Relajación e Inteligencia Emocional

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¿Qué es la relajación?

Comenzamos este post haciendo una breve definición del término relajación: Podemos entender la relajación como un estado opuesto a un estado de tensión, aunque si queremos ampliar un poco más dicho término también podemos decir que la relajación vendría a ser como un estado completo de reposo tanto a nivel físico como mental.

Mente y cuerpo

Encontramos pues dos factores, físicos y psicológicos que si bien pueden parecer distantes no lo son, es más en la relajación puede que incluso tengan más unión que nunca.  Por ejemplo, al estar relajada nuestra musculatura, nuestro sistema nervioso central lo nota, ya que no recibe los nervios que los comandan ya que no transmiten ninguna señal, inactivos por tanto, como si fueran conductores eléctricos aislados, no recibiendo por tanto corriente.  Dicho así, puede parecer algo complejo pero es sencillo. No, no somos máquinas con corriente pero no olvidemos la grandeza de nuestro organismo y su funcionamiento.  Es más, si por ejemplo en un zona de nuestro cuerpo alcanzamos una relajación a nivel profundo, no puede existir allí lo que se conoce como reflejo nervioso. Para entender este funcionamiento basta con imaginar una televisión, sino está conectada, no la podremos ver por la sencilla razón de que no hay corriente al estar desconectada.

La influencia del estrés

En un mundo donde el estrés está muy presente, cualquier gesto, movimiento que realizamos siempre consistirá en un impulso de tipo nervioso, lo que produce una contracción muscular. Por tanto y por regla general entonces podemos entender que si no se produce movimiento lo normal sería que dicha contracción muscular no se produzca. Visto así, todavía es más fácil de entender la importancia de saber relajarnos para conseguir nuestro objetivo tanto a nivel físico como psíquico.

Cuando decimos cualquier gesto, no siempre tienen porque ser gestos de gran esfuerzo, una acción tan habitual como morderse las uñas produce también como es lógico una contracción, por eso precisamente y con este ejemplo interpretamos que si vemos a una persona morderse las uñas está nerviosa, ansiosa, impaciente o tiene miedo  por algún acontecimiento. Y claro, si esa persona está nerviosa el estrés aparece.

Como se comenta vivimos en un tiempo estresante, donde nos queda poco tiempo para reconocer este estrés y ponerle remedio. Pero es importante anotar que cualquier estímulo repercute en nuestro sistema muscular, los órganos y la llamada psiquis, transportándonos a un nivel tensional apreciable en muchas ocasiones, aunque sin ser realmente conscientes aumentando con ello nuestra inestabilidad mostrándonos incluso irascibles con nuestro entorno, con altos grados de irritabilidad y desequilibrio emocional.

Hacernos conscientes de nuestras emociones

Llegados a este punto se hace preciso pues comentar que reconocer el origen del estrés nos ayudará evidentemente no solo a poner remedio o prevención, sino a reconocer nuestras propias emociones, un tema muy presente en lo que llamamos inteligencia emocional. Conviene recordar que en la gran mayoría de personas la fatiga padecida tiene un origen a nivel mental, no siendo en muchas ocasiones solo a nivel físico.

Aprender a relajarse nos permite resolver conflictos afectivos con nuestro propio cuerpo, porque seremos conscientes de lo que nos pasa y como poder resolverlo, pero también mejorará nuestra relación con los demás, porque nos encontraremos mejor para interactuar.  Si sabemos relajarnos nos encontraremos más positivos, seguros y sobretodo reforzaremos nuestras emociones, favoreciendo por ello el desarrollo de nuestra inteligencia emocional.

Cómo relajarnos

Existen multitud métodos en técnicas de relajación pero todas persiguen el mismo objetivo, nuestra estabilidad emocional y descanso físico, porque como al principio se comenta esta relación es más estrecha de lo que pueda parecer.  Sin duda las presiones de hoy día no son fáciles de llevar y no siempre conseguimos los resultados deseados, dejándonos abordar muchas veces por problemas, pero si bien no todos los problemas tiene una solución rápida la relajación puede ayudar a mitigar sus efectos pero sobretodo ayudarnos a encarar estos de otra forma, más constructiva y beneficiosa. Ahora que ya sabes lo importante que es la relajación debe saber que también lo es tu inteligencia emocional, ahora te toca aprender a reconocer tus emociones y relajarte, suena bien ¿Verdad?

David Álvarez
Psicólogo Social & Ecop  Colaborador de www.psicoactiva.com

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