pericial psicológica

En este artículo vamos a ver una de las propuestas más sistemáticas realizadas para orientar la práctica pericial psicológica formulada por Blau (1984). Este autor distingue 6 etapas en la realización del peritaje:

  1. Iniciación del caso
  2. Preparación del expediente
  3. Recogida de datos
  4. Evaluación de necesidades
  5. Selección de estrategias
  6. Informe propiamente dicho

A continuación veremos cada una de estas etapas.


1. Iniciación del caso

El inicio de una peritación parte de un primer contacto entre el abogado y el psicólogo. En algunas ocasiones es el propio cliente el que toma la iniciativa, aunque esto no quita que posteriormente se realice la entrevista entre su abogado y el psicólogo.

De igual manera, el perito puede ser designado directamente por el juez. Bien en el ejercicio de su facultad de libre designación, o por sorteo entre los que figuran en una propuesta que suministra el Colegio Oficial de Psicólogos (la lista de oficio).

El primer contacto con el abogado tiene gran importancia ya que de ella van a derivar los principales elementos del marco de referencia de la actuación del perito.

En esta entrevista se va a recoger la siguiente información

Los hechos del caso

Es decir, los principales hechos del caso y para los que se solicita la intervención pericial psicológica (extracto del sumario o un avance de este). Con base en ellos, el psicólogo forense debe decidir si es de su competencia exclusiva o no la intervención pericial.

La fecha probable de la vista de audiencia

Ya que el psicólogo necesitará evaluar si dispone del tiempo para realizar adecuadamente su labor. Hay que tener en cuenta que en toda peritación se hace necesario:

  • Realizar una breve revisión de la literatura de investigación relativa a los supuestos de estudio
  • Efectuar una exploración al sujeto
  • Elaborar el dictamen

Las preguntas hipotéticas a las que el psicólogo tendrá que responder como Perito

Este aspecto es crucial ya que sobre ellas ha de girar la actividad pericial y a las que tendrá que limitarse en el dictamen.

Las características y disponibilidad del sujeto demandante

Por ejemplo, ¿están los sujetos a explorar accesibles? Las características de los contextos en los que habrán de realizarse las exploraciones ¿poseen la adecuación mínima? Esto nos permitirá realizar adecuadamente las exploraciones o aconsejan renunciar a ellas.

Solicitud de otros informes

Por ejemplo, si se dispone y son relevante el uso de informes médico, escolares, laborales o psicológicos previos… Si se ha efectuado otros dictámenes periciales.

El convenio de honorarios para realizar la pericial psicológica

Debe ofrecerse una estimación de los honorarios del perito sobre la base de la complejidad esperable de su intervención. Es muy aconsejable establecer una provisión de fondos de entre el 40 y el 60%.

2. Preparación del expediente

La complejidad que puede alcanzar la pericial psicológica aconseja prestar atención a la organización material del expediente. El contenido que habitualmente tendrá un expediente pericial será el siguiente:

  • Valoraciones derivadas de cada una de las pruebas psicológicas utilizadas en un dictamen adecuado a las preguntas hipotéticas
  • Documentos iniciales: ficha de datos, extracto del sumario, correspondencia del abogado demandante, etc
  • Otros informes sobre el sujeto emitidos por otras instancias o peritos
  • Notas tomadas en el curso de las entrevistas con el sujeto, el abogado o el juez
  • Cronología del caso
  • Hoja de registro de honorarios
  • Asuntos varios

Para facilitar la gestión del expediente, es conveniente que el psicólogo cree los formularios previos para atender a las necesidades expuestas.

3. Recogida de datos durante la pericial psicológica

En la investigación pericial se ha de utilizar todos los recursos metodológicos disponibles a fin de dar una repuesta adecuada a las preguntas hipotéticas.

Se plantea en este contexto la posibilidad y utilidad de exploraciones complejas, bien por su duración, coste, sofisticación de los métodos empleados que con frecuencia son rechazados en las exploraciones clínicas por razones prácticas, etc.

La recogida de datos ha de estar orientada a cubrir las necesidades que plantean las preguntas, pero no limitarse estrictamente a éstas entre otras cosas porque a veces el psicólogo forense tendrá que responder a preguntas no previstas o a elementos de detalle.

