Los malos hábitos

Las acciones pueden causarnos problemas de muchísimas maneras. Cada día realizamos cientos de elecciones que afectan al bienestar propio y al de quienes nos rodean. Resulta que gran cantidad de sufrimientos provienen de las consecuencias de los malos hábitos. Algunas de esas consecuencias son externas mientras que otras son internas.

¿Cómo tomar decisiones más cuerdamente? El primer paso es darnos cuenta de verdad de que estamos realizando elecciones.

Con la práctica de Mindfulness podremos notar mejor lo que hacemos cuando lo estamos haciendo.

La mayoría de nosotros nos odiamos por la manera como nos sentimos por dentro cuando no conseguimos vivir a la altura de nuestras expectativas. La culpa y la vergüenza nos roen y entrañan más mala conducta todavía.

En qué consiste la práctica de la Atención Plena (Mindfulness)

Cuando practicamos la atención plena de la experiencia presente con aceptación, nos damos cuenta de que una notable variedad de impulsos nobles y no tan nobles pueden conseguir meterse en la mente.

Si prestamos atención a nuestra propia experiencia, notaremos que la conducta nociva crea olas de perturbación en la mente. Así gracias a la plena conciencia tomamos decisiones  más sanas y más sensatas (y minimizamos el dolor de hacer lo contrario) porque somos más sensibles a los efectos sutiles de dichas decisiones.

Ciertos estados mentales tienden a seguir ciertas acciones, lo que naturalmente nos conduce a una conducta más ética y hábil.

La práctica de la atención plena nos ayuda a ver que redunda en nuestro propio interés el comportamiento de manera correcta y compasiva.

El reto es desarrollar una suficiente continuidad de la plena conciencia para permanecer conscientes de las aludidas relaciones causa-efecto.

Al poner de relieve el dolor producido por nuestra conducta inhábil, la plena conciencia nos motiva de manera natural para hacer lo correcto.

Beneficios de la Atención Plena

Al practicar la plena conciencia también nos ayuda a ver los beneficios  derivados de corregir errores. Cuando respondemos a nuestra aprensión por lo que hemos hecho poniendo de nuevo las cosas en su sitio, notamos un alivio que supone soportar ese pesado fardo. Esto se convierte en un reforzador motivador a poner las cosas en de nuevo en su sitio. Hacer estos ajustes con el tiempo puede aliviar parte del miedo, culpabilidad y vergüenza.

Comportarnos de manera sensata y ética se vuelve una cosa más fácil con el tiempo. Con la atención plena, vemos una y otra vez que la conducta inhábil casi siempre procede de buscar gratificación. Intentar agarrarnos al placer y evitar el dolor, puede conducirnos a problemas clínicos relevantes (depresión, ansiedad, dolor crónico, relaciones fallidas, etc..), sino que puede causar sufrimiento sutil en una sucesión de pequeños momentos.

Así, que cuando vamos por la vida engañando a los demás en pequeñas dosis, estamos viviendo un mundo en el que esperamos también ser engañados.

Al ver que las conductas avariciosas causan sufrimiento y que el placer y el dolor irán y vendrán independientemente de lo que nosotros hagamos, resulta más fácil jugar limpio y ser generosos con los demás.

Una conducta egoísta una vez que la comprendamos no nos hace sentir mejor durante mucho tiempo.

A menudo en el plano teórico tenemos claras las elecciones conducentes a un mayor bienestar para todos, pero seguimos teniendo problemas para actuar en consecuencia. Es curioso ver cuántas veces somos esclavizados por nuestros deseos inmediatos.

Tenemos problemas para hacer elecciones sensatas respecto a la comida, el ejercicio, el sueño, la bebida, las drogas, fumar, jugar (con dinero), comprar, navegar por internet, decir la verdad, trabajar, las relaciones amorosas y el sexo, por nombrar solo unas pocas.

Las sustancias intoxicantes juegan  un papel muy importante en nuestras vidas. Buena parte del abuso de las sustancias intoxicantes se propone amortiguar una experiencia y avivar otra.

Combatir las adicciones con la Atención Plena

Todos en algún momento empleamos las sustancias intoxicantes para modificar estados mentales no deseados.

