Cuando Sócrates el genial filósofo ateniense, el de “solo sé que nada sé” o de “conócete a ti mismo”, estuvo preso condenado a morir bebiendo la Cicuta, tuvo actitudes geniales hasta el mismo día de la ejecución. Cuentan que un día antes un discípulo le entrego un escrito referente a un tema nuevo que Sócrates, con todo empeño, trato de aprender y descifrar, el carcelero asombrado le dijo: Pero si vas a morir mañana para que aprendes, Sócrates le respondió: nunca es tarde para aprender. Esta breve anécdota nos muestra a este excelso maestro callejero de filosofía como el epítome de la motivación por aprender, por saber cualesquiera fuera el tema en cuestión, a él también se le atribuye la frase: “aprender es uno de los mayores placeres”.

Tomada la distancia de miles de años con Sócrates ahora el conocimiento es basto y profundo, ancho pero no ajeno y conocer todo es imposible, pero conocer mucho bastante posible. Basta desarrollar en nosotros la motivación por el saber, el saber que te explique el porqué, el cuando y el como de todas las cosas que te rodean. Desde el micro hasta el macro cosmos. De cómo vive y se reproduce un virus que nunca veras a como se expande el universo a velocidades insospechadas que tampoco verás. Sin embargo puedes explicarte este fenómeno y entenderlo y gozar del placer de saber. Los placeres de los sentidos que el arte o eros  nos brindan son de otro tipo,  pero el placer por “Cognoscere” es también un placer que hay que saber degustar.

La motivación es la fuerza que nos mueve a realizar actividades

Estamos motivados cuando tenemos la voluntad de hacer algo y, además, somos capaces de perseverar en el esfuerzo que ese algo requiera durante el tiempo necesario para conseguir el objetivo que nos hayamos propuesto. La motivación por aprender es absolutamente intelectual un ejercicio de la conjunción de saberes previos que se van articulando en un gran andamiaje que te permite armar una cosmovisión propia, resolver problemas y sentirte un ser totalmente pensante.

Ahora que lees esto te explico un poco la relación entre motivación y aprendizaje. “Se puede afirmar que el aprendizaje se caracteriza como un proceso cognitivo y motivacional a la vez” en consecuencia, para aprender es imprescindible “poder” hacerlo, lo cual hace referencia a las capacidades, los conocimientos, las estrategias, y las destrezas necesarias (componentes cognitivos), pero además es necesario “querer” hacerlo, tener la disposición, la intención y la motivación suficientes (componentes motivacionales). En este aspecto es importante señalar que las necesidades son la fuente de las motivaciones y para el aprendizaje la necesidad es conocer y conocer ¿para que? Para muchas cosas: sacar provecho a lo que aprendes, darle un fin determinado, o simplemente explicarte las cosas. La mayoría de personas aprende por la utilidad del conocimiento, por el poder que da el saber más que los demás, pocos aprenden por el gusto de aprender.

Recuerdo que Konrad Lorenz, el famoso etólogo de las improntas mnémicas decía: “Las cosas que se realizan con amor permanecen, mientras que las cosas que se hacen por obligación se olvidan” No podía ser más preciso si llevamos este concepto al aprendizaje para decir: Lo que aprendemos con amor –vale decir motivados- lo recordamos para siempre lo que aprendemos por obligación lo olvidamos en un instante. Se añade a esto unas frases de Ortega y Gasset que cuando se le preguntó el cómo de su obra el respondió: “Lo que me movió al trabajo fue la ilusión de saber y no el deber, siempre el entusiasmo y no la obligación”. Hay aprendizajes que nos comportan mucha alegría, pero también los hay los que nos producen dolor, uno de esos típicos dolores para las personas ávidas de conocimiento es el dolor de intuir todo lo que aún ignoramos. Aquí volvemos a Sócrates, sólo soy consciente de mi ignorancia. O el saber que llegamos tarde a ciertas fuentes de sabiduría.

Bueno, creo que la idea es clara. Para aprender y bien uno necesita estar motivado y esa motivación debe nacer de la necesidad ontológica de conocer el mundo, de perfeccionarnos en nuestra percepción de las cosas, de aprender un arte un oficio una profesión, de acceder a otras culturas a través del idioma de llegar a los secretos de los universos que nos dan la vuelta al día en ochenta mundos, como diría Cortazar.

Esta croniquilla ha sido escrita para motivar a las personas que están en trance de aprender una carrera, para que aprendan su profesión con placer, ilusión, alegría y amor eso le garantizara no olvidar nada y en el ejercicio profesional ser de las mejores. También creo haberle pasado el secreto de mis conocimientos.

Luis Echegaray Vivanco

Motivarse para aprender
Vota este artículo!

1 Comentario

  1. La motivación lo es todo para emprender un proyecto en la vida, sea lo que sea necesitamos la motivación es lo que nos mueve a empezar

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.