Neurociencias

Pero si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento. George Orwell (1903-1950) Escritor británico.

Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente. Ludwig Wittgenstein (1889-1951) Filósofo británico, de origen austríaco.

Utilizamos la moralidad como un método para limitar la conducta de los demás. Robert Kurzban

  • En la sala de espera de una aerolínea previenen sobre los robos a los pasajeros: ¡Les pedimos cuiden sus pertenencias, antes de que vuelen antes que ustedes!.
  • Lloras cuando me voy, pero te alegras cuando me dilato (Jiménez, 1991).
  • Si estudiar da frutos, que estudien los árboles.
  • La vida es un camote, agarre su derecha (Jiménez, 1991).
  • Como dice el jardinero, seamos felices mientras podamos.
  • Abuelito te doy tu lechita, no hijita, mejor sácame un rato al sol (Ruiz, 2014).
  • ¡La confusión es muy clara!.
  • ¿Qué sientes cuando me voy? (Jiménez, 1991).
  • Dichoso Adán que no tuvo suegra.
  • ¡Cuídate de los albureros, porque sin que te des cuenta, te andan hablando de agujeros!.

Conceptualmente las palabras ingeniosas y el albur, como se puede leer en estos ejemplos, son cosas diferentes, pero para el cerebro es lo mismo, pues necesitan recorrer las mismas rutas neuronales para encontrarle sentido y provocar la risa como veremos más adelante.

Decía el escritor mexicano Carlos Monsiváis que “para conocer la cultura mexicana tienes que empezar a conocer los albures, que son parte de ella. Todos hablamos en doble sentido” (Escobedo, 2016).

El lenguaje se convierte en un juego simbólico que nos permite estar adentro o afuera de la realidad en un grupo social o incluso cuando tenemos un diálogo interno. Cuando hablamos con alguien no solo comunicamos nuestras necesidades, es un “ajedrez mental” como lo describe Lourdes Ruiz, la verdolaga enmascarada campeona del albur en Tepito (Ruiz, 2014), es conectarse con la cultura, la ideología, la memoria (individual y social), las experiencias personales, los códigos de pertenencia a una nación, la política, la vida social, el placer, el aprendizaje, el sexo, las inteligencia, es flexibilidad, agilidad mental, y mucho más.

Sin embargo, en el otro lado de la moneda, el lenguaje es confusión, es engaño, es sacar ventaja de los demás, es distorsionar la realidad, es desconfianza e incluso encriptar o encubrir un mensaje cuando en realidad se quiere decir otro: “se lo digo a Juan, para que lo entienda Pedro”, o decimos “entre broma y broma, la verdad se asoma”.  El juego de palabras es muy distinto a ser ofensivo, grosero e irrespetuoso.

¿Cómo surgió el lenguaje?

Sobre el origen del lenguaje, el divulgador científico, Eduardo Punset señala: En primer, lugar aparecieron los sonidos, luego parece que surgió la música, más adelante el lenguaje y mucho más tarde la escritura. Entender el origen del lenguaje dentro de esta sucesión es algo complejo y agrupa numerosas hipótesis y especulaciones, pero dejen que me centre en un fascinante hallazgo sobre esta cuestión, se trata del gen FOXP2 (Para los albureros profesionales, el nombre de éste gen sonaría también como albur, las cursivas son mías). Los ratones se comunican a través de ultrasonidos que son imperceptibles por nuestro oído y se ha visto que el gen FOXP2, es crucial para este tipo de comunicación, si un ratón nace sin este gen, no funciona correctamente, no podrá comunicarse con su madre. Resulta que este gen también se encuentra en los demás mamíferos incluidos los humanos, de hecho, se ha visto que la gente que nace con una versión defectuosa de este gen no puede hablar, le cuesta controlar los movimientos de su boca y entender las estructuras. Lo bueno de haber identificado un gen que se relaciona con el lenguaje, abre ahora puertas a los científicos para estudiar su evolución y en parte la del propio lenguaje. Y, han visto que el FOXP2 ha cambiado mucho a lo largo de la evolución humana desde hace unos doscientos mil años, más o menos, cuando nuestra especie empezó a diferenciarse de los demás homínidos (Punset, 2013).

Encontramos diferentes tipos de lenguaje en nuestro alrededor: jeroglíficos, anuncios en el radio o la televisión, cuando leemos un libro o cuando escuchamos atentamente a nuestros seres queridos, pero también al ofender a alguien o si alguien nos ofende. El lenguaje nos permite tener una ventaja en la vida sobre otras especies, también nos permite divertirnos y crear diversas estructuras lingüísticas.

