nina-lee

Se han escrito numerosos datos estadísticos que hacen referencia al papel de la mujer y en concreto de las niñas, dentro de estos programas de detección de AACC. Al parecer existen importantes diferencias entre los casos de los niños y las niñas, siendo el porcentaje de estas últimas mucho menor, tanto en diagnóstico o evaluación, como en su participación en programas de enriquecimientos específicos.

Teorías sobre la falta de diagnóstico de las AACC femeninas

Existen numerosas teorías que intentan ofrecer una explicación al respecto, entre ellas destacamos las de Pérez (1996) (en Pérez P., Domínguez, 2001):

Los conflictos entre talento y feminidad

La existencia de una percepción estereotipada de los papeles femeninos y masculinos en nuestra sociedad. Esta presión social, hace que las chicas tiendan a conformarse con un papel femenino que les lleva a la disminución de su propio autoconcepto. Esta circunstancia también puede llevarles a un cambio en sus atribuciones de éxito o fracaso llegando a tribuir sus éxitos a factores externos como la suerte y la facilidad de la tarea, y los fracasos a factores internos como la propia habilidad.

Las presiones y los estereotipos sociales de iguales y superiores

Existen diversos estudios realizados con alumnos de universidades americanas, que han constatado que sólo el 18% de los chicos esperaban que sus esposas tuvieran profesiones a tiempo completo, y el 57% no esperaba que sus esposas trabajaran fuera de casa después de tener hijos. Entre las chicas, las opiniones no eran demasiado diferentes; el 30% esperaba tener una profesión a tiempo parcial o una interrupción de la profesión para atender a la familia, y un 25% no esperaba trabajar fuera de casa después de tener hijos. Cuando se preguntó tanto a chicos como chicas superdotadas, por qué menos mujeres que hombres siguen carreras de matemáticas o ingenierías, más del 75%, tanto de chicos como de chicas, respondieron que el problema estaba en las responsabilidades familiares.

Los mensajes contradictorios del sistema educativo

Aunque existe el convencimiento de la necesidad de una educación no sexista, aún perdura una “larga tradición” en la educación que se refleja desde el propio material académico hasta el trato diferenciado.

La falta de modelos femeninos en los campos científicos y técnicos

Hay también numerosos trabajos que han corroborado que las chicas con AACC no suelen elegir una carrera que no conocen, o con la que no logran identificarse. Aunque muchas mujeres jóvenes son atraídas hacia una profesión, ellas terminan interesándose en roles de su sexo. Es un hecho social reconocido que existen muchas menos mujeres en puestos de liderazgo que hombres, con lo que el problema de los roles y los modelos es claro.

Como vemos, la situación por la que pasan las mujeres y niñas de altas capacidades es un reflejo social de lo que ocurre todavía con el papel de la mujer actualmente. Con todo, no podemos negar que últimamente se ha producido un notable avance en el campo de la igualdad.

Las diferencias entre niños y niñas

Por lo general, aunque ambos sexos pueden obtener un buen rendimiento académico y valoran de forma positiva la asistencia a programas específicos de enriquecimiento, son más las niñas que tienden a abandonar ese tipo de programas. También suele ser que todavía son más los chicos detectados que las niñas.

Además, en muchas ocasiones las diferencias se acentúan todavía más en el período de la adolescencia, pues es una etapa en la que las chicas buscan pasar desapercibidas entre sus iguales en mayor medida que los chicos. Han sido muchos los casos y las situaciones en los que las expectativas de la sociedad en cuanto a roles sexuales han estado muy marcados y han sido determinantes, lo cual en muchas ocasiones provoca un descenso de la autoestima y el autoconcepto de estas chicas, provocando un marcado descenso de su esfuerzo intelectual.

