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El miedo a los perros es algo muy común, muchas veces es producido por alguna experiencia no grata con algún can, el cual pudo ocasionar un buen susto a la persona, algunos lo generan al ser mordidos o porque presenciaron cuando un perro mordía a alguien, con mucha frecuencia suele ser un miedo aprendido a través de alguien cercano.

¿Miedo a los perros o cinofobia?

Algunas personas experimentan mucha ansiedad cuando están cerca de un perro, el miedo puede ser específico, como cuando se presenta ante ciertas razas, especialmente ante aquellas que tienen fama de ser agresivas o puede ser un temor en general hacia todas, sin distinción entre grandes y pequeñas. Cuando el miedo a los perros que se experimenta es desproporcionado se le denomina cinofobia, puede llegar a limitar a la persona en algunos aspectos, pues el miedo genera conductas de evitación, produce gran malestar y una verdadera incapacidad para estar en lugares en donde hay canes.

Cuando el temor es tan grande que llega a ser patológico, se aconseja acudir con un psicólogo e iniciar un tratamiento para combatir esta fobia específica. Uno que ha probado ser exitoso para tratar el miedo a los perros y la cinofobia, es la terapia de exposición, los psicoterapeutas pueden ayudarte a superar estos miedos, no dudes en acercarte a ellos en caso de que necesites apoyo.

Al principio la terapia puede resultar desafiante, a menudo los pacientes tienen que luchar con la resistencia, muchas veces viene a manera de preguntas: ¿Debería negarme a hacer esto? ¿Será buena idea que continúe? En el tratamiento para controlar el miedo a los perros y la cinofobia suele haber un buen pronóstico en poco tiempo cuando los pacientes se apegan a sus protocolos terapeúticos, así que se debe continuar con persistencia y voluntad, para que el temor y la angustia no se conviertan en un obstáculo en la vida de los pacientes, sino un aspecto a mejorar en su persona.

Se pueden hacer modificaciones en el procesamiento cognitivo y emocional, reprogramar y aprender una nueva forma de ver a los perros, “dejar ir” ideas amenazantes que salen de la realidad, es posible cambiar de pensamientos y la manera de reaccionar, si hubo una experiencia traumática: “lo que ocurrió en el pasado no tiene que volver a pasar, es sólo un recuerdo”, a menudo también se sugieren técnicas de relajación y visualización para controlar los estados de ansiedad y el “miedo a los perros”.

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Los perros y nuestro lenguaje corporal

Un mito muy común es que los perros son capaces de “oler el miedo”, lo que el perro identifica más es el lenguaje corporal y determinadas actitudes, lo cual le indica que la persona tiene miedo, esto puede estimular en el perro el instinto por dominar o incluso generar conductas de agresividad, como atacar a la persona.

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Independientemente de la raza, se puede hacer distinción de tres tipos de canes: el perro de la calle, el domiciliado y el perro semi-domiciliado, entre los que existen mayor número de ataques hacia personas es entre éstos últimos, esta clase de perros tienen cierto dominio sobre su territorio. Motivo por el cual es importante seguir algunas sugerencias para que el perrito no se sienta retado o amenazado con alguna de tus acciones o de tus gestos.

Cómo acercarse de manera segura a los perros

  1. Es importante respetar los límites de las personas y el de los canes.   Cuando un perro no es tuyo, lo más adecuado es pedir permiso a su dueño para tocarlo, en caso de que el perrito sea nervioso o agresivo, el propietario puede denegar tu petición o hacerte sugerencias sobre la manera adecuada en que te puedes acercar a él. Puedes ponerte de costado sin perder de vista al perro, esperando que venga a olfatearte y reconocerte primero, posterior a eso puede aceptar más fácilmente tu saludo.
  2. Es conveniente enseñar a los niños que no es bueno sobrepasar los límites de una propiedad ajena para tocar a un perro, pues éste podría tomarlo como desafío al dominio que tiene sobre su territorio y responder agresivamente.
  3. Determina con qué intenciones viene el perro e identifica algunas señales de alarma: cuando el perro tiene el cabello erizado, el cuerpo rígido, las orejas hacia atrás y camina con pasos seguros, puede acercarse a las personas con intenciones hostiles, así que mantente alerta. En ese caso:
    1. Coloca tus manos pegadas al cuerpo y mantén escondidos los dedos de las manos, así puedes evitar una mordedura en los dedos, la cual suele ser frecuente en los ataques.
    2. Evita correr, generalmente a los perros les gusta perseguir a alguien cuando corre, ¿Por qué? Esta acción despierta su instinto de cazadores y depredadores, así que lo más seguro es que salgan corriendo tras de ti con el fin de alcanzarte y derribarte. Si necesitas huir es mejor ponerte de costado, sin perder el contacto visual, cuidando que no sea directo a sus ojos y dar pasos pequeños en
    3. Trata de mantenerte sereno y quedarte lo más quieto posible sin mirar fijamente a los ojos al perro, pero a la vez identificando los elementos que haya en tu campo visual, no es buena idea darle la espalda, ni sonreír enseñándole los dientes, pues puede ser tomado como un reto al que podría responder con agresión y hostilidad.
    4. Los oídos de los perros son muy sensibles, por lo que pueden responder con desagrado, temor o incomodidad; cuando hay sonidos estruendosos o gritos, especialmente si no vienen por parte de su dueño, esto pudiera ser un detonante de una agresión, así que trata de modular tu voz y evita gritar para no alterar al perro. Opta por darle instrucciones sencillas de manera tranquila, pero a su vez con firmeza y energía, para afirmar el propio poder sin que el perro se sienta amedrentado de alguna manera.