El lenguaje está diseñado para confundirnos

Si no podemos entender un lenguaje, estamos aislados con el mundo o nos hace vivir solos en nuestro propio mundo, pero también puede ser una paradoja, una metáfora de la realidad o muchos más intrincados mecanismos lingüísticos que lo hacen difícil de entender aun hablando aparentemente el mismo idioma.

De acuerdo con el psicólogo evolucionista Robert Kurzban de la Universidad de Pennsylvania, el lenguaje está diseñado para confundirnos. En cerebro tiene funciones específicas, pero también funciona por módulos y estos pueden operar de forma contradictoria. Un mismo cerebro puede albergar dos creencias contradictorias sobre la misma cuestión. Esto se puede comprobar en la percepción visual y también en el lenguaje, le llama: modularidad cerebral. Lo que ves es resultado del contexto. Así, el cerebro humano puede albergar dos creencias mutuamente incompatibles a la vez, desde la percepción hasta la moralidad (Punset, 2012).

Algunos conceptos lingüísticos relacionados con el humor y las palabras ingeniosas

  • La Metonimia: es un fenómeno de la lingüística con el cual nos podemos topar cuando hacemos referencia a una metáfora, ya que se trata del cambio de nombre de una circunstancia u objeto producto del tiempo, el modo o el motivo por el cual se emplee. Una metonimia en un asunto verdaderamente burdo y sin intención de ser más que un SOBRENOMBRE (Venemedia, 2014). Ejemplo: ¿Me concederías esta pieza? (es invitar a bailar a una persona en una fiesta). Nuevamente para los expertos en el abur el propio nombre de este concepto sería nuevamente un albur, “soy tan experto en lingüística que te la metonimia sin que te des cuenta”.
  • La Homonimia: dos o varias palabras son homónimas sí coinciden en su forma escrita u oral pero tienen diferentes orígenes. Es una relación entre palabras. Tiene además dos modalidades: son homógrafas las que se escriben igual y homófonas las que se pronuncian igual. En español, las homógrafas son homófonas (pero no a la inversa, pues vaca y baca son homófonas pero no homógrafas) (Wikilengua, 2017). Ejemplos homonimia homógrafa: banco (pequeño mueble para sentarse) y banco (Institución bancaria). Homonimia homófona: Johny Lotengo (nombre de una persona); Yo ni lo tengo (No poseer algo).
  • Paronimia es una relación semántica que consiste en dos (o más) palabras semejantes en el sonido, pero que se escriben de forma diferente y tienen significados distintos. Ejemplo: descinchar (soltar las cinchas) y deshinchar (desinflar). Cazar (capturar un animal) y casar (unir una pareja) (Gramáticas, 2013).
  • Polisemia: La polisemia (de “poli”, muchos, y el griego “semia”, significado), en lingüística se presenta cuando una misma palabra o signo lingüístico tiene varias acepciones o significados. Una palabra polisémica es aquella que tiene dos o más significados que se relacionan entre sí. Ejemplo: Gato: Animal de la familia de los felinos. Herramienta para levantar objetos pesados. Danza nativa de Uruguay y Argentina. Tipo de juego. Criado (Wikipedia, 2017).
  • Albur (México): En México, el albur es un juego de palabras donde los participantes (antes únicamente entre varones, después comenzaron a participar también las mujeres) intercambian frases con un sentido sexual más o menos oculto. Se considera que alguien “gana” el intercambio cuando su interlocutor queda callado o su respuesta no es tan ingeniosa (generalmente, se interpreta, sobre todo en la época en la que los participantes eran únicamente varones, que quien “gana” termina “demostrando” que desempeña el rol de homosexual activo, mientras que el que “pierde” termina siendo el homosexual pasivo). El libro Picardía mexicana, del mexicano Armando Jiménez, hizo desde su primera edición (1958) una de las mejores recopilaciones del albur, en particular, y del habla popular, en general, en las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México (Wikipedia, 2017). Si alguien está muy nervioso lo primero que le invitas es un “Té de ramo blanco para que se relaje” en palabras de Lourdes Ruíz, no cualquiera lo entiende (Escobedo, 2016). En este albur se hace alusión a una eyaculación masculina con relajación incluida. En la punta de aquel cerro hay un elefante enano; tú, que sabes hacer señas, hazme una con la mano.” ¿Quieres frijol en saco? Blanca nieves se interesa. Te voy a presentar a Paty la cabezona.
  • El calambur: es un juego de palabras que, basándose en la homonimia, en la paronimia o en la polisemia, consiste en modificar el significado de una palabra o frase agrupando de distinta forma sus sílabas. Por ejemplo: plátano es/plata no es. Hola, me llamo Enrique Cimiento (enriquecimiento) (Wikipedia, 2016). “NO ME ECHE INGLÉS” forma disimulada de decir: “no me fastidies, no me molestes o no me chingues”. “¿Te gusta a ti, ese Son?” (Hacer referencia a la preferencia por melodías populares y costumbristas en México) y “Te gusta tiesezón” (Hace referencia a la preferencia por un pene erecto, como una expresión alburera en México).
  • Humor: Son todas aquellas experiencias, sensaciones, representaciones y formas de entender la realidad que tienen como relato el divertimento y la alegría. El humor se relaciona directamente con la capacidad de generar entretenimiento en las personas, el cual se hace presente en la mayoría de las situaciones a través de la risa. Se considera que el humor es una capacidad que poseen todos los seres humanos independientemente de la cultura, el medio socio-económico o geográfico en el que se inserten, aunque el modo de activarse puede no sólo variar de sociedad en sociedad, de cultura en cultura sino especialmente de individuo en individuo, volviéndose entonces un fenómeno altamente complejo e indescriptible en términos científicos (DefiniciónABC, 2017).
  • Doble sentido: Es una figura literaria en la que una frase puede ser entendida de dos maneras, usualmente como una forma de humor. Los chistes suelen basarse en el doble sentido, aunque también utilizan metáforas, comunes en la poesía. También se conoce a esto como juego de palabras (Wikipedia, 2016).