La práctica de la atención plena puede ayudarnos a ver cómo y por qué tomamos drogas.

Las practicas de atención plena ayudan a interrumpir patrones de exceso en la bebida o en el consumo de drogas haciéndonos ver por que empleamos sustancias intoxicantes y ayudándonos a permanecer conscientes de sus efectos una vez que hemos empezado.

El cambio en las drogas, el chiste de: “Cuantos psicólogos se necesitan para cambiar una bombilla eléctrica? Uno solo, pero primero la bombilla tiene que querer que la cambien”.

Antes las posibles recaídas, una vez que se ha dejado un mes de consumir, se establece la prevención de recaídas basadas en la atención plena.

Se les enseña a emplear la práctica de la atención plena para permanecer alertas y conscientes de los puntos críticos en que podrían a abusar de nuevo.

Los participantes emplean la práctica de la atención plena para explorar las ganas que sienten, notando los pensamientos, sentimientos y situaciones que sirven de desencadenantes. Adoptan el hábito de practicar la conciencia plena en situaciones de alto riesgo, que podrían conducir al abuso. A los participantes se les enseña también a notar que los pensamientos: vienen, van y cambian sin parar, por lo que no necesitan definir la realidad. Empleando la práctica de la atención plena para estar con sentimientos difíciles, se ayuda a los participantes a ver que estos en realidad son tolerables y que no es necesario acudir al alcohol o a las drogas para hacerlos desaparecer.

Una manera de mejorar estos participantes, es darse cuenta de que las urgencias para reaccionar a las ganas imperiosas de consumir, son como olas que podemos aprender a surfear.

SI hemos consumido sustancias intoxicantes para escapar de emociones difíciles en el pasado, desarrollaremos la respuesta condicionada de ansiar dichas sustancias siempre que surjan emociones  dolorosas o situaciones difíciles.

En vez de actuar sobre las urgencias, lo que hacemos es surfear sobre las urgencias. Haciendo eso, deshacemos al final la asociación  entre experiencias difíciles y consumo de sustancias, haciendo que resulte más fácil el surfear la urgencia la próxima vez.

El trabajo, el juego, las compras y el sexo también están ahí para darnos problemas. Cada una de estas cosas se presta a la perfección a conductas compulsivas derivadas de nuestro deseo de evitar experiencias desagradables, conductas compulsivas que suelen producirnos sufrimiento.

Ana Tostado
Psicóloga

Romper con los malos hábitos con atención plena: aprender a hacer buenas elecciones
Vota este artículo!

  • Hace muchos años que practico el Yoga y la Meditación forma parte de mi vida diaria, pero veo con cierto temor que en occidente se confunde el Yoga con una especie de “gimnasia” y la Meditación budista o Mindfullness, destimada a alcanzar la Iluminación como una suerte de “técnica mentalista”. Como occidental y educada en la cultura católica, debo decir que la meditación también forma parte de la cultura occidental y de las religiones cristiana, judía o musulmana, lo mismo que de la filosofía búdica y que forma parte de todas las religiones del planeta. Por ejemplo, la religión católica utiliza habitualmente la fórmula del Sacramento de la Confesión como una forma de instrospección y análisis de nuestro comportamiento y pensamiento (ya que se puede obrar mal de pensamiento, palabra y obra), que permite, mediante la aplicación del perdón y el propósito de enmienda, alcanzar el camino correcto; el practicante alcanzaba así la paz que le proporcionaba el hecho de saberse perdonado y de disponer de una nueva oportunidad para seguir el Camino del Cristo. La atención plena o minfullness busca alcanzar la Iluminación, desarollando la introspección, el perdón, la paz y la búsqueda del camino correcto. Cada Religión utiliza su propia fórmula para alcanzar la Gracia, la Iluminación, la Verdad, …. pero todas parten de la creencia en una suerte de Ser o Energía Superior (Dios, Alá, Jeová) y en el hecho de que el Ser Humano, como parte de ese Ser o Energía, solo encontrará su felicidad plena cuando se una al mismo. Mindfullness no es una técnica de meditación o de control mental, es un camino espiritual y olvidar este hecho es quitarle su valor más importante.