envidia

Cuando un miembro de la pareja o, en muchos casos, expareja, es el que tiene éxito, dinero, trabajo, una amplia vida social, estudios, y el otro no ¿es motivo para que crezcan los conflictos?

El éxito y la pareja

Vidas de lujo, éxitos académicos, placeres diarios, bienestar, salud, amplia vida social, buenos trabajos y salarios, y mucho más, son factores que todos nosotros queremos tener. Cuando se trata de vida en pareja, puede resultar todo mucho más excitante y agradable de compartir. A veces, miembros de parejas que no han acabado como esperaban se reencuentran al cabo del tiempo y comprueban como su vida han seguido caminos diferentes. Y, en muchas ocasiones, sentimientos y reacciones inadecuadas dan lugar a situaciones insospechadas, que a veces pueden acabar con malos entendidos, si las personas no saben controlarse.

¿Pueden perjudicar personas que no tienen todo lo “deseable” mientras ven que otra persona sí? Obviamente sí, hay personas que han sido capaces de inventarse historias y etiquetar a personas que gozaban de buenas características socio-económicas y de salud a otras, con tal de provocar un caos y desequilibrio a la otra persona, sólo porque no han obtenido aún su propio reconocimiento, o se han esforzado al máximo, no se centran en sus propios objetivos y simplemente se dedican a “destruir” o dañar a los demás, sin esmerarse propiamente en conseguir sus metas. Personas que han sido amistades, compañeros profesionales, y muy especialmente, especialmente ex parejas, o muchas veces, personas interesadas en la persona “popular” a la que moleste la situación ajena.

No obstante, hay personas que, aprovechando su popularidad social, por miedo a perderla, se dedican a dañar a las otras personas, sin tener en cuenta quizás los sentimientos del otro, por temor a perder su estatus. Por no decir que hay personas interesadas especialmente en el éxito de otros, más que en la persona en sí misma. Y, volviendo al tema de parejas, base de este artículo, ¿no puede acaso una persona sin éxito hacer daño a otra que, aunque sus sentimientos sean amorosos, dañarla con tal de tener o mantener un puesto más privilegiado? ¿Hablamos de amor y sentimientos nobles en estas situaciones?

Ejemplo de un caso

Lorena se había graduado por segunda vez en Educación Social. Su primera carrera la finalizó con 21 años, Magisterio, y ahora, con 33 años, había finalizado algo que le hacía mucha ilusión. Trabajaba en un buffet de abogados y tenía una vida llena de éxito laboral, sueldo y contrato estable, y su vida social y familiar era estupenda. Jaime no había logrado tan buen éxito, ya que, con 16 años, había abandonado la escuela, ya que su gran vocación era la música. No quería trabajar de otra cosa que no fuera de eso, y en todos los trabajos, sólo había durado 2 meses, si llegaba. Hablaba perfectamente 3 idiomas, y su vida no era lo que esperaba. Cuando conoció la situación de Lorena, su gran amor desde la infancia, se alegró, pero, a la vez, le ocasionó celos y envidia, ya que no era lo que él había logrado. Lejos de actuar racionalmente, y con el fin de reconquistarla, empezó por lanzar rumores, desde su orientación sexual, gustos, su salud y otros, llegando a decir que estaba consumiendo drogas, y que eran pareja, que se habían dado un tiempo mientras ella estudiaba, que iban a casarse una vez finalizada la situación y que seguían más enamorados que nunca. El círculo social de Lorena, aunque al principio lo dudaba, empezó a pensar que tal vez ella lo ocultaba por miedo a sus sentimientos,  a lo que dirían los demás, o que era un secreto. Le empezaron a  creer a él, y como muchos amigos de Lorena eran compañeros de trabajo, empezaron a decir que quería tener hijos, algo que a los jefes molestó muchísimo, y, sin preguntar, despidieron a Lorena, alegando causas de salud. Lorena no entendía nada: perdió su trabajo,  muchas amistades se alejaron, empezó a disminuir su vida social y tuvo que empezar a cambiar cosas que ella no quería, sin saber por qué debía hacerlo, y por qué todo había cambiado tan drásticamente. Por supuesto, aunque Jaime pensaba que iba a recuperar a Lorena, no lo consiguió, y tuvo que acabar confesando to do lo que había hecho y dicho.

¿Crees que deben dejar los sentimientos dominar la razón y que ocurran situaciones como la del ejemplo, como el caso de Lorena y Jaime? ¿Piensas que ocurren este tipo de situaciones en la realidad? ¿Qué opinas del entorno de Lorena: no crees que deberían haberse cerciorado o comprobado y preguntado a ella lo que realmente pensaba de todo, ahorrándole un buen disgusto?

Parejas, diferencias de estatus y celos
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