Trastornos de la Personalidad

El Trastorno de la Personalidad se considera diferente de un trastorno clínico debido a que persiste durante toda la vida adulta, mientras que el trastorno clínico tiene un inicio y una evolución en el tiempo.

Aunque es objeto de debate intenso, todas las clasificaciones actuales de los trastornos de la personalidad exigen: 1) que el comienzo del trastorno se ubique en la infancia o en la adolescencia (inicio precoz); 2) que haya una persistencia de la conducta en el tiempo y en casi todas las situaciones (estabilidad y consistencia); y 3) que cause sufrimiento personal, problemas en el trabajo o dificultades en las relaciones familiares o sociales.

Origen de los Trastornos de la Personalidad

Al igual que los problemas de salud mental, los trastornos de la personalidad son probablemente el resultado de la interacción de múltiples factores ambientales y genéticos. Existe cada vez más evidencia de que existe un componente genético. Hay estudios que indican la herencia de los caracteres de la personalidad y los trastornos de la personalidad, van del 30% al 50%. Y las experiencias familiares e infantiles son importantes, incluyendo el haber experimentado abuso (emocional, físico y sexual), abandono y acoso.

Con respecto a la actual clasificación, la quinta edición de DSM (DSM-V) publicada recientemente no ha modificado la clasificación previa por categorías, aunque es una alternativa más compleja. Enfatiza los rasgos de personalidad y un concepto dimensional.

Hay que puntualizar que los rasgos que describen cada uno de los trastornos de la personalidad también pueden encontrarse en gente “sana”, por ejemplo, el hecho de que el trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad implique, entre otras características, una gran meticulosidad no quiere decir que todo aquél que posea este rasgo deba recibir el diagnóstico.

Se pueden distinguir 10 diagnósticos agrupables en tres categorías, que a continuación te intentaré resumir.

Grupo A (trastornos raros o excéntricos)

Este grupo se caracteriza por un patrón penetrante de cognición (por ej. sospecha), expresión (por ej. lenguaje extraño) y relación con otros (por ej. aislamiento) anormales.

Paranoide

Es una condición mental por la cual una persona tiene un patrón de desconfianza y recelos de los demás en forma prolongada. Son individuos suspicaces, resentidos y hostiles que responden airadamente ante cualquier situación próxima al ridículo. Ellos se perciben como inocentes, justos y nobles, por el contrario consideran a los demás maliciosos, malintencionados e interesados.

Esquizoide

Es una condición mental por la cual una persona tiene un patrón vitalicio (de por vida) de indiferencia hacia los demás y de aislamiento social. Al contrario del esquizotípico, la ausencia de relaciones sociales no es debida a la ansiedad sino a un rechazo voluntario por que se autopercibe como suficiente y a los demás como intrusivos e indeseables.

Esquizotípico

Es una condición mental por la cual una persona tiene dificultad con las relaciones interpersonales y alteraciones en los patrones de pensamiento, apariencia y comportamiento. Es decir, se comportan de manera extraña, destacan por una apariencia muy peculiar, resulta difícil entender qué dicen tanto por el contenido como por la forma. Tienen escasa afectividad y se mantienen aislados socialmente debido a la gran ansiedad que les produce el contacto social, además de sostener creencias extravagantes.

Grupo B (trastornos dramáticos, emocionales o erráticos)

Estos trastornos se caracterizan por un patrón penetrante de violación de las normas sociales (por ej. comportamiento criminal), comportamiento impulsivo, emotividad excesiva y grandiosidad.

Antisocial

Es una condición mental por la cual una persona tiene un patrón prolongado de manipulación, explotación o violación de los derechos de otros. Percibe a los demás como débiles y muestran deshonestidad, impulsividad, agresividad e irresponsabilidad en sus actos, así como una falta de remordimientos frente al daño causado a los demás.

Límite

Es una condición mental por la cual una persona tiene patrones prolongados de emociones turbulentas o inestables. Se define por la inestabilidad tanto de la autoimagen y de las relaciones interpersonales, como del humor. Por esto, es frecuente observar una alternancia entre la idealización y la devaluación de sus amistades, junto con un esfuerzo frenético por no ser abandonado. Estas alteraciones de humor les llevan en la mayoría de los casos a presentar autolesiones e intentos de suicidio.

