Noradrenalina
Noradrenalina o Norepinefrina (glándulas suprarrenales)

La Noradrenalina, también llamada Norepinefrina es un neurotransmisor hormonal. Forma parte de las catecolaminas, un grupo de sustancias que incluyen la adrenalina, la noradrenalina y la dopamina, las cuales son sintetizadas a partir del aminoácido tirosina.

¿Qué es la Noradrenalina o Norepinefrina?

La noradrenalina es un producto químico liberado por el sistema nervioso simpático en respuesta al estrés. Es un neurotransmisor liberado por las células nerviosas  y su estructura química, así como su función, es similar al de la adrenalina.

Secreción de la Noradrenalina

La noradrenalina se libera a través de las glándulas suprarrenales, dos estructuras del tamaño de una nuez que se encuentran en la parte superior de los riñones.

La capa interna de las glándulas suprarrenales segrega norepinefrina y epinefrina (adrenalina). Estas dos hormonas del estrés se liberan en diferentes cantidades en respuesta a factores de estrés repentino, aumentando la presión arterial y el azúcar en la sangre, y enviando más energía a los músculos para ayudar a prepararse para luchar o huir del peligro.

Noradrenalina

Función de la Noradrenalina

Cuando esta hormona es liberada, aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial. También produce una dilatación pupilar y ayuda a mejorar el paso del aire dentro de los pulmones.  La noradrenalina  evita el estrechamiento de los vasos sanguíneos en órganos viscerales. Esto permite que el cuerpo funcione bien en situaciones de estrés. Estimula un tipo de receptor conocido como alphareceptores, que causan la contracción del músculo y el estrechamiento de los vasos sanguíneos de estas zonas. Debido al estrechamiento de los vasos sanguíneos en la periferia, la sangre se redirige hacia órganos vitales tales como el corazón y el cerebro.

El propósito de las hormonas del estrés es preparar a su cerebro y el cuerpo para hacer frente a una emergencia que amenaza la vida física. Sin embargo, en el mundo moderno, la mayoría de nosotros reaccionamos a factores de estrés constantemente y pocos de ellos son eventos de peligro físico reales. Por desgracia, el sistema de excitación del cuerpo no puede distinguir entre si es perseguido por un animal salvaje o si está sufriendo por factores como el tráfico de la carretera, las multitudes, el ruido, una semana de trabajo de 50 horas o la constante demanda de atención por parte de nuestros dispositivos electrónicos.

Cuando estamos bajo un estrés constante, nuestras glándulas suprarrenales no dejan nunca de bombear las hormonas del estrés (adrenalina y noradrenalina) y esto genera profundos efectos en nuestra salud física y mental.

El estrés contribuye a la ansiedad, la depresión, los trastornos digestivos, las enfermedades del corazón, los problemas de sueño, aumento de peso y deterioro cognitivo. Se reduce la función del sistema inmunológico y aumenta nuestro riesgo para el cáncer y los trastornos psiquiátricos. El estrés crónico puede causar que las glándulas suprarrenales para poder satisfacer toda la demanda hormonal provoquen una gran variedad de síntomas secundarios como por ejemplo:

glándulas suprarrenales

La Norepinefrina baja: una causa inesperada de depresión

Dado que el objetivo principal de la noradrenalina es conseguir que en un estado de mayor excitación, no es de extrañar que la falta de esta hormona tenga el efecto contrario. Un nivel bajo nivel de noradrenalina puede hacer que nos sintamos cansados, fatigados mentalmente, nublados, de mal humor y con poco interés por la vida.

Generalmente la depresión se asocia con bajos niveles del neurotransmisor serotonina. Esta es la razón por la que los medicamentos más recetados para la depresión son inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Estos medicamentos funcionan mediante el aumento de los niveles cerebrales de serotonina. Aunque lo más frustrante y desconcertante para los médicos y pacientes por igual, es que funcionan bien en menos de la mitad de los casos. Una respuesta puede estar en el hecho de que, para algunos, la depresión es causada por una baja norepinefrina, no serotonina.

Esta idea no es nueva. En los años 60 el psiquiatra de la Universidad de Harvard Joseph J. Schildkraut, propuso que la falta de norepinefrina en lugar de serotonina era la causa de la depresión. Esto se llama la “teoría de la catecolamina de los trastornos del estado de ánimo”. También propuso que la manía experimentada durante un episodio del trastorno bipolar, se debe a un exceso de noradrenalina.

Actualmente algunos de los nuevos antidepresivos dirigen su acción hacia a la norepinefrina.

La deficiencia de Noradrenalina está vinculada a TDAH

En la actualidad cree que hay tres subtipos de TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad):

  1. Trastorno de predominio de déficit de atención
  2. Trastorno de predominio de la hiperactividad e impulsividad
  3. Trastorno combinado (problemas significativos tanto por desatención como por hiperactividad-impulsividad)

Una explicación para los tres subtipos de TDAH es que los pacientes tienen diferentes desequilibrios de neurotransmisores. Esta teoría puede ser justificada por el hecho de que no existe ningún medicamento para el TDAH funcione bien en todos los pacientes.

Cada subtipo de TDAH es más probable que responda a una clase diferente de medicación. Las personas con trastorno de predominio de déficit de atención, se cree que tienen más bajos niveles de norepinefrina. La mayoría de las personas con TDAH que toman fármacos suelen ser estimulantes como el Ritalin o el Adderall, que aumentan los niveles de dopamina, pero las personas con un nivel bajo de noradrenalina funcionan mejor con medicamentos no estimulantes tales como Strattera.

Aumentar los niveles de Norepinefrina con comida y suplementos

Existen dos maneras sencillas para aumentar la norepinefrina en el cuerpo, y son la dieta y los suplementos.

El aminoácido tirosina es el precursor de la noradrenalina. Se encuentra en muchos alimentos comunes  especialmente los ricos en proteínas, tanto animales como vegetales. La carne, los productos lácteos, el pescado, el pollo y las legumbres son buenas fuentes de tirosina. Otros alimentos que promueven la síntesis de noradrenalina son las manzanas, los plátanos, la remolacha, la sandía y el germen de trigo.

No se pueden tomar suplementos de norepinefrina ya que no pueden cruzar la barrera hematoencefálica, y por tanto no puede actuar sobre el cerebro. Pero en su lugar se pueden tomar suplementos de tirosina. Un suplemento de tirosina es una buena opción natural considerar si se tiene depresión.

Según el Dr. Andrew Weil, “Tomar tirosina con el estómago vacío causa un aumento de la norepinefrina y la dopamina en el cerebro, lo que puede conducir a un aumento de la energía, el estado de alerta y la mejora de los estados de ánimo, aliviando así los síntomas depresivos de forma rápida. A diferencia de la hierba de San Juan, un remedio herbal que puede tardar dos meses en hacer efecto y los antidepresivos habituales, que probablemente no entrarán en funcionamiento hasta pasadas unas seis semanas, la tirosina funciona muy rápidamente“.

Otro suplemento para tener en cuenta es la Raíz Ártica (Rhodiola Rosea). Es una de las pocas docenas de hierbas que cumplen los criterios de un adaptógeno. Los adaptógenos son remedios herbales que no son ni estimulantes ni relajantes. En su lugar, funcionan aumentando la resistencia general frente al estrés y traen al cuerpo en un estado de equilibrio funcional conocido como homeostasis. Raíz del Ártico aumenta la actividad de la noradrenalina, la serotonina y la dopamina. Es especialmente buena para combatir la fatiga, por lo que es un complemento útil para cualquier persona con  fibromialgia o síndrome de fatiga crónica.

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