Paracetamol: 10 usos y sus efectos

Verificado Redactado por Isbelia Farias. Este artículo ha sido revisado, actualizado y verificado por nuestro equipo de psicólogos por última vez el 4 agosto 2020.

El paracetamol es uno de los fármacos más utilizados a nivel mundial en todas las edades. Suele ser indicado en la terapia del dolor, sobre todo en los escenarios postoperatorios.

Su actividad es analgésica y antipirética. Esto quiere decir que funciona para calmar el dolor, así como para reducir la fiebre.

Pero, a diferencia de otros medicamentos, como el ibuprofeno, el paracetamol no tiene efectos antiinflamatorios.

La primera vez que el paracetamol se sintetizó fue en el año 1878 por Morse; no obstante, fue Von Mering quien lo comenzó a utilizar en la clínica en 1887 como un analgésico.

Tanto el paracetamol como la fenacetina –también indicada para aliviar el dolor y la fiebre- tienen un origen común.

Sin embargo, luego de comprobar los efectos tóxicos y cancerígenos, la fenacetina comenzó a ser retirada del mercado en 1978, quedando solamente el paracetamol.

Los estudios posteriores de Brodie y Axelrod lograron que el paracetamol o acetaminofén, como también es conocido en algunos países, fuese redescubierto y comercializado en 1950 como un analgésico no opioide ni esteroideo.

Así fue como quedó reemplazada la fenacetina, y su alta toxicidad e impacto negativo en los riñones, por el paracetamol.

Hoy día, gracias a la seguridad y eficacia del paracetamol, este fármaco es utilizado en casi todo el mundo. Sus reacciones adversas son escasas siendo posible utilizarlo inclusive durante el embarazo y la lactancia, siguiendo siempre las dosis exactas prescritas por el médico.

El paracetamol: mecanismo de acción y usos

De acuerdo con el doctor Enrique Hernández-Cortez, en su estudio sobre este medicamento, el mecanismo de acción del paracetamol es el de inhibir las prostaglandinas en el sistema nervioso central, produciendo así analgesia.

Asimismo, el paracetamol actúa inhibiendo la regulación del calor desde el hipotálamo, lo cual produce su efecto antipirético, a través de una vasodilatación periférica y aumento en la disipación del calor en el cuerpo.

De ello se deriva que el paracetamol o acetaminofén pueden ser utilizado para los siguientes padecimientos:

  1. Dolor de cabeza;
  2. Dolores dentales;
  3. Dolores durante la menstruación;
  4. Dolores postoperatorios;
  5. Dolores osteomusculares, y otras afecciones que cursen con dolor, como la artritis;
  6. Fiebre;
  7. Resfriado;
  8. Congestión nasal;
  9. Estornudos;
  10. Cuadros gripales.

Este medicamento se puede encontrar en las farmacias en diferentes presentaciones, tales como comprimidos efervescentes, sobres, capsulas, solución oral, supositorios y otros.

Lo más recomendado es conversar con el médico y optar por la dosis que resulte más cómoda, a fin de poder cumplir con todo el esquema de medicación y que la aplicación del tratamiento en sí sea exitosa.

Ingesta del paracetamol

La combinación del acetaminofen con otros fármacos antiinflamatorios no esteroideos u opioides es bastante común, sobre todo cuando se desea aminorar el dolor somático postoperatorio.

Las presentaciones disponibles de este fármaco incluyen aquellas de 325 mg, 500 mg, 650 y hasta 1 g.

No obstante, es frecuente que, a cada paciente, considerando su padecimiento en particular, se le administre la dosis mínima que sea eficaz para obtener el efecto que se busca.

A los adultos se les suele indicar una dosis diaria, oral, que oscila entre los 500 y los 1000 mg, cada seis u ocho horas, dependiendo de la intensidad del dolor o fiebre.

En el caso de los niños, el personal médico evalúa su edad y peso para determinar la dosis adecuada.

Se les suele indicar en su forma de supositorios o en solución oral. El sabor de esta última, por lo general, es agradable y tiene buena aceptación en los pequeños, lo cual facilita el cumplimiento del tratamiento.

Igualmente, es posible que el proveedor de salud indique la ingesta sin acompañar el fármaco con alimentos, para que estos no ralenticen su absorción en el organismo.

Efectos adversos del acetaminofen

Aunque se ha señalado que este fármaco es de ingesta segura, incluso en los más pequeños, su consumo debe ser cuidadoso.

Por ejemplo, en dosis altas y de forma continua pudiese producir nefropatía intersticial.

Es por ello que los médicos no recomiendan exceder la dosis máxima al día. Aquellos pacientes con anemia también deben tener un seguimiento, así como aquellos que presentan afecciones pulmonares, cardíacas o padecimientos renales.

Quienes consumen alcohol de forma regular también deber tomar precauciones, ya que pudiese estar propensos a sufrir daños hepáticos. Si se trata de alguien que padece de alcoholismo, es importante que lo haga saber al médico.

Los pacientes asmáticos también deben contar con supervisión médica para ingerir el fármaco.

Finalmente

El paracetamol tiene poca interacción, lo cual permite que pueda combinar con otros medicamentos, siguiendo siempre las recomendaciones médicas. Su tolerancia también suele ser buena.

En algunos casos, puede ser indicado con otros principios activos para incrementar los efectos analgésicos. Pero esto debe hacerlo estrictamente el médico.

Los antigripales que se encuentran disponibles en las farmacias muchas veces combinan el acetaminofen con otros compuestos descongestivos o antihistamínicos.

Aunque su uso es seguro, tal como se ha mencionado, siempre se deben seguir las prescripciones médicas.

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Bibliografía

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  • Prescott, L. F. (1983). Paracetamol overdosage. Drugs25(3), 290-314.

Licenciada y Máster en filosofía (Universidad del Zulia), maestrante en Orientación en Sexología (CIPPSV) su área está enfocada hacia el bienestar y la sexualidad en la pareja. Posee certificación en coaching (Universidad Autónoma de Barcelona), Fundamentos de la escritura (Tecnológico de Monterrey), Sexualidad, mucho más que sexo (Universidad de los Andes), Psicología Positiva (Universidad Metropolitana de Caracas), diplomada en Logoterapia y Análisis Existencial, Orientación de la Conducta y Psicología Forense.

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