El Efecto McCollough, un efecto visual que puede durar días

Verificado Redactado por Isbelia Farias. Este artículo ha sido revisado, actualizado y verificado por nuestro equipo de psicólogos por última vez el 9 septiembre 2021.

El efecto McCollough es un sorprendente fenómeno de la percepción visual que puede llegar a mantenerse en tu cerebro durante días e incluso meses. Quienes se exponen al efecto McCollough deben estar conscientes que los efectos no se irán de inmediato, pues, incluso se ha llegado a pensar que puede “alterar el cerebro”.

El Efecto McCollough

El efecto McCollough se consigue mediante una serie de rejillas incoloras que parecen tener color dependiendo de su orientación tras aplicar un estímulo visual. Es un efecto secundario que requiere de un tiempo de inducción para que se produzca, pero lo más asombroso es que no desaparece inmediatamente cuando finaliza el estímulo.

El ejemplo más clásico de este efecto se consigue cuando un individuo observa de forma alternada una rejilla con rayas horizontales de color rojo y negro, y luego otra con rayas verticales de color verde y negro por unos minutos, lo que ocurrirá es que una rejilla horizontal en blanco y negro será vista como verdosa, mientras que la rejilla vertical que está en blanco, será vista en un tono rosáceo, es decir, al revés que en las imágenes que sirven de estímulo.

Lo que más sorprende a los amantes de las ilusiones ópticas es que el efecto McCollough puede durar un par de horas o más, incluso meses, si la exposición ha sido prolongada.

Para revertir el efecto se debe contemplar la imagen con la que se produjo la inducción inicial girada noventa grados durante la mitad del tiempo en el que la observó inicialmente.

Curiosamente, si se induce este efecto sobre un solo ojo, tapando el otro por ejemplo, el efecto solo se produce sobre el ojo que resultó estimulado. Por otro lado, al girar la cabeza 45º hace que el efecto desaparezca. Los estímulos de inducción pueden tener colores diferentes a los descritos, sin embargo, el efecto es más fuerte cuando los colores son complementarios, como el rojo y el verde o el azul y el naranja.

Este maravilloso efecto visual fue descubierto por la psicóloga estadounidense Celeste McCollough en el año 1965, de ahí que el efecto se denomine con su apellido.

Experimenta el efecto McCollough

Si dispones de 5 minutos, puedes experimentar tú mismo el efecto McCollough. Sigue los pasos que te indicamos a continuación ordenadamente. Al acabar te proporcionaremos las instrucciones para revertir el proceso, aunque este suele desaparecer por si solo en unos minutos. En los casos más extremos, puede permanecer en nuestro cerebro durante semanas, aunque esto no produce ningún efecto negativo y acaba desapareciendo por si solo.

Mira el centro de esta imagen con franjas rojas y negras durante 30 segundos:

Rejilla Roja Horizontal Efecto Mccollough

Mientras veas una de las imágenes en color (rojo o verde) es preferible que la otra no sea visible. Desplaza la pantalla o tapa la imagen que no debes ver con la mano para no alterar el experimento.

Ahora observa esta otra imagen durante otros 30 segundos:

Rejilla Verde Vertical Efecto Mccollough

Repite esta operación 5 veces más, es decir, mira de nuevo la imagen con la rejilla roja durante 30 segundos alternando con la visualización de la rejilla verde durante otros 30 segundos. Al repetir este proceso un total de 6 veces, nuestra retina se habrá estimulado durante un total de 3 minutos con ambos colores.

A continuación mira la imagen que encabeza esta entrada formada por varias rejillas de rayas horizontales y verticales. Asegúrate de que las imágenes de color rojo y verde no son visibles. Si la estimulación fue correcta, al visualizar la imagen en blanco y negro, observaremos que el espacio entre líneas verticales tiene un color rojizo mientras que el espacio entre las líneas horizontales presenta un tono verdoso, es decir, al revés que en las rejillas que inducen el efecto.

Dependiendo de la persona y del tiempo de estimulación, este efecto se mantiene durante unos minutos. Si quieres revertir el efecto debes repetir el proceso de visualización con las siguientes imágenes giradas 90º respecto a las anteriores y empleando la mitad del tiempo, es decir, dedica 15 segundos a mirar fijamente la imagen con las líneas rojas que ahora muestra las rayas verticales:

Rejilla Rojo Rotado Efecto Mccollough

Ahora observa durante 15 segundos la imagen de color verde a la que también se ha cambiado la orientación. Mientras veas una de las imágenes en color es preferible que la otra no sea visible. Desplaza la pantalla o tapa la imagen que no debes ver con la mano para no alterar el experimento.