La naturaleza del juego se mantiene en los adultos

La esencia del juego de niños, no solo era un pasatiempo, se mantiene en los adultos mediante el juego de palabras como en el albur y todas las estrategias lingüísticas implicadas en él (Metonimia, Homonimia, Paronimia, Polisemia, Calambur, Humor, Doble sentido, las palabras ingeniosas y más).

Jugar trae muchos beneficios en la interacción social y en nuestra salud física y emocional, nos hace: más creativos, flexibles, risueños, imaginativos, innovadores, se crean relaciones afectivas, estimula la inteligencia lingüística, nos hace interpretar distintos roles, activa nuestra alegría, la afectividad, improvisamos, sentimos empoderamiento y libertad, pero sobre todo experimentamos placer y ello activa nuestros centros de dopamina.

Neurociencias y humor

Desde que escuchamos algo chistoso, las ondas vibratorias acústicas que viajaron por el aire son captadas y transformadas o transducidas por el oído externo e interno y es estimulado eléctricamente el lóbulo temporal. Si leemos algo chistoso se estimula el lóbulo occipital y después le encontramos sentido con el hemisferio izquierdo relacionado con las áreas de lenguaje.

La información es analizada por el área de Broca encargada de procesar el habla y pasa posteriormente, al área de Wernicke, la encargada de procesar la estructura lingüística de las palabras (Metonimia, Homonimia, Paronimia, Polisemia, Calambur), ella se encarga de encontrarle sentido a lo dicho, ambas son conectadas por un haz de fibras nerviosas llamada fascículo arqueado.

Cada hemisferio cerebral cumple funciones distintas. El lado izquierdo es el especialista en entender el lenguaje y encontrarle lógica, mientras que el hemisferio derecho es creativo y puede encontrar la información divertida, ambos se comunican a nivel de su base también por otro grupo de neuronas llamado cuerpo calloso.

El doble sentido divide nuestra atención hay quien no lo entiende y hay quien las pesca en el aire.

Como un dúo cómico, los hemisferios cerebrales interpretan papeles distintos en el procesamiento del humor. El propio cerebro parece dividido por juegos de palabras. Según el estudio publicado en Laterality: Asymmetries of body, brain and cognition. Los resultados apuntan a que el hemisferio derecho y el izquierdo cumplen cometidos distintos en el procesamiento de estos y que la comunicación entre ambos es imprescindible para rematar el chiste. En un estudio llevado por la profesora Lori Buchanan de la Universidad de Windsor en Ontario, se comprobó que: el hemisferio izquierdo es el encargado de procesar la mayoría de los aspectos lingüísticos del juego de palabras, mientras que el derecho se pone en marcha un poco más tarde para revelar el doble sentido. Esa interacción permite entender el chiste, como una forma de juego de palabras, pues completa la forma básica del humor; la suma de expectación y congruencia, da como resultado la risa. En los dobles sentidos, donde las palabras adquieren significados ambiguos, el contexto de la frase nos prepara para interpretar la palabra de forma específica, un proceso que tiene lugar en el hemisferio izquierdo. La risa se desata cuando, un poco más tarde, el hemisferio derecho, nos da pistas acerca del otro significado inesperado de la palabra, desencadenando lo que Buchanan califica como una reinterpretación sorpresiva (Jacobson, 2016).

