Quizás sea el ámbito de aplicación de la Psicología Jurídica que más se conozca a nivel académico. La psicología del testimonio es un área de conocimiento que estudia cómo un testigo percibe, retiene y recupera información sobre un suceso o una persona.

En ocasiones, los periódicos nos sorprenden con la noticia de un error judicial motivado por las declaraciones de algún testigo. Así, dos de los casos más notables en nuestro país:


Uno de ellos una persona permaneció durante 2 años acusado de un delito que no había cometido. El error se debió a que el propietario del establecimiento donde se cometió el delito identificó a esa persona como el autor y además lo reconoció como culpable entre los miembros de una rueda de presos realizada. La realidad es que esa persona no fue el atracador sino un cliente que hacía 3 años había comprado en su negocio, y por eso le sonaba su cara.

En otro de los casos, una persona fue acusada de asesinato. Le identificaron erróneamente 7 personas como autor de un asesinato por tener la cara picada de viruela como la del auténtico asesino, a quien la policía encontró después de que esta persona llevara tres meses en prisión.

Psicología del testimonio: dónde radica su importancia

La identificación de un sospechoso por uno o varios testigos como prueba testifical, constituye uno de los elementos fundamentales de los procesos penales.

Estos dos casos serían ejemplos de la importancia de la memoria para que la identificación sea correcta o incorrecta. Esta identificación incorrecta podría tener como consecuencia no sólo la condena de una persona inocente sino también la absolución del verdadero asesino culpable. Este fallo en la identificación es conocido como transferencia inconsciente.

En este artículo, vamos a analizar los factores que pueden contribuir a que ocurran hechos como estos y cómo han contribuido los psicólogos a su prevención.

La psicología del testigo

En primer lugar, el interés se ha centrado en entender por qué la gente identifica erróneamente a otros, y en segundo lugar, en tratar de mejorar esta identificación.

Sabemos, por ejemplo, que hay variables inherentes a la misma situación que pueden afectar a la memoria del testigo: duración, nivel de violencia, condiciones de iluminación, etc. y también influyen variables inherentes al testigo: nivel de estrés, sexo, edad, expectativas, estado fisiológico, etc.

La investigación en psicología del testimonio ha dedicado una especial atención al estudio de la memoria de los testigos presenciales. Como se sabe, la memoria es un proceso complejo en el que podemos identificar tres momentos: adquisición, retención y recuperación.

La importancia de la memoria en la psicología del testimonio

La adquisición incluye la percepción y codificación del suceso original, así como la transferencia de la información desde la memoria de trabajo a la memoria a largo plazo. El recuerdo que queda en la memoria no es una réplica exacta del suceso percibido, sino que está afectado por variables inherentes a la situación como variables inherentes al testigo como hemos visto.

La retención se refiere al tiempo transcurrido entre la observación del suceso y el recuerdo posterior. Durante este período la información se vuelve menos completa y exacta. Influyen en ello dos factores: el intervalo de retención y la información post-evento.

Por último, el tercer momento corresponde al recuerdo. En esta fase se produce la recuperación de la información que está almacenada en memoria.

A pesar de la importancia de cada uno de estos momentos para la psicología del testimonio, la realidad es que no todos han recibido la misma atención en la investigación forense. Los dos primeros han sido objeto de más estudios.

Y respecto al tercer momento, la recuperación de la información se ha centrado en la persona que debe recordar los hechos. Es decir, en el testigo y no en aquella encargada de ayudarle en su tarea, es decir, el policía.

Sin embargo, sin una buena actuación del encargado de la entrevista durante este tercer momento, de nada le sirven al testigo las condiciones en las que ha tenido lugar la adquisición y retención.

Exposición de un caso para ilustrar esta última idea

Una noche, salen 4 personas de un restaurante. En el camino hacia el coche, son asaltados por 2 jóvenes. Uno de ellos armado con una navaja.

Amenaza con ella a una de las personas del grupo y las empuja hacia la pared. Varias farolas de una plaza iluminan la escena. Uno de los testigos reacciona rápidamente y corre a pedir ayuda.