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Prevenir el “miedo a los perros” por medio de la educación

Es mejor opción enseñar a los niños basándonos en el conocimiento y el amor más que en el temor. Los perros han sido excelentes compañeros y buenos amigos del hombre desde muchos años atrás, es aconsejable enseñar a los niños desde pequeños que los perros son seres que cohabitan con nosotros este planeta y como todo ser vivo merecen respeto, es pertinente instruir a los pequeños acerca de ellos y de sus características. Muchas veces los temores vienen porque algo resulta desconocido, el conocer a estos mamíferos puede ser de gran ayuda para prevenir el temor hacia ellos.

Siempre que sea factible, es sano que los niños convivan con mascotas pues de esa manera pueden establecer vínculos de amor, responsabilidad y ternura hacia ellos. Algunas investigaciones han demostrado que los niveles de oxitocina incrementan (en ambos) cuando el perro y el dueño se miran a los ojos, como mostró el experimento de Sinc Takefumi Kikusui, investigador en el departamento de Ciencia Animal y Biotecnología en la Universidad Azabu en Japón.

Si bien es cierto que es recomendable hacerles ver a los niños que los perros pueden ser amistosos, tiernos y nobles, también es conveniente enseñarles las maneras adecuadas en que se deben acercar a un perro y cómo convivir con él en respeto para evitar un ataque. La mayoría de los ataques con consecuencias fatales ocurren a niños, por lo que la educación temprana acerca de estos temas puede representar una buena medida de prevención.

Muchos de los miedos son aprendidos, por lo que es sustancial mencionar las consecuencias de acercarse inadecuadamente al perro, faltarle al respeto o molestarle, sin caer en tonos catastróficos, tratando de ser objetivos y realistas, pues cuando se hacen los comentarios con una connotación negativa pueden generar miedo a los perros.

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Conclusión

Los perros pueden ser grandes amigos y buenos compañeros del hombre, por lo que es importante aprender a convivir en un ámbito de respeto y cordialidad con ellos. El “miedo a los perros” es algo muy frecuente, la educación basada en el amor y el conocimiento pueden ser claves para que exista un cambio de perspectiva, pues muchos de los que experimentan “miedo a los perros” es debido a que aprendieron a tenerles temor y a un desconocimiento de su caracterología, el conocer la manera adecuada en que nos debemos acercar a un perro puede ser una manera de prevenir conductas hostiles por parte de los canes y accidentes fatales.

Los niveles de miedo a los perros y la restricción de actividades pueden fluctuar entre las personas, en la medida que incrementan, que son más frecuentes, cuando llega a haber ataques de ansiedad  y a generar un gran malestar en la persona, es recomendable buscar a un psicólogo para superar el temor.

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El miedo irracional a los perros o cinofobia
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Miryam Gomez Obregon
Psicóloga NeuroEducativa/ Freelance. Diseño de programas y gestión del tiempo mediante el mejoramiento de habilidades y competencias. Técnicas de programación y sugestión en Nivel Alfa, de Respiración y Relajación Profunda. Promoción de estilos de Vida Saludables a través de las Tecnologías Educativas. Musicoterapia. Redacción de contenido especializado.

1 Comentario

  1. Le enseñare a mi hija sus consejos y los pondre en practica ojala funcione ella tiene 6 años y jamas a sufrido mordedura de perro pero le aterra que un perro le ladre y les tiene mucho miedo a los perros…

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