Richard Wiseman, profesor de Psicología de la Universidad de Hertfordshire de Londres, encontró que los chistes más graciosos y universales utilizan el juego de palabras para crear una situación absurda (El cerebro feliz, 2010).

¿Qué ocurre en nuestro cerebro desde que nos cuentan el chiste hasta que nos reímos?

Para poder entenderlo activamos las 3 capas del cerebro. Cerebro reptiliano (encargado de las funciones básicas de supervivencia como la respiración), cerebro límbico (encargado de regular las emociones) y neocórtex (encargado del razonamiento).

En primer lugar, escuchamos o leemos las palabras. Inmediatamente nuestros receptores de la vista o el oído envían los datos al cerebro.

Captamos la información leída o escuchada con las áreas del hemisferio izquierdo (área de Broca y de Wernicke) para entender el lenguaje y la lógica de sus estructuras, y nos damos cuenta en un primer intento, sí lo escuchado o leído tiene sentido o no. En ese momento, comienza a ordenar los datos recibidos y trata de estructurar un final lógico de la historia.

El hemisferio izquierdo se comunica con el hemisferio derecho y en particular con el cerebro límbico en el que se activa una emoción placentera ante lo absurdo. Para entender ese absurdo, la información regresa al hemisferio izquierdo a las áreas implicadas en el procesamiento del lenguaje.

Estas áreas son fundamentales para entender la coherencia de lo que recibimos al inicio de la historia y detectar después la propia incongruencia del chiste.  Para poder constatar lo imaginado y el resultado final inesperado necesitamos usar además, la memoria a corto plazo. Se trata de una especie de red neuronal que almacena nuestra expectativa lógica de la historia mientras recibimos la información que en un momento concreto hace un giro absurdo rompiendo nuestras expectativas. Lo lógico e ilógico se encuentran en el tiempo y comprobamos que es absurdo, y lo absurdo resulta divertido. Nos resulta divertido porque nuestro cerebro dispone de forma natural de la llamada “central anunciadora de errores“, localizada en la zona media posterior de la corteza frontal. Allí las neuronas se activan en cuanto una acción se aparta de lo correcto (El cerebro feliz, 2010).

Si el cerebro detecta errores se premia y se activa el sistema de recompensa (Mesencéfalo, Área tegmental ventral, Núcleo Accumbens) que produce dopamina (hormona del placer o la felicidad) y esa señal llega hasta la corteza prefrontal. Luego entonces el sistema de recompensa se encarga de poner en movimiento el cuerpo estimulando la corteza premotora para que se produzca la carcajada.

Todos los procesos para entender el chiste, encontrarlo divertido y reírse se sincronizan muy rápido.

¿Ante el juego de palabras hombres y mujeres ríen por igual?

Hombres y mujeres procesan la información de forma diferente. Comparar que ocurre en su cerebro ante los mismos chistes permite conocer mejor el componente emotivo del sentido del humor. Las mujeres activan más dos regiones del cerebro: la de las áreas del lenguaje y la implicada en la memoria a corto plazo. Las mujeres generan mayor actividad en el interruptor central del sistema de recompensa. La forma de procesar la información por el cerebro femenino consigue una mayor integración entre el conocimiento y la emoción, lo que produce una respuesta a lo agradable muy alta. En cambio, el cerebro masculino, al no integrar tanto el componente emotivo espera recompensa de lo absurdo del chiste, sea divertido o no. Las investigaciones de Wiseman, concluyen que ellos cuentan más chistes, pero ellas disfrutan más con el humor. (El cerebro feliz, 2010).

¿Por qué no todos los cerebros se ríen con los juegos de palabras?

Se supone que unas palabras ingeniosas pueden arrancar una risa o una carcajada, pero eso no sucede en todos los cerebros. Si existe algún daño estructural o funcional a nivel cerebral en alguna de las áreas implicadas en captar y procesar el, chiste, las palabras ingeniosas o un albur, no lo entenderán y también si no formamos parte del contexto político, económico, espiritual o socio cultural donde se expresan, será materialmente imposible entender su significado.

El juego de palabras o las palabras ingeniosas han estado presentes a lo largo de nuestra historia, por ejemplo, el dramaturgo, poeta y actor inglés William Shakespeare era experto en esto:

  • Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras.
  • Algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande.
  • El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.
  • Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón.