Los otros 2 quedan indefensos ante la amenaza a la víctima. Está convencida de que recibirán ayuda, demora la entrega del dinero. Pasa el tiempo y la amenaza se vuelve más decidida.

Tras unos segundos de duda, la víctima acaba dando su dinero al asaltante que huye con su compañero. La víctima y uno de los testigos eran psicólogos expertos en psicología forense experimental y concretamente en psicología del testimonio. Las otras 2 personas eran jóvenes investigadores en este mismo campo.

La víctima conocedora de que uno de los problemas a la hora de identificar a un asaltante es la focalización de la atención en el arma durante el asalto, evitó hacerlo.

Además, invirtió el tiempo en que se resistió a entregar el dinero en memorizar con todo detalle los rasgos físicos del asaltante, buscando posibles señales identificadoras y estudió detenidamente sus ropas.

La importancia de ofrecer un testimonio exacto

Los testigos conocedores de la importancia de un testimonio exacto y detallado realizaron una tarea similar. Testigos y víctima evitaron comentar lo sucedido hasta después de ser interrogados por la policía, apenas 1 hora más tarde.

Una vez en comisaría, sólo se permitió declarar a la víctima. La transcripción de su declaración quedó reducida a apenas un par de párrafos por el policía encargado de tomarle declaración. Las preguntas formuladas se centraron casi exclusivamente en la descripción de lo robado.

No se le presentó ningún álbum con fotografías de sospechosos. Cuando se advirtió al policía que en esta ocasión todos, testigos y víctima, eran expertos en psicología del testimonio y que estaban entrenados y dispuestos a proporcionar información exacta y fiable, sólo se les contentó con evasivas.

Desde entonces ni víctima ni testigos han sido llamados a realizar identificación alguna y, por supuesto, no se ha detenido a ningún sospechoso. Como se ve, este caso es un buen ejemplo de la importancia de la actuación de la persona encargada de recoger la información.

Conclusión

En este caso, aun cuando la adquisición de la información se había realizado en condiciones óptimas (buena iluminación, duración prolongada, testigos y víctimas entrenados) y el intervalo de retención no supuso ningún riesgo para la información (demora de sólo unos minutos y testimonios no contaminados por información posterior al suceso) a pesar de que ocurren estas cosas, no se obtuvo una declaración tan completa y exacta como hubiera podido ser.

El empleo de técnicas inadecuadas de entrevista puede limitar la cantidad de información que el testigo proporciona durante el recuerdo de los hechos presenciales.

Por lo tanto, tan importante es el recuerdo, codificación y recuperación de los recuerdos, como el uso adecuado de técnicas de investigación jurídico-forenses y entrevistas. La importancia de la entrevista es fundamental.

Referencias

  • Arce, R., & Fariña, F. (2006). Psicología del testimonio: Evaluación de la credibilidad y de la huella psíquica en el contexto penal. Consejo General del Poder Judicial (Ed.), Psicología del testimonio y prueba pericial, 39-103.
  • Manzanero, A. L., & González, J. L. (2013). Avances en psicología del testimonio. Santiago de Chile: Ediciones Jurídicas de Santiago.
  • Manzanero, A. L., & Muñoz, J. M. (2011). La prueba pericial psicológica sobre la credibilidad del testimonio: Reflexiones psico-legales. Madrid: SEPIN, 1-13.


Licenciado en Psicología por la Universidad de Jaén (2010). Máster en Análisis Funcional en Contextos Clínicos y de la Salud por la UAL (2011) y Máster en Psicología Jurídica y Forense por el COPAO, Granada (2012). Doctorando en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad Pontificia de Salamanca. Ha publicado 8 artículos científicos y es autor de los siguientes libros: «Psicopatología General», «Neurociencias: etiología del daño cerebral» y «Evaluación Psicológica». Además, es coautor del libro «Modelo ROA: Integración de la Teoría de Relaciones Objetales y la Teoría del Apego». Desde 2010 ha ejercido profesionalmente como psicólogo clínico y forense, escritor, formador, profesor universitario, conferenciante internacional y colaborador con diversos medios de comunicación. Sus principales líneas de investigación son la psicología, mitología, simbología y la hermenéutica antropológica.

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