¿Qué es el perfil criminológico (criminal profiling)?

Verificado Redactado por Vanessa Viqueira. Este artículo ha sido revisado, actualizado y verificado por nuestro equipo de psicólogos por última vez el 29 abril 2021.

Introducción a la técnica

El perfil criminológico (en inglés denominado criminal profiling) es una técnica que tiene como objetivo servir de instrumento de ayuda a la investigación ofreciendo información relevante acerca de aspectos tan variados como las características del o de la criminal, la posibilidad de que vuelva a actuar, la zona en la cual vive o suele moverse, etc.

Para poder realizar un perfil criminológico, se extrae información del análisis de la escena del crimen, del modus operandi y firma (es decir, los comportamientos realizados por el o la criminal para realizar el crimen, así como aquellos que se relacionan con la motivación y las necesidades psicológicas), de la geografía, etc.

En la actualidad, se pretende que el perfil criminológico se desarrolle fuera del ámbito estrictamente policial.

Es importante tener en cuenta que el perfil criminológico tendría gran relevancia en el ámbito judicial, pues es muy productivo en aquellos casos en los cuales no hay evidencias forenses pero sí evidencias de carácter conductual (por ejemplo, detalles en una escena de crimen relacionados con el sadismo).

El uso del método científico y la lógica

El trabajo de un perfilador forense debe ser científico y estar basado en la evidencia y el razonamiento. También debe basarse en conclusiones cuyo origen sean evidencias que se hayan podido demostrar bajo el método científico y argumentadas con la lógica del razonamiento.

Es importante evitar la especulación, es decir, conjeturas, teorías o conclusiones que no se basen en evidencias firmes.

Es importante que el perfilador sea consciente de sus prejuicios previos, los conozca y trate de eliminarlos, pues es la única forma de garantizar un trabajo científico y competente.

Si se trabaja con prejuicios, ideas preconcebidas, en base a deseos internos y utilizando sesgos cognitivos, perdiendo así de esta forma la objetividad.

Esto puede hacerse de forma inconsciente o consciente y de forma deliberada (en el peor de lo casos).

En este punto cabe realizar una aclaración: el método científico permite la construcción y acumulación de conocimientos para la resolución de problemas y se basa en tres pasos:

  1. La observación de un evento, hecho u objeto.
  2. Las hipótesis, tratando así de dar respuesta a preguntas realizadas en el paso anterior.
  3. La experimentación, que trata de comprobar si la hipótesis que se ha ofrecido es válida o no.

Cuando se analiza la escena de un crimen, es importante basarse en hechos y evidencias que se puedan probar, y no quedarse en la mera observación intuición o especulación.

¿Por qué es tan importante esta objetividad a la cual hacemos referencia? Por la necesaria replicación posterior, que hace referencia a que otro/a profesional pueda obtener los mismos resultados si el experimento se repite en las mismas condiciones que el primero.

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Los datos que se muestran en un perfil deben ser: verificables, confirmados y probados.

No son aceptables aquellos perfiles que presentan datos que no se pueden contrastar, replicar, verificar o demostrar.

Consejos para una correcta elaboración

Hemos visto qué no es recomendable, pero ¿qué se debe tener en cuenta en la elaboración de un perfil criminológico?

En primer lugar, poseer un pensamiento crítico, que no acepte ninguna evidencia o conclusión sin estar suficientemente probada.

Algunos consejos a tener en cuenta son:

  • Evaluar la naturaleza y calidad de la información que tenemos.
  • Reconocer los prejuicios de las personas que participan en la elaboración de este.
  • Separar con claridad los hechos de las opiniones (objetividad versus subjetividad).
  • Diferenciar entre primeras fuentes y fuentes secundarias de información, algo muy importante cuando leemos declaraciones de testigos o atestados.
  • Sintetizar la información, pues cuando deba ser devuelta es necesario que sea precisa, clara y relevante.