Según Pérez y Domínguez (2000), existen otros rasgos relacionados con los distintos roles sexuales en la adolescencia:

  • Las chicas suelen ser mejores que los chicos al emplear estrategias de aprendizaje, lo cual no quiere decir que venga ligado al éxito académico ni al rendimiento brillante. Una explicación posible que ofrecen estas autoras es que el profesorado puede que planifique y diseñe sus actividades pensando más en intereses y motivaciones masculinas que femeninas.
  • En el elemento tan destacado en este tipo de alumnado como es la creatividad, suelen superar las chicas a los chicos, sobre todo en habilidad gráfica y fantasía.
  • Las chicas muestran un mayor grado de indecisión a la hora de optar profesionalmente por un camino y, en muchos casos, esta elección está claramente influida por los estereotipos sexuales.
  • Las chicas en la etapa de la adolescencia suelen presentar más problemas de personalidad (desconfianza, culpabilidad…)

Cómo ayudar a las chicas con AACC en la escuela

Jiménez (2000) ofrece una serie de sugerencias para la práctica escolar, con el objetivo de que sirvan de ayuda para reflexionar sobre los principios, estereotipos, actitudes y expectativas de profesores, alumnos y centros:

  1. Evitar los sesgos, estereotipos y mensajes contradictorios en la educación de estos niños y niñas, desde el tipo de material didáctico que se utilice, pasando por los mensajes que se envíen, interacciones en el aula, nivel de expectativas, confianza en las capacidades hasta la información dada sobre la realidad de los hombres y mujeres. Desde la familia también se deben ofrecer las mismas oportunidades educativas, que las hijas no se vean más ocupadas en las tareas domésticas que los chicos, apoyar por igual las ideas de los hijos, involucrarlos por igual en los planes familiares y romper con viejos esquemas que no respondan a la realidad.
  2. Fomentar una buena tutoría y orientación, instrumentos básicos para el Autoconocimiento y el conocimiento del otro, la planificación profesional, la elección de carrera, solución de conflictos, elecciones de la vida. Desde esos dos ámbitos se debe animar a las chicas altamente dotadas a participar en situaciones con riesgo intelectual como concursos científicos, asunción de responsabilidades institucionales. En muchas ocasiones, los modelos o la información recibida desde la familia, así como las circunstancias sociales y laborales, van a facilitar o interferir en las decisiones futuras de las chicas.
  3. Desarrollar hábitos de pensamiento que les ayude a aprender a pensar y trabajar, la figura del mentor, modelos profesionales y apoyo psicológico podrán mostrar a los alumnos y alumnas, de modo natural los secretos de su trabajo de una forma muy estimulante para desarrollar la autoconfianza, sobre todo en las chicas ya que éstas precisan de un apoyo especial para decidirse por objetivos académicos y profesionales de alto riesgo intelectual.
  4. La organización escolar juega un papel muy importante en la respuesta educativa del alumnado. El agrupamiento flexible es una muy buena medida siempre que se tengan en cuenta el ofrecimiento de temas, dominio de tecnologías, matemáticas… por igual, organizar actividades científicas con modelos de ambos sexos, recuperar actividades por géneros del pasado mostrando realizaciones de mujeres eminentes ignoradas o condenadas a marginarse.
  5. Prestigiar por igual el trabajo masculino y femenino bien hecho. Debemos no desprestigiar las carreras típicamente femeninas, mantener los logros y estimular la excelencia en el campo que se elija, sea típico de uno u otro género. Es muy importante la toma de conciencia por parte de los padres, profesores, orientadores y gestores de la educación de los fenómenos que se producen en el mundo profesional cuando acceden las mujeres a campos tradicionalmente masculinos, sean o no, altamente capaces.

Referencias

ÁLVAREZ, B. (2000): Alumnos de altas capacidades. Identificación e intervención educativa. Bruño. Madrid.

JIMÉNEZ, A. y LOU, M.A. (1998): Necesidades educativas del niño superdotado. En Lou, M.A. y López, N.: Bases psicopedagógicas de la educación especial. Madrid: Pirámide.

PÉREZ, L. (1993): El fracaso escolar en alumnos de altas capacidades. En Y. Benito (Ed.) Intervención e investigación psicoeducativa en alumnos superdotados. (pp. 281-289). Salamanca: Amarú.

PÉREZ, L. (1995): El asesoramiento y la orientación vocacional de los superdotados. En, Rivas, F. (Ed.), Manual de Orientación Vocacional. Madrid: Síntesis.

PEREZ L., (2006) Alumnos con Capacidad Superior. Experiencias de intervención educativa. Madrid. Editorial Síntesis.

PÉREZ,L. BADOS,A. y BELTRÁN, J.A. (1997): La aventura de pensar y resolver problemas. Programa de apoyo para alumnos de alta capacidad. Madrid: Síntesis (3 Vols)

Particularidades de las niñas con AACC o superdotación
4.5 (90%) 2 votos