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La regresión es un mecanismo de defensa psicológica en el que una persona adopta ciertos comportamientos de una etapa de desarrollo anterior. El sujeto deja atrás las estrategias de afrontamiento apropiadas para su edad y muestra patrones de conducta más tempranos y más infantiles.

La regresión es una forma de retroceso, que trae de vuelta un momento en que la persona se sentía segura y cuidada.

Qué son los mecanismos de defensa

Los mecanismos de defensa son las técnicas de afrontamiento que se empleamos para tratar de disminuir la intensidad de cualquier sentimiento negativo, desagradable y/o amenazante. Todos los utilizamos en algún momento u otro, y son esenciales para mantener una salud mental positiva.

Todos nosotros nos enfrentamos a situaciones estresantes de vez en cuando, y cada uno trata de sobrellevarlo lo mejor posible, algunos pueden llorar para provocar una catarsis, otros prefieren hablar con un amigo para aliviarse, algunos meditan para calmar la mente, etc. Todas estas son formas maduras o “adultas” de lidiar con el estrés y la ansiedad. Sin embargo, algunas personas adoptan la herramienta de la regresión cuando se enfrentan a una situación estresante y que causa ansiedad, lo que significa que adquieren ciertos patrones de comportamiento de etapas de desarrollo más tempranas o incluso infantiles.

¿Por qué se produce un comportamiento regresivo?

Al igual que cualquier otro mecanismo de defensa, la regresión se utiliza para no tener que enfrentar una emoción negativa en toda su intensidad. Una situación cuando es muy desagradable o amenazante, puede llevar a un efecto destructivo para la salud mental de la persona. Cuando ésta retrocede o revierte a una etapa anterior, lo hace porque dicha etapa le recuerda al momento en que los factores inductores de estrés estaban ausentes. Es, para ella, una etapa más segura y tranquila, donde probablemente sus padres o un adulto lograrían que el estrés desapareciera. Por eso, al volver a allí, recupera todos esos sentimientos de seguridad y puede manejar mejor la situación.

Sin embargo, cuando alguien retrocede, tanto la etapa a la que va como el tipo de comportamiento que adopta, difiere de persona a persona. A veces, este comportamiento podría ser muy sutil, mientras que en otras ocasiones podría ser muy explícito. A menudo, las personas que hacen una regresión, no son conscientes de haberlo hecho, mientras que los espectadores pueden considerar ese comportamiento como inmaduro, egoísta, infantil, autocomplaciente e inapropiado.

Ejemplos de comportamiento regresivo

A continuación te mostramos algunos ejemplos de comportamiento regresivo:

  • Tras el divorcio de sus padres, un niño de 10 años vuelve a mojar la cama.
  • Después de la llegada de su hermana pequeña, un niño de 8 años de repente comienza a chuparse el dedo, un hábito que había abandonado.
  • Un estudiante de universidad que trata de adaptarse a su nueva vida fuera del hogar, vuelve a dormir con un animal de peluche infantil.
  • Después de que su novio de 4 años rompe la relación, una chica se acurruca en posición fetal y se balancea de lado a lado, negándose a abandonar la cama.
  • La ira que una persona muestra cuando está atrapado en el tráfico, es una de las instancias más comunes de regresión.

La mayoría de los comportamientos regresivos leves se consideran inofensivos y no requieren terapia. Sin embargo, las personas con infancias complejas o traumáticas pueden no haber madurado adecuadamente en todas las etapas de crecimiento y pueden actuar de manera destructiva.

Origen psicoanalítico de regresión

La regresión está estrechamente relacionada con las etapas de desarrollo psicosexual de Freud. Sigmund Freud popularizó el concepto de mecanismos de defensa y propuso la teoría del desarrollo humano a través de etapas psicosexuales, nombrándolas las etapas oral, anal y fálica del desarrollo. Afirmaba que nuestro desarrollo y comportamiento como adultos está determinado por estas etapas de desarrollo que se adoptaron durante el crecimiento.

Fue su hija, Anna Freud, quien clasificó la regresión como el mecanismo de defensa más básico e importante y aseguró que el tipo de rasgos de conducta a la que una persona revierte, podría explicar su fijación con la etapa exacta de desarrollo.

Así, un ejemplo de fijación en la fase de oral sería cuando una persona que se encuentra bajo mucho estrés, fuma sin parar, come en exceso o maltrata verbalmente a los demás. Si alguien está atascado en la fase de fijación anal, puede volverse excepcionalmente o hasta despiadadamente limpio y ordenado, o podría ir en la dirección opuesta y volverse terriblemente descuidado y desordenado. Una persona con una fijación fálica puede desarrollar histeria de conversión y actuar en base a impulsos sexuales.

Conclusiones

A pesar de que la regresión ayuda a reducir los niveles de estrés, un uso habitual y prolongado de este mecanismo de defensa puede traer problemas de ajuste en la vida cotidiana, pues aleja a la persona de la verdadera realidad. Es por eso que es importante que cada uno sea consciente de su comportamiento y encuentre mejores y más saludables opciones para lidiar con el estrés y la ansiedad.

En qué consiste la regresión y su relación con el psicoanálisis
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