Tipos de criminal profiling: Análisis de Investigación Criminal (FBI)

Son varias las escuelas que plantean diferentes modelos teóricos, por ello en este apartado veremos uno de los más relevantes: el Análisis de Investigación Criminal (CIA), en inglés Criminal Investigation Analysis, desarrollado por el FBI.

El CIA es un proceso que identifica las principales características de personalidad y conductas de un/a agresor/a basándose en el crimen que se ha cometido.

Del CIA partió la conocida tipología de criminales, diferenciando los llamados organizados de los desorganizados teniendo en cuenta la escena del crimen.

Escena Crimen

Por ejemplo, los criminales organizados presentan características tales como la planificación, la premeditación, la ocultación de los cadáveres, la destrucción de pruebas, etc.; sin embargo, los criminales desorganizados usan lo primero que encuentren como arma, no esconden a la víctima, no manipulan la escena del crimen, etc.

A modo de apunte, el criminal desorganizado ha sido relacionado con estados psicóticos, mientras que el organizado con la psicopatía.

Por otra parte, en el año 1992, tres autores de gran relevancia en este ámbito, Ressler, Burgess y Douglas sugirieron 7 pasos a seguir en el CIA:

  1. Evaluación del hecho criminal.
  2. Evaluación de la escena del crimen.
  3. Análisis de la víctima.
  4. Evaluación preliminar de los informes policiales.
  5. Evaluación de la autopsia médica.
  6. Desarrollo del perfil con las características del agresor.
  7. Sugerencias de investigación.

Otras teorías a tener en cuenta son: el Análisis de las Evidencias de Conducta de Turvey o el Perfil de las Acciones del Crimen de Kocsis.

Robert Ressler y John Douglas

Estos dos autores requieren una breve ampliación debido a la importancia de su papel en el ámbito del criminal profiling.

John Y Robert
John Douglas y Robert Ressler

John Douglas se unió al FBI en 1970, como agente de campo sirvió como francotirador en el equipo swat local y posteriormente se convirtió en negociador de rehenes. En 1977 fue transferido a la Unidad de Ciencia del Comportamiento del FBI en Quantico. Creó y encabezó el programa del FBI de Perfiles Criminales y más tarde fue promovido como jefe de la Unidad de Apoyo Investigativo, una división del Centro Nacional para el Análisis de Crímenes Violentos.

Mientras trabajaba a lo largo del país proporcionando entrenamiento a la policía local, Douglas y su colega Robert Ressler comenzaron a entrevistar asesinos seriales y otros criminales sexuales violentos en diferentes prisiones.

Algunos de los más notables criminales de la historia reciente entrevistados como parte de un estudio sin precedentes, incluyó nombres como el de ed Kemper, Ted Bundy, John Wayne Gacy, Charles Manson, etc.

En el año 1995, John Douglas junto con su compañero Mark Olshaker, escribió el famoso libro «Mindhunter: Cazador de mentes». En la actualidad, también existe una serie del mismo nombre que se basa en el libro y cuyos personajes principales se inspiran también en los reales.

La perfilación geográfica

Perfilación geográfica

El perfil geográfico es una subdisciplina del perfil criminológico que tiene gran importancia en todo este ámbito. Se centra en características y comportamientos geográficos relacionados con la persona que ha cometido el crimen, estableciendo así zonas de actuación y un posible lugar de residencia (también denominado punto de anclaje).

Este tipo de perfilación es muy utilizada en la investigación policial, que se ha focalizado principalmente en caso de homicidios y agresiones sexuales seriales realizados por una persona desconocida.

Recursos

Vanessa Viqueira es Psicóloga (Col. O-02483), Criminóloga (Col. M-0099) y Especialista en Psicopatología y Salud. Dispone de amplia experiencia en el ámbito de la Psicología Forense, está habilitada como Perito Judicial TSJ Madrid y es miembro del Área de Psicología Jurídica COP España. Además trabaja como Docente presencial y Tutora e-Learning. Es Autora experta en ADR Formación y también es Redactora en la Editorial Paraninfo.

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