La existencia de un prejuicio implica que prejuzguemos, usualmente de manera negativa a un grupo o a sus miembros. El prejuicio no solo se refiere a una opinión o creencia, sino también a una actitud, que incluye sentimientos como desprecio, disgusto, abominación.

La investigación actual señala que el prejuicio esta determinado en gran medida por un tipo de pensamiento conocido como categórico y suele ser un resultado natural de la forma en que comprendemos el mundo. Cuando pensamos en categorías es fácil que se presente el prejuicio. Una consecuencia del pensamiento categórico es que facilita la distorsión de las percepciones.

Los estereotipos

El estereotipo, en cambio, es un término que se refiere a generalizaciones (o con frecuencia sobre generalizaciones) acerca de los miembros de un grupo. Las generalizaciones puede ser positivas (las mujeres son tiernas) pero en la mayoría de las ocasiones son negativas y resistentes al cambio (los indígenas son necios).

Igual que en el caso del prejuicio, los estudios psicológicos han encontrado que estereotipar es un proceso común y natural en las culturas alrededor del mundo. Los estereotipos, como otras generalizaciones, nos sirven como atajos mentales y son probablemente más aplicados cuando estamos ocupados o distraídos. Los estereotipos pueden ser activados al ver rápidamente una imagen o una palabra relacionada con un grupo estereotipado y pueden influenciar las actitudes y el comportamiento.

Qué es la discriminación

La discriminación implica poner a miembros de un grupo en desventaja o tratarlos injustamente por pertenecer a un grupo.

Aunque muchos países han adoptado leyes sobre derechos civiles en los últimos 50 años, la discriminación continúa siendo un grave problema en el mundo, aún en países democráticos que públicamente afirman el ideal de la igualdad. Pensemos en el caso de Leelah Alconr, la adolescente estadounidense transgénero que se suicidó el años pasado tras haber sido obligada a recibir terapia de conversión. Afortunadamente esta situación dio paso a que el presidente Barack Obama impidiera este tipo de terapias, pero sigue siendo un reflejo del alcance del daño que el prejuicio y la discriminación pueden alcanzar.

Básicamente, el prejuicio se sostiene por: la desigualdad social, las divisiones sociales y los chivos expiatorios.

Cómo evitar la discriminación

Para resolver los problemas involucrados con la solución del prejuicio y la discriminación a partir de la década de los noventas se ha considerado a los grupos minoritarios como agentes activos que escogen e influyen sobre las situaciones que están involucrados.

Actualmente contamos con prácticas como “Los programas de entrenamiento en empatía que parecen reducir el prejuicio sin importar la edad, sexo o raza de los participantes. Investigaciones en empatía y representación sugieren que este tipo de inversión de la perspectiva puede reducir prejuicios, estereotipos, y discriminación. Para volvernos más empático hacia las personas objeto de prejuicio basta con considerar preguntas tales como, ¿Cómo me sentiría yo en esa situación?, ¿Cómo se están sintiendo ellos en este momento?, o ¿Por qué se comportan de tal manera? Ejercicios de representación de papeles también han sido utilizados para practicar el responder efectivamente a comentarios prejuiciosos.

Otro método poderoso para reducir el prejuicio y la discriminación es establecer reglas, regulaciones y normas sociales que busquen o exijan un trato más justo. Reducciones aún más duraderas en prejuicios a largo plazo son posibles cuando se les señala a las personas las inconsistencias de sus valores, actitudes y comportamientos.

Otra de las técnicas más profundamente estudiadas para reducir los prejuicios es la de contacto intergrupal. Las condiciones de competencia y de diferencias en el nivel social, pueden aumentar el prejuicio en lugar de disminuirlo. La clave está en idear situaciones que lleven a interacciones cooperativas e interdependientes que busquen un fin común y donde se logre que las personas cambien de un “nosotros y ellos” a un solo “nosotros”.

Ya para finalizar, nos gustaría compartirte una guía muy dinámica y fácil de leer, que esperamos que te pueda ser de utilidad: La discriminación empieza en ti.

Referencias

Prejuicios, estereotipos y discriminación
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