Histriónico

Es una condición mental por la cual las personas actúan de una manera muy emocional y dramática que atrae la atención hacia ellas. No soportan ser ignorados o rechazados. Utilizan su aspecto físico para llamar la atención, así como mostrarse exageradamente emotivos.

Narcisista

Es una condición mental por la cual una persona tiene: sentido exagerado  de egocentrismo, una preocupación extrema por sí misma y falta de empatía con otras personas. Puesto que ellos son un caso especial, les parece lícito saltarse las normas y utilizar a los demás para su beneficio. En la mayoría de los casos son muy sensibles a la crítica y por tanto pueden presentar problemas relacionados con estados de ánimo.

Grupo C (trastornos ansiosos o temerosos)

Este grupo se caracteriza por un patrón penetrante de temores anormales, incluyendo relaciones sociales, separación y necesidad de control.

Evitación

Es una condición mental por la cual una persona tiene un patrón vitalicio de sentirse muy tímida, inadecuada y sensible al rechazo, debido a que se percibe como muy vulnerable y socialmente incapaz. Ven a los demás como superiores y críticos, y evitan situaciones en las que puedan sentirse juzgadas o evaluadas.

Dependencia

Es una condición mental por la cual las personas dependen demasiado de otros para satisfacer sus necesidades emocionales y físicas. Tienden a idealizar a los demás, mostrándose desvalidos, incapaces de hacer nada por su propia cuenta y muy absorbentes en sus relaciones con los demás.

Obsesivo-compulsivo

Es una condición mental por la cual una persona está preocupada por las reglas, el orden y el control. Son personas sumamente perfeccionistas, detallistas y organizados, con dificultad para delegar tareas, muy escrupulosos. Se consideran a ellos mismos como muy responsables y competentes, pero a los demás como lo contrario. Esto, evidentemente, les llega a resultar incapacitante.

Si quieres ver los criterios diagnósticos generales de cada trastorno (aunque en base al DSM-V y CIE-10)

Tratamientos de los trastornos de personalidad

Los problemas de personalidad se caracterizan porque ocupan gran parte de la vida de la persona en el momento presente y a lo largo del tiempo. En su tratamiento se pretende cambiar para ser capaz de solucionar los problemas actuales y luego identificar y modificar conductas aprendidas y eficaces en el pasado que continúan empleándose en el presente, donde ya no son convenientes.

Las técnicas cognitivo conductuales han comenzado a dar alternativas eficaces a este tipo de problemas. Los recientes avances en la comprensión de los procesos de lenguaje ha propiciado la aparición de una nueva generación de terapia cognitivo conductual: las terapias contextuales. Entre las distintas líneas de desarrollo que se están dando en este momento, destacan: la terapia de aceptación y compromiso, la terapia dialéctica conductual de Linehan, la Psicoterapia Analítica Funcional, de Koheleberg, la terapia conductual integrativa de pareja de Jacobson.

En el aprendizaje básico que realizamos para poder manejarnos en la vida, nuestras circunstancias vitales nos pueden haber llevado a resolver los problemas que se nos presentaba de una forma que tuvo su función y eficacia en aquellas situaciones y con los medios y conocimientos que teníamos. Sin embargo, estas formas de resolver los problemas se incorporan como esquemas automáticos y los empleamos en situaciones en situaciones actuales en las que no son eficaces y en las que ahora seríamos capaces de actuar de otra manera. Estos esquemas son muy básicos y afectan a gran cantidad de situaciones y problemas.

La identificación y modificación de esos esquemas de conducta del pasado, desde nuestra experiencia presente, es la clave del tratamiento.

Principales Trastornos de la Personalidad
5 (100%) 1 voto.

Karemi Rodríguez
Psicóloga colegiada. Máster en Psicóloga General Sanitaria por la Universidad Europea de Madrid, Graduada en Psicología con Mención en Trastornos Mentales y del Comportamiento por la UNED, experta en Psicología Clínica y Psicoterapia en Adultos, especialista en Psicología de Emergencias, Catástrofes y Pérdidas Personales por la ISFAP. Psicóloga Psicoterapeuta en PsicoKlinic

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.