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A qué llamamos Miembro Fantasma

Se llama Miembro Fantasma a aquel miembro amputado o faltante sobre el que se tienen sensaciones e incluso percepción de dolor, aun sin existir.

Y es que por extraño que pueda parecer, después de la amputación o parálisis de un brazo o una pierna, la mayoría de la gente todavía tiene una percepción de su miembro perdido, y recibe sensaciones de él. Estas sensaciones fantasmas también pueden ocurrir después de la eliminación de otras partes del cuerpo que no sean las extremidades, como por ejemplo después de la amputación de una mama, la extracción de un diente o de un ojo (síndrome del ojo fantasma).

Alrededor del 80% de las personas con miembros fantasma siente un dolor (para algunos incluso insoportable) de su miembro perdido, y lo describen como ardor, dolor o como si se lo aplastaran.

Pero no hay nada fantasma o imaginario en el dolor proveniente de una extremidad que ya no está allí. La sensación es generada por el cerebro y, como tal, no es diferente del dolor en otras partes del cuerpo.

El miembro amputado a menudo se siente como más corto y puede dar la sensación como si se encontrara en una posición distorsionada y dolorosa. En ocasiones, el dolor puede ser agravado por el estrés y la ansiedad.  El dolor del miembro fantasma suele ser intermitente. Afortunadamente, la frecuencia y la intensidad de los ataques por lo general disminuyen con el tiempo.

Una sensación ligeramente diferente conocida como “dolores fantasma” también puede ocurrir en personas que han nacido sin extremidades y en personas que están paralizadas. A menudo se describe como una sensación de ardor o algo similar y puede ser extremadamente doloroso para algunas personas, aunque la sensación exacta difiere ampliamente entre los individuos. Otras sensaciones que se producen incluyen el calor, el frío, picazón, opresión y hormigueo.

Miembro Fantasma: qué se siente

No todos los miembros fantasmas son dolorosos, en algunos casos los individuos sienten como si pudieran gesticularlo, notan picores, contracciones o incluso tratan de recoger las cosas con ellos. Algunos incluso describen estas extremidades de forma distinta a lo que eran anteriormente, por ejemplo un paciente en una ocasión informó de que su brazo fantasma era exactamente “6 pulgadas demasiado corto”.

Algunas personas con miembros fantasma sienten como si pudieran gesticular con ellos.  Perciben el peso del miembro fantasma mientras están “gesticulando” con él. Y es que dada la forma en que las manos y los brazos están representados en los centros de la corteza motora y del lenguaje, esto no es sorprendente. Algunas personas encuentran que su miembro fantasma se siente y se comporta como si todavía estuviera allí, otros encuentran que comienza a tomar vida propia e incluso no obedece sus órdenes.

El Miembro Fantasma y la Neurología

Hasta hace poco, la teoría dominante para la causa de los Miembros Fantasma era la irritación de las terminaciones nerviosas cortadas. Cuando se amputa una extremidad, muchas terminaciones nerviosas cortadas terminan en el muñón restante. Estas terminaciones nerviosas se pueden inflamar, y se pensó que podían enviar señales anómalas al cerebro. Estas señales, siendo funcionalmente sin sentido, se pensaba que podían ser interpretadas por el cerebro como dolor u otras sensaciones.

Pero los tratamientos basados en esta teoría generalmente fracasaban. En casos extremos, los cirujanos llegaron a realizar una segunda amputación, acortando el muñón, con la esperanza de eliminar las terminaciones nerviosas inflamadas y causando un alivio temporal del dolor fantasma. Pero en cambio, los dolores fantasma de los pacientes en vez de disminuir aumentaron, y muchos otros se quedaron con la misma sensación del miembro fantasma original, así como un dolor propio. En algunos casos extremos, los cirujanos aún cortan los nervios sensoriales que conducen a la médula espinal o incluso eliminan la parte del tálamo que recibe las señales sensoriales del cuerpo.

A principios de 1990, Tim Pons, del National Institutes of Health (NIH), demostró que el cerebro puede reorganizarse si la información sensorial se corta. Al parecer, las sensaciones miembro fantasma podrían originarse en la corteza somatosensorial, que recibe las sensaciones de las extremidades y el cuerpo. La entrada de las sensaciones de las extremidades se produce a través de la corteza somatosensorial de una forma ordenada, la representación de las cuales se refiere como el homonculus somatosensorial. Los receptores de las manos se encuentran junto a la entrada del brazo, el de los pies está situado junto a la entrada de la mano, y así sucesivamente. La excepción está en la cara, que se encuentra junto con la entrada de la mano.

El afamado neurólogo Vilayanur Ramachandran creyó que si alguien pierde su mano derecha en un accidente, la entrada que normalmente iría de la mano hacia la corteza somatosensorial izquierda se encontraría detenida. Así, las áreas de la corteza somatosensorial que están cerca de los de la mano (el brazo y la cara) se harían cargo o suplirían de alguna forma esta región cortical que ya no tiene entrada. Ramachandran y sus colegas demostraron por primera vez esta reasignación, mostrando que frotando ligeramente diferentes partes de la cara, se podían generar percepciones en diferentes partes un miembro amputado. A través de magnetoencefalografía (MEG), que permite la visualización de la actividad en el cerebro humano, Ramachandran verificó esta reorganización en la corteza somatosensorial.

El tratamiento del miembro fantasma

La estimulación de la médula espinal (SCS) puede ser un tratamiento eficaz para el dolor fantasma. Un estimulador eléctrico se implanta bajo la piel, y un electrodo se coloca al lado de la médula espinal. Las vías nerviosas en la médula espinal son estimuladas por una corriente eléctrica. Esto interfiere con los impulsos que viajan hacia el cerebro y disminuye el dolor que se siente en el miembro fantasma. En cambio, los amputados sienten una sensación de hormigueo en el miembro fantasma.

La terapia de vibración, la acupuntura, la hipnosis y el biofeedback pueden ser usados para tratar el dolor fantasma, pero a menudo son de poca ayuda. El dolor a veces puede verse disminuido por mantener ocupado y centrar la atención en otra cosa. Masajear el muñón a veces también puede ayudar.

Para una amputación prevista, el dolor fantasma puede ser reducido con un tratamiento del dolor preoperatorio, para el que se requiere un control eficaz del dolor a través de analgésicos o neurolépticos. Así, el cerebro parece implantar las sensaciones del estado preoperatorio.

Un tratamiento particularmente novedoso para el dolor del miembro fantasma es la caja del espejo desarrollado por Vilayanur Ramachandran y sus colegas. Mediante el uso de la retroalimentación visual artificial se hace posible para el paciente “mover” el miembro fantasma, y se ha visto que esto ayuda a rebajar el dolor. Estas acciones repetidas en algunos suelen dar lugar a una mejora a largo plazo, y en algún caso excepcional, incluso a la eliminación completa del miembro fantasma.

Más recientemente, la realidad virtual se ha utilizado para combatir el malestar causado por el síndrome del miembro fantasma. Los científicos de la Universidad de Manchester han demostrado que el dolor del miembro fantasma puede aliviarse mediante la fijación real de las extremidades de la víctima a una interfaz que les permite ver dos extremidades que se mueve en una simulación por computadora. Esto funciona con un principio similar a la técnica de caja de espejo en el que la corteza somatosensorial está siendo “engañado ‘, excepto que la ilusión es más fuerte.

El Miembro Fantasma, esa percepción invisible
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