pellat y Ludwig Klages -alemán, alumno del Abate Michon junto a Jules Crépieux-Jamin-, Escuela Francesa) que es la que más ha desarrollado la Sociedad Española de Grafología y por último la Ley Inductiva Alfabética, en la que siguen investigando hoy en día todos los grafólogos.

Primera Ley: la Ley Mímica

Procede de la llamada “Escuela Francesa” de la Grafología. Enunciada por: Jules Crepieux-Jamin.

En esta Ley hay que diferenciar dos características principales de un texto:

  • El sentido positivo es aquel que pertenece a tipos de personalidad eminentemente alegre, optimista, emprendedora, desinhibido… representado por el movimiento hacia arriba y hacia la derecha.
  • El sentido negativo es el tipo de personalidad temerosa, precavida, indecisa, triste, avergonzada… representado por el movimiento hacia abajo y hacia la izquierda.

Lógicamente, es difícil que alguien reúna todas las características de un tipo u otro, por eso la valoración final dependerá del nivel de predominancia de un estilo en concreto, y de ahí surgirá su intensidad de carácter en un sentido u otro.

Características del texto en sentido positivo:

  • Líneas están en dirección ascendente.
  • La letra es inclinada hacia la derecha.
  • Finales de palabra o letras hacia arriba o hacia la derecha.
  • Margen de la derecha pequeño o ausente.
  • Margen superior pequeño o normal.
  • Barras de “t”, “A”, “H”, acentos y puntos de “i” y “j” situados más hacia la derecha.
  • El gesto gráfico construye la letra siempre hacia la derecha, no retrocede para enlazar con la anterior.
  • Es proporcionada, el tamaño o dimensión de las letras no presenta desigualdades notorias, y todo el grafismo guarda una proporción.
  • Las letras están ligadas o agrupadas, unidas por trazos entre ellas.
  • Su velocidad es normal o rápida, con rasgos sencillos o simplificados.
  • Las letras están limpias y el trazo es neto.
  • Firma situada a la derecha de la hoja y no se diferencia sustancialmente del texto.

Características del texto en sentido negativo:

  • Líneas de dirección descendente.
  • Letra invertida (inclinada hacia la izquierda).
  • Finales de palabra o letras hacia abajo o hacia la izquierda.
  • Margen de la izquierda pequeño o ausente.
  • Margen de la derecha amplio.
  • Margen superior mayor que la norma.
  • Margen inferior no existe.
  • Barras de ‘”t”, “A”, “H”, acentos y puntos de la “i”, “j”, situados más bien a la izquierda.
  • El gesto gráfico tiende a volver hacia atrás.
  • La letra es desligada, no existen prácticamente trazos de unión.
  • El tamaño de las letras es irregular, dando en general aspecto de desproporción.
  • La velocidad es más bien lenta.
  • Es una letra complicada; existen adornos y rasgos innecesarios
  • Es sucia; los óvalos aparecen cegados, hay descargas de tinta, tachaduras, etc. el aspecto global es descuidado.
  • Firma situada en la izquierda de la hoja y existen diferencias entre ésta y el texto.

Segunda Ley: la Ley Simbólica

Esta ley procede de la “Escuela Suiza” y fue enunciada por: Dr. Max Pulver.

La base de esta ley es la simbología.

Esta Ley nos dice que el papel es el terreno de juego (campo gráfico), donde están representados el tiempo y el espacio. El texto de una carte es el escenario donde el actor desempeña su papel, el individuo dentro del contexto social.

La firma es el hombre fuera de escena, solo, en su entorno familiar; revela sus pasiones y emociones profundas.

Posteriormente se ha añadido que la escritura del sobre representa al individuo tal como aparece cuando lo vemos por primera vez, andando por la calle, subiendo a un autobús, etc…, cuando aún no tenemos relación con él ni él con nosotros: “la imagen que pretende dar”.

La Ley Simbólica se basa en la consideración de los símbolos que reposan en el Inconsciente Colectivo, con sus situaciones y espacios bien representados y que simbolizan:

Ejemplos de las zonas simbólicas de M. Pulver
Zonas de las letras en la escritura
El simbolismo tiene un valor esencialmente general. Es una imagen intuitiva cuyas raíces se remontan hasta los mismos orígenes de la vida. Encontramos simbolismo en las religiones, en toda leyenda y mitología, y en las mismas razones inconscientes de nuestra vida.

