pareja-amor-puntog

¿Qué es el punto G?

El conocido como punto G, o punto de Gräfenberg, es una de las zonas erógenas más importantes del cuerpo femenino. Su nombre lo toma del ginecólogo alemán Erust Gräfenberg, quien habló por primera vez de él en los años 40, aunque no se popularizó hasta los años 80.

Encontramos mucha controversia ya que dentro de la comunidad científica hay quien duda de su existencia. Varios estudios realizados con mellizas por investigadores del King’s College de Londres, determinaron que su existencia es subjetiva y no se puede comprobar. Sus resultados fueron criticados por su falta de rigor científico al ser un estudio basado en un cuestionario, por otra parte, Emmanuele Jannini, sexólogo investigador en la Universidad de L’Aquila, publicó pruebas a favor de su existencias en la revista The Journal of Sexual Medicine, pero también esta investigación tiene matices ya que no encontró este punto en todas la mujeres.

La búsqueda de su localización se ha de tomar como un juego sexual más y no como una meta a conquistar. Lo importante es no obsesionarse con tener o no un punto G, sino aprender a disfrutar de las sensaciones placenteras del sexo

Probar diferentes posturas para explorar el punto G

El punto G se sitúa en el interior de la vagina orientado hacia el clítoris, de forma que para localizarlo la mejor posición podría ser aquella en la que la mujer se tiende boca arriba sobre una cama pudiendo abrir cómodamente las piernas.

punto-g

Una cama amplia facilitará la exploración. Se puede iniciar el conocimiento de esta zona con la clásica postura de tumbada de espaldas sobre la cama, aunque hay otras posturas que permite encontrar con mayor facilidad la zona. Una de ellas es la posición del perrito. En esta, la pareja puede colaborar desde atrás, alcanzando con facilidad la zona anterior de la vagina. Otra postura es la de la mariposa, en la cual la mujer se pone en el borde de la cama con las piernas abiertas y su pareja, entremedio de las piernas, buscará el punto en cuestión.

Lo importante es que la pareja experimente y vayan probando diferentes posturas hasta encontrar la que más les guste

Otra manera de estimular este punto es el uso de juguetes sexuales, los hay con forma idónea para estimular este punto. Hay que buscar dildos o consoladores con extremos curvados y texturas irregulares, también resultan muy convenientes aquellos diseñados para estimular a la vez punto G y clítoris.

Presionar suavemente

Hay mujeres que siente placer extra cuando presionan el punto G en lugar de masajearlo. Dado que no todas las mujeres lo perciben de la misma forma, es necesario practicar.

punto-g

Esta zona está llena de terminaciones nerviosas, así que la presión debe de ser suave para no generar dolor. Se puede acompañar con la estimulación del clítoris con la mano o lengua para generar más placer.

El punto G y la eyaculación femenina

Una adecuada  estimulación del punto G puede hacer eyacular a la mujer cuando está muy excitada haciendo que expulse un líquido claro.

Parecer ser que el punto G puede hacer eyacular a la mujer, lo que se llama squirting, cuando está muy excitado. El líquido que se puede eyacular durante el orgasmo procede de la uretra y equivale a una cucharilla de café, más menos. La sensación, en un principio, es muy similar al de estar orinando pero el líquido que se libera no tiene nada que ver con la orina y el impulso de orinar suele desaparecer rápidamente a medida que aumenta la excitación.

Este “semen” femenino se parece al fluido eyaculatorio masculino y no tiene nada que ver con la orina, se cree que se generan en un sistema de glándulas y conductos llamados parauretrales que rodean la uretra femenina y que se desarrollan a partir del mismo tejido embrionario del que procede la próstata masculina.

Los hombres también tienen punto G

El punto G se suele asociar a las mujeres, pero también lo podemos encontrar en los hombres. En estos, se denomina punto P y está asociado a la glándula prostática.

punto-p

Este es un órgano glandular que genera parte del líquido seminal encargado de proteger y nutrir a los espermatozoides. Es en este lugar en el cual localizamos el punto P, en la parte inferior del recto, entre el perineo y la vejiga. Es una zona que se puede estimular de forma externa con masajes, caricias o sexo oral. La encontramos entre el ano y los testículos. También se puede estimular internamente, estimulando la próstata a través del ano. Para ello, se puede utilizar los dedos o algún juguete específico.

Este es otro un tema polémico, ya que muchos hombres piensan que buscar o estimular el punto P puede afectar a su hombría y eso limita mucho el juego sexual.

Descubrir zonas nuevas de placer en el cuerpo no debería de tener nada de sucio ni censurable y sería muy aconsejable que formase parte del juego sexual consensuado entre adultos.

Te puede interesar: Beneficios y técnicas de masturbación femenina

Mitos y secretos del punto G
4.7 (93.33%) 3 votos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.