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Hay pocas cosas que cambien más la relación de pareja que el tener un hijo. Antes de embarcarse en la aventura de la maternidad/paternidad, las parejas son solo parejas, una vez que nace un hijo además aparece otra función que es el de ser padres. Este nuevo rol en muchas ocasiones acaba relegando la relación de pareja a un muy segundo plano ya que enfocamos nuestra energía en el nuevo ser que ha llegado a nuestras vidas.

Aunque es algo que ocurre tanto en hombres y mujeres, son ellas las que suelen vivir con más intensidad esta experiencia debido a los cambios físicos, hormonales y psicológicos que provocan el embarazo y el parto, además de las posibles secuelas que puedan dejar en el cuerpo de la mujer, aunque están sean temporales. Hace falta un tiempo para que el cuerpo y la mente se vayan recuperando. Además, muchas mujeres se centrarán en el papel de madres, olvidándose de su erotismo. El cuerpo de la mujer se ha modificado lo que hace que muchas veces se vea poco erótica. Por otra parte, muchos hombres van con miedo a proponer relaciones sexuales a su pareja por temor a que la mujer aun este dolorida.

El sexo tras el parto

Hay una serie de variables físicas y psicológicas que se han de tener en cuenta a la hora de retomar la vida sexual. Por ejemplo, en las primeras semanas a las mujeres que han dado luz se les desaconseja las relaciones sexuales con penetración para evitar posibles infecciones tras el parto y para que el cuerpo se recupere tras el nacimiento del bebé. El número de semanas varía de unas mujeres a otras. Otro problema bastante frecuente en las madres recientes es la sequedad, debido a que epitelio vaginal está resentido. Y por último, los músculos vaginales suelen quedar distendidos lo que hace que disminuya el placer sexual en el coito. En este caso, si la vagina se ha quedado distendida es muy recomendable la práctica de ejercicios Kegel, además de ejercicios hipopresivos que además ayudará a prevenir las pérdidas de orina, para la sequedad vaginal un poco de lubricante ya será suficiente.

Además de la necesaria recuperación física, tras el parto surgen otros inconvenientes; el cansancio, menos intimidad, la preocupación por el bebé, todo esto deja muy poco margen para poder disfrutar de una sexualidad tranquila y satisfactoria. Si a todo esto añadimos que hay una hormona llamada prolactina, que es la que favorece la lactancia y a la vez reduce el descenso de los estrógenos, que los responsables del deseo, parece que está todo en contra para volver a disfrutar de una sexualidad satisfactoria.

Qué hacer para recuperar la vida sexual

En este momento es aconsejable probar otras formas de relación sexual más allá del coito, es un momento ideal para los masajes y las caricias. Lo importante es que no se instaure la pereza sexual y se convierta en un problema crónico. Es importante que la pareja haga sentir a la mujer deseable ya que puede que no se considere físicamente atractiva. No es fácil retomar la pasión tras ser padres pero no es imposible, miles de parejas lo consiguen a diario. Es estos momentos lo importante es relajarse y dejarse llevar, y disfrutar de todos los momentos de intimidad que podemos tener con nuestra pareja, que al principio puede que no sean demasiado abundantes. El sexo tranquilo se agradecerá.

De todos modos, si se quiere practicar el coito, se recomiendan las posturas en las cuales la mujer pueda controlar el grado y la intensidad de la penetración, de manera que pueda parar si tiene molestias. Las más adecuadas son las que ella está encima. En caso de cesárea, se debe de evitar que las posturas en las que el hombre esté encima de la mujer.

Es muy importante tener en cuenta que el principal órgano sexual es el cerebro, con lo que es primordial daros tiempo y tener paciencia y calma para vosotros mismos. Poder dedicar un tiempo a estar solos, a disfrutar de vuestra compañía, a poder abrazaros, sin ninguna necesidad de buscar el coito es fundamental para volver a recuperar la chispa de la relación.

Las mujeres que amamantan a sus hijos suelen sentir los pechos más sensibles, algo que puede resultar molesto durante las relaciones sexuales, incluso puede haber salida de leche, lo que en ocasiones puede incomodar a la pareja. Es fundamental hablarlo y si es algo que resulta incómodo, buscar otras zonas erógenas.

Buscando apoyo externo

Ser padres es un trabajo a tiempo completo, pero eso no significa que nos deba de ocupar todas las horas del día y que debamos renunciar a tener nuestra parcela de intimidad y de descanso con nuestra pareja. Es importante que deleguemos momentos del cuidado de nuestros hijos a otras personas, abuelos, tíos, canguros, los niños también se benefician ya que encontraran a sus padres más relajados y de mejor humor. Esto es especialmente recomendable en el caso de la madre, ya que muchas se centran tanto en el cuidado del bebé que se olvidan de sus parejas, a pesar de que son un apoyo imprescindible en esta nueva etapa.

Todo esto puede dificultar mucho la vuelta a la sexualidad tras el parto, pero con paciencia, ganas y si hace falta, un buen lubricante, el sexo puede volver a ser satisfactorio.

Sobre todo, en estos momentos tan decisivos es fundamental que no se pierda la comunicación en la pareja y que haya un apoyo mutuo en esta etapa tan importante de la vida de ambos ya que así los dos podrán disfrutar de la experiencia de ser padres.

Recuperar la vida sexual cuando acabas de tener un hijo
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Monica Leiva
Licenciada en Psicología por la UAB y Master en Sexología y Terapia de Pareja por la AEPCCC. Experta en personas con diversidad funcional con más de 15 años de experiencia en Atención directa en CIPO. Experiencia en programas de inserción socio-laboral tanto a nivel voluntario como remunerado en Fundaciones como Trinijove, Clariana y Cruz Roja. Escritora.

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