Las zonas simbólicas de Max Pulver

Tercera Ley: la Ley Emocional

Su procedencia es de Alemania, aunque fue enunciada en Argentina por Curt A. Honroth (alemán que emigró a Argentina).

La Ley Emocional se basa en la escritura como detector de mentiras. Utiliza para ello el “lapsus calami” (similar al lapsus lingüe utilizado en el psicoanálisis): “Cuando la mente duda, la mano tiembla” dice Honroth y la palabra que ha producido la duda se escribe de forma diferente al resto del texto.

Todo lo que es o representa algo agradable y positivo para el individuo, se escribe más grande, más legible, con una presión más fuerte, en dirección más ascendente, más inclinada hacia la derecha, etc… Mientras que lo que es o representa algo negativo, avergonzante, que se pretende ocultar, se escribe más pequeño, con retoques o tachaduras, más ilegible, con presión más débil o temblorosa, en dirección descendente, con inclinación invertida aunque el resto del texto sea hacia la derecha. Analizando estas diferencias se pueden sacar conclusiones muy claras acerca del individuo.

A menudo estas diferencias no se hallan en una palabra concreta, sino en una letra que tiene un significado concreto, como puede ser la primera letra del nombre de alguien que ha dejado huella en su vida.

Cuarta Ley: la Ley Profunda

La procedencia de esta ley es la “Escuela Francesa”.

Enunciada por: Ludwig Klages (alemán) y Solange Pellat (francés, perito calígrafo de los tribunales del Sena e investigador a fondo de la escritura egipcia). Ambos fueron alumnos de Julos Crepieux-Jamin.

Esta ley estudia las diferencias existentes entre el plano consciente y el plano inconsciente: la lucha del individuo entre el “yo ideal” (lo que quiere ser) y el “yo real” (lo que es).

La escritura es un compuesto de elementos conscientes (rasgos descendentes) e inconscientes (rasgos ascendentes).

Por otra parte, todo principio de letra, palabra, renglón o página siempre es más consciente que el final. Cuando empezamos a escribir, como cuando conocemos a alguien, queremos causar buena impresión. Pero a medida que avanzamos en la escritura (o en nuestro discurso si hablamos), nos es imposible controlar nuestros impulsos, pues se nos vería artificiales, falsos.

De aquí deducimos que:

  • Los rasgos iniciales de las letras son más conscientes que los rasgos finales.
  • La primera parte de la palabra es más consciente que la última.
  • La primera mitad de la línea es más consciente que la segunda.
  • La primera parte de un escrito es más consciente que la última.

Según esta ley, todo rasgo positivo será más positivo si aparece al final de la letra, palabra, línea, carta, etc… que si aparece sólo al principio y luego cambia.

Al mismo tiempo, todo rasgo negativo es menos negativo si se halla sólo en el inicio pero desaparece al final, que al revés.

Esta ley se aplica a todo: tamaño, forma, dirección, etc…

Quinta Ley: la Ley Inductiva Alfabética

Esta es una ley con procedencia diversa y a la vez inacabada.

Los autores de esta ley son varios: el primero en trabajar en esta ley fue Jean H. Michon, considerado “Padre de la Grafología” y han continuado sus estudios Carton, la Sociedad Alemana de grafología y especialmente Roseline Crepy, de la Escuela Francesa.

Clasificación letras: Ley Inductiva Alfabética
¿Por qué decimos que es ésta una ley inacabada? En realidad la Ley Inductiva Alfabética es el estudio todas y cada una de las letras, de las mayúsculas, minúsculas, incluso números. Los avances que ha conseguido esta ley, cuya comprobación estadística es muy laboriosa, es la identificación de algunas letras con figuras parentales, sociales, etapas de la vida y formas de enfrentar determinadas situaciones de un individuo.

Roseline Crepy realiza una división primaria entre las letras más importantes o mayores y las menos importantes o menores, tanto dentro de mayúsculas como de minúsculas.

Secretos de la Grafología: las cinco leyes
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