A manera de reflexión final

  • Para el cerebro es lo mismo un juego de palabras, un albur o cualquier tipo de palabras ingeniosas.
  • Jugar con las palabras (no exclusivamente con el albur) mantiene sano nuestro cerebro e incrementa la plasticidad cerebral.
  • Encontrar cosas divertidas o no es muy personal y depende también de las emociones asociadas.
  • Ocupar de manera creativa cualquiera de las modalidades lingüísticas para socializar y comunicarnos con los otros nos permite crear más lazos afectivos. No confundir este concepto con utilizar groserías para ofender o denigrar, pues esto genera el efecto contrario.
  • Lesiones en algún área del cerebro pueden producir una incapacidad para entender las estructuras lingüísticas y en consecuencia no comprender: los refranes, albures o textos de mayor complejidad. Incluso tener mayor dominancia de uno de los hemisferios podría ser que alguien no entienda los chistes o los albures.
  • Cuando jugamos con las palabras, reímos y esto nos mantiene más sanos: previene de enfermedades del corazón al acelerar nuestro ritmo cardiaco, generamos endorfinas y dopamina trayendo como beneficio un sistema inmunológico más sano, bajando los niveles de estrés y su efecto analgésico nos libera del dolor. Permite que entre más aire a nuestros pulmones y oxigena todo el cuerpo. Contra resta enfermedades mentales tales como la depresión y la angustia. Mejora nuestras relaciones sociales y neutraliza las emociones negativas como el miedo. Regula la presión sanguínea y limpia nuestras venas y arterias. ¡Reír es un placer y te hace más saludable!

Referencias

DefiniciónABC (2017) Definición de Humor, Consultado el 16 de abril del 2017, en red: http://www.definicionabc.com/general/humor.php

El cerebro feliz (2010) El cerebro feliz: proyecto divulgativo de la Universidad de Navarra, consultado el 19 de abril del 2017, en red: https://www.youtube.com/watch?v=faGnyGKqxYk

Escobedo F. (2016) El albur es parte del folclor mexicano, pero sólo los más ingeniosos se sacan los más finos, consultado el 20 de abril de 2017, en red: https://www.redbulletin.com/mx/es/cultura/el-fino-arte-de-alburear

Gramáticas (2013) Definición de Paronimia, Consultado el 16 de abril del 2017, en red: http://www.gramaticas.net/2012/06/ejemplos-de-paronimia.html

Jacobson R. (2016) Neurociencia: El doble sentido divide nuestra atención, En el interior del cerebro, Revista Investigación y Ciencia, Diciembre 2016, Número 483, Barcelona

Jiménez (1991) Letreros dibujos y grafitos groseros de la picardía mexicana, Editorial Posada, México.

Punset E. (2013) ¿Cómo surgió el lenguaje?, Redes – Pregúntale a Punset, consultado el 15 de Abril del 2017, en red: http://www.rtve.es/alacarta/videos/redes/redes-preguntale-punset-como-surgio-lenguaje/1912280/

Punset E (2012 ) Rtve, El lenguaje está diseñado para confundirnos, Entrevista de Eduardo Punset al psicólogo evolucionista Robert Kurzban,   consultado el 16 de abril del 2017, en red: http://www.rtve.es/television/20120320/lenguaje-esta-disenado-para-confundirnos/508771.shtml

Ruiz L. (2014) Lourdes, la reina del albúr, los rostros de nuestra ciudad, consultado el 20 de abril del 2017, en red: https://www.youtube.com/watch?v=1yHjrltpR7Y

Venemedia (2014) Definición de Metonimia, consultado el 16 de abril del 2014, en red: http://conceptodefinicion.de/metonimia/

Wikipedia (2017) Definición de Albur, consultado el 16 de abril del 2017, en red: https://es.wikipedia.org/wiki/Albur_(M%C3%A9xico)

Wikipedia (2016) Definición de Calambur, consultado el 16 de abril del 2017, en red: https://es.wikipedia.org/wiki/Calambur

Wikipedia (2016) Definición de doble sentido, consultado el 16 de Abril del 2017, en red: https://es.wikipedia.org/wiki/Doble_sentido

Wikilengua (2017) Definición de Homonimia, consultado el 16 de abril del 2017, en red: http://www.wikilengua.org/index.php/Homonimia_y_polisemia

Wikipedia (2017) Definición de Polisemia, consultada el 16 de abril del 2017,en red: https://es.wikipedia.org/wiki/Polisemia

Neurociencias del humor: ¿Es lo mismo para el cerebro el albur que las palabras ingeniosas?
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1 Comentario

  1. Excelente artículo, lo disfruté experimentando la búsqueda de información adicional y vinculándolo con nuestra idiosincrasia y particular manera de ser.

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