dejar la mente en blanco

¿Alguna vez te has encontrado demasiado inmerso en tus pensamientos y has llegado a creer que no podías salir de ahí? No te preocupes, les pasa a muchas personas. Por suerte, siempre hay una solución para todo.

¿Qué debes hacer antes de intentar relajarte y poner tu mente en blanco?

Lo creas o no, conseguir relajarse al 100 % y lograr poner tu mente en blanco no es tan fácil como parece, pues al final el ritmo frenético que llevamos y la cantidad de pensamientos que nos guardamos pueden jugarnos malas pasadas.

Y es que, ¿cuántas veces has tratado de relajarte haciendo alguna actividad que te gusta y al final no podías dejar de pensar en tus preocupaciones o lo que debías hacer al día siguiente? Muchas más de las que te gustaría, ¿verdad?

Por eso, antes de dejar todo eso atrás, liberarte y poner tu mente en blanco has de prepararte a ti mismo y lograr un ambiente que favorezca tu bienestar. O, de lo contrario, te será mucho más difícil, te costará más tiempo y acabarás por abandonar.

Antes de nada, asegúrate de reservar un momento que sepas que verdaderamente vas a estar disponible. Así que si justo después tienes algún compromiso personal o profesional, alguna cita o algo que debas hacer con mucha urgencia, será mejor que lo dejes para otro día.

Una vez ya hayas liberado un hueco en tu agenda, trata de deshacerte de todo aquello que podría generarte más distracciones. Nos referimos especialmente a tu teléfono móvil y a otros dispositivos.

Siléncialo, ponlo en modo avión o apágalo si es necesario. Nunca sabes quién puede llamarte o escribirte un mensaje en el momento más inoportuno. Y normalmente, y salvo casos especiales, nada es tan urgente.

Ahora sí: ya con un buen margen de tiempo y sin más distracciones, escoge un lugar cómodo, silencioso y que te dé buenas sensaciones. También te recomendamos que te pongas ropa cómoda y con la que te sientas a gusto, y mucho mejor si es de colores claros o incluso de color blanco.

Esta es una de las mejores técnicas para poner la mente en blanco

Debes tener siempre en cuenta que lograr poner la mente en blanco no es algo que se consiga de un día para otro. Te costará varios días, semanas o incluso meses llegar a ese estado de relajación total. Eso sí, cuando construyas el hábito y lo logres no querrás dejar de practicarlo.

Por eso, lo más importante a tener en cuenta desde un principio es que debes tener paciencia y no desistir. Aunque al principio te cueste mucho y creas que no vas a lograrlo, llegará un momento en el que te sorprendas al notarte más y más relajado hasta que puedas poner tu mente en blanco.

Ahora, lo siguiente será pasar a la acción, que paradójicamente, se tratará de intentar no hacer ni pensar en absolutamente nada. ¿Cómo vas a conseguirlo? Sigue esta técnica paso por paso, así que toma nota.

Técnica para dejar la mente en blanco

Túmbate boca arriba con las piernas separadas y estiradas, pero al mismo tiempo relajadas. Es posible que quieras ponerte alguna almohada o toalla enrollada justo por detrás de tus rodillas. Hazlo si así la postura te parece más cómoda.

Separa ligeramente los brazos del cuerpo y pon las palmas de las manos hacia arriba. Ahora es momento de seguir con la respiración. Inhala por la nariz y concéntrate en cómo se hincha tu estómago con cada inhalación. Retén el aire unos segundos y expúlsalo por la boca.

Se trata de estar presente en cada segundo y movimiento. Concéntrate sobre todo cada vez que exhales ese aire, pues con él seguirán los malos pensamientos y tus preocupaciones, poco a poco. Así, hasta que casi sin darte cuenta vayas dejando de sentir tus brazos y tus piernas.

Llegarás a tal estado de relajación que ya solo serás consciente de tu respiración. Y cuanto más avances en la técnica y más relajado consigas estar, también te acabarás olvidando de tu propia respiración.

Cuando sientas que has llegado a este punto, lo siguiente será, efectivamente, dejar tu mente en blanco, visualizando este color. No te negamos que tomará su tiempo, pero una vez lo consigas querrás permanecer en este estado todo lo posible. ¡Disfrútalo!

Esta técnica es de las más efectivas para dejar tu mente en blanco, pero también hay otras actividades a las que puedes recurrir para relajarte igualmente, solo has de escoger las que más te motiven: disfrutando de la naturaleza, escuchando música relajante, practicando yoga o meditación

Lo principal será siempre que te concentres al máximo en aquella tarea que estés realizando, y que seas capaz de disfrutarla hasta que dejes atrás todos tus pensamientos y preocupaciones. Empieza con unos pocos minutos al día y dentro de unos meses te sorprenderás por todo lo que has conseguido.

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