Para elegir los métodos y técnicas de evaluación, el psicólogo se ajustará al nivel de conocimientos e investigaciones disponibles sobre el problema de estudio, atendiendo a las justificaciones científicas necesarias acerca de la validez y fiabilidad de los instrumentos de evaluación utilizados, de la vigencia y capacidad explicativa de las categorías y términos utilizados en el informe.

Asimismo, debe ajustarse al proceso científico de elaboración, discusión e integración de hipótesis, pudiendo referirse a alguno de los modelos de psicodiagnóstico reconocidos científicamente.

4. Evaluación de necesidades

En este momento, el psicólogo forense evalúa si los datos recogidos se adecuan o no a las necesidades que plantean las preguntas hipotéticas y, en consecuencia, formular si proceden nuevos objetivos de exploración o justificar que no se puede abordar.

5. Selección de estrategias cara a la pericial psicológica

No es posible ni aconsejable plantear un modelo estándar para las exploraciones periciales del tipo del uso de baterías constituidas por determinadas técnicas de evaluación aplicables independientemente de las características del caso concreto.

Por tanto, no se trata de optar por modelos de exploración para cada clase de demanda (por ejemplo, competencia, imputabilidad, peligrosidad, custodia…) sino que se debe hacer una verdadera discusión y diseño metodológico ante cada objeto de intervención.

Otro tipo de estrategias, son las relativas a la dinámica peculiar de las vistas de audiencia cuando se requiere el testimonio directo del perito. Es muy útil que se disponga de un libro de referencias sobre diversos aspectos que pueden serle preguntados en las vistas:

Por ejemplo, validez y fiabilidad y respaldo científico de los procedimientos utilizados, el control que ha realizado sobre los fenómenos de simulación y falsificación de declaraciones, datos sobre índices estadísticos, etc.

6. El informe pericial propiamente dicho

El perito tendría que presentar por escrito sus opiniones y, a veces, esta será toda su intervención. Los informes psicológicos escritos plantean numerosos problemas que se agudizan en el caso de prácticas judiciales.

Las tareas diagnósticas pueden ser vividas por el profesional con cierto temor por la responsabilidad legal y ética que suponen. Tal como señala Weiner, el psicólogo puede pensar lo que quiera, pero sólo debe escribir lo que esté preparado para testificar ante un tribunal.

Para evitar efectos indeseables, toda pericial psicológica ha de guiarse por las siguientes pautas:

  • El contenido se adecuará a los aspectos básicos del caso: introducción, procedimientos utilizados, conclusiones y discusión
  • Expresará con claridad todo lo relevante al caso evitando los términos oscuros o ambiguos
  • Excluirá o relativizará todo aquello que no está justificado de una manera objetiva detallando los niveles de confianza de las predicciones
  • Concluirá con una o varias opiniones que el perito da en respuesta a las preguntas hipotéticas que le fueron formuladas por el juez o los abogados

Referencias

  • Blau, T. (1984). The Psychologist as Expert Witness. John Wiley and Sons. New York.
  • Echeburúa, E., Muñoz, J. M., & Loinaz, I. (2011). La evaluación psicológica forense frente a la evaluación clínica: propuestas y retos de futuro. International Journal of Clinical and Health Psychology, 11(1), 141-159.
  • Muñoz, J. M. (2013). La evaluación psicológica forense del daño psíquico: propuesta de un protocolo de actuación pericial. Anuario de psicología jurídica, 23, 61-69.
Licenciado en Psicología por la Universidad de Jaén (2010). Máster en Análisis Funcional en Contextos Clínicos y de la Salud por la UAL (2011) y Máster en Psicología Jurídica y Forense por el COPAO, Granada (2012). Doctorando en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad Pontificia de Salamanca. Ha publicado 8 artículos científicos y es autor de los siguientes libros: «Psicopatología General», «Neurociencias: etiología del daño cerebral» y «Evaluación Psicológica». Además, es coautor del libro «Modelo ROA: Integración de la Teoría de Relaciones Objetales y la Teoría del Apego». Desde 2010 ha ejercido profesionalmente como psicólogo clínico y forense, escritor, formador, profesor universitario, conferenciante internacional y colaborador con diversos medios de comunicación. Sus principales líneas de investigación son la psicología, mitología, simbología y la hermenéutica antropológica.

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