Rejilla Verde Rotado Efecto Mccollough

Repite otras 5 veces este proceso, esto nos da un total de un minuto y medio de exposición inversa. Ahora observa de nuevo la imagen con la rejilla en blanco y negro que aparece al inicio de la entrada y verás que el efecto ha desaparecido como por arte de magia y ya no se aprecian colores en la imagen en blanco y negro.

En el caso de que el proceso de reversión del efecto no te haya funcionado completamente y todavía veas colores en la imagen en blanco y negro, no te preocupes, este efecto acaba desapareciendo por si solo.

Lo que dicen los estudios

Muchas de las ilusiones ópticas hoy día no cuentan con una solución definitiva, sino que, lo único que queda por sentado es que la realidad no es tal como la percibimos, sino que depende de muchos factores.

Mejor dicho, la realidad no está presentada de forma objetiva e inalterable, sino que depende de la percepción de la persona y de cómo asimila lo que percibe.

Algo muy interesante en este tipo de efectos es que solo funciona si las rejillas son rojas y verdes, pues, al parecer estos colores afectar de forma peculiar a la percepción.

Una de las posibles explicaciones, propuestas por William Uttal, en su libro The psicobiology of mind, es que el efecto surge por una adaptación o por fatiga de las neuronas en el sistema visual.

En todo caso, lo que sí queda develado es que nuestro sentido de la vista nos puede engañar, así como nuestras percepciones de la realidad. Es decir, que no existe una sola realidad para todos, sino que esta varía en función de la percepción de cada quien.

Tales ilusiones, como la del efecto McCollough dejan también al descubierto que el cerebro puede ser alterado o moldeado dependiendo de lo que está percibiendo.

Todo esto forma parte de los misterios que aún no se han resuelto del todo en la ciencia, por lo que las investigaciones en el área visual y perceptiva continúan en marcha.

Este efecto también nos lleva a replantearnos si podemos o no confiar siempre de la realidad que se nos presenta delante de nuestros ojos, o si todo es relativo en el mundo.

La verdad es que todavía no podemos precisar cuánto hay de real en la realidad, pero sí disponemos de muchas ilusiones ópticas que nos pueden dejar dudando durante horas sobre lo que estamos observando y nos hace cuestionarnos cómo funciona nuestro cerebro. Este es uno de los temas preferidos de las neurociencias.

Pero, no solo de las neurociencias, sino también de la oftalmología, la psicología de la percepción y otros ámbitos que trabajan arduamente para comprender cómo funciona el complejo cerebro humano.

Las ilusiones visuales son el mejor ejemplo de que no todo lo que observamos es verdadero, sino cambiante, aunque parece imposible sostenernos en un mundo donde solo existan verdades y no patrones fijos sobre los cuales guiarnos.

El efecto McCollough es una potente demostración de ello y es por este motivo que sigue causando la curiosidad de muchos estudiosos, quienes indagan cómo se puede modificar el cerebro y cómo, a diferencia de otras percepciones, este efecto se mantiene por tanto tiempo y se requiere de dar algunos pasos inclusive para revertirlo.

Conoce las mejores ilusiones ópticas

Bibliografía

  • Gómez, J. L. N. Asignatura: PSICOFÍSICA DE LA VISIÓN.
  • Eissenberg, T., Allan, L. G., Siegel, S., & Petrov, N. (1995). An associative interpretation of the indirect McCollough effect. The Quarterly Journal of Experimental Psychology, 48(3), 262-286.
  • Torres, A. Los 10 efectos psicológicos más importantes.
  • Uttal, W. R. (2014). The psychobiology of mind. Psychology Press.

Licenciada y Máster en filosofía (Universidad del Zulia), maestrante en Orientación en Sexología (CIPPSV) su área está enfocada hacia el bienestar y la sexualidad en la pareja. Posee certificación en coaching (Universidad Autónoma de Barcelona), Fundamentos de la escritura (Tecnológico de Monterrey), Sexualidad, mucho más que sexo (Universidad de los Andes), Psicología Positiva (Universidad Metropolitana de Caracas), diplomada en Logoterapia y Análisis Existencial, Orientación de la Conducta y Psicología Forense.

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