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Los menores adictos al juego online cada vez son más. La situación va en aumento y los psicólogos, conscientes de esta situación, indagan en esta problemática. Se trata de una situación que cobra cada vez más complejidad. El juego online no sólo radica en torno a los videojuegos, sino también en torno a las apuestas y juegos de azar. Incluso va más allá, como se verá a lo largo del artículo, la aparición de juegos «híbridos», no hace más que aumentar esta adicción.

A lo largo del artículo se abordará la normalización y aceptación de los juegos online, tanto los videojuegos como los juegos de azar. También se repasará qué mecanismos se utilizan para crear las adicciones y se verán ejemplos concretos de este tipo de estrategias. Los menores adictos al juego, sin duda, es una preocupación creciente debido a la repercusión negativa que tiene en su día a día. ¡Comencemos! 

Menores adictos: una tendencia a la normalización

El equipo de González-Roz (2016) señala que «la elevada disponibilidad y accesibilidad a los juegos de azar y de apuestas ha causado preocupación pública en torno al posible aumento de los problemas relaciones con los mismos entre los más jóvenes». La Dirección General de Ordenación del Juego afirma que las apuestas deportivas son las más habituales con un 64,9%, le siguen los juegos de carta con dinero con un 17,2% y por último los videojuegos con un 15,9%. A todo ello se le debe sumar la gran publicidad que se lleva a cabo con las apuestas deportivas, lo que lleva a normalizar este tipo de juego.

Georgios Floros (2018) afirma que «las prácticas y oportunidades de juego han evolucionado hasta el punto en que están ampliamente disponibles y se consideran una forma de entretenimiento socialmente aceptable«. De esta forma, los menores ven este tipo de actividad como algo normal, sin signos de alarma aunque su práctica sea abusiva. Este hecho no debe pasar por alto a los padres. Que una práctica se normalice y se extienda no es sinónimo de que sea aceptable, sana o beneficiosa. Por lo que los padres han de estar atentos a que sus hijos no caigan en adicciones ni prácticas abusivas.

Un juego adictivo

Los menores adictos a los viedojuegos online, no lo tienen fácil, ya que pueden resultar ser víctimas de estrategias muy bien elucubradas. Entre estas estrategias se encuentran los juegos «híbridos». Este tipo de juegos pueden ser de varios tipos, por ejemplo, videojuegos que incorporan apuestas con dinero real y juegos de azar que adoptan características de los videojuegos. A través de este tipo de juegos «híbridos», se crea una confusión en el menor y provoca que acabe jugando con dinero real al mismo tiempo que aumenta su nivel de adicción. Sin embargo, los refuerzos son la clave de la adicción.

Refuerzos y creencias de los menores adictos

Como señalan McBride y Deverensky (2016), tanto los juegos de azar como los videojuegos «operan según los principios de refuerzo, para recompensar y prolongar el juego, utilizando efectos de sonido y luz estimulantes dentro del mismo». Además, no sólo eso sino que como señalan los mismos autores se fomenta la creencia de que «las habilidades y prácticas específicas son responsables del éxito, y que su pericia adquirida pueden influir en el resultado de un juego de azar».

¿Qué quieren decir los autores con esta última afirmación? Que nos hacen creer que nuestras habilidades son importantes y necesarias en los juegos de azar para ganar, cuando en realidad, al ser juegos de azar, nuestra experiencia no tiene ningún tipo de valor. ¿Acaso nuestros conocimientos pueden hacernos ganar una lotería? La respuesta es no. Se trata de puro azar, pero si nos llegan a convencer de que podemos controlar el azar, la adicción será mayor.

Muchos videojuegos ofrecen las llamadas «microtransacciones», que permiten tener premios o contenido extra para jugar. De esta forma, la adicción al juego puede verse reforzada. José Pedro Espada, catedrático de psicología de la Universidad de Miguel Hernández, afirma que los principales motivos del aumento a la adicción son «que ha aumentado considerablemente la oferta y que la accesibilidad es muy alta».

Tipos de refuerzos

José Pedro Espada relata lo que se esconde detrás de esta adicción y afirma que no existe un perfil concreto. Espada asegura que «no podemos hablar propiamente de un perfil específico, ya que cualquier individuo es susceptible de desarrollar una adicción si se dan los elementos suficientes«. El profesor confirma que la presencia de los refuerzos intermitentes dan pie a fuertes aprendizajes. Entre este tipo de refuerzos destaca:

  • El valor económico del reforzador.
  • Los procesos motivacionales y de activación dirigidos a la ganancia.
  • Las expectativas de ganancia y recuperación de las pérdidas.
  • La ilusión de control.
  • La evitación de estados emocionales negativos.
  • El escape de la rutina o aburrimiento.

Conclusión

La facilidad con la que los menores acceden a los juegos online tanto videojuegos como juegos de apuestas y azar es cada vez mayor. Es por ello necesario incrementar la vigilancia por parte de los padres. El recurso de «dejar» a lodependencia

s hijos con el teléfono móvil o la tablet para que se entretengan, no siempre es buena idea si no están supervisados de forma responsable. La crianza y educación de los hijos es una responsabilidad y como tal, se trata de una tarea activa, no pasiva.

Bibliografía

  • Floros, G. (2018). Gambling disorder in adolescents: prevalence, new developments, and treatment challenges. Adolescent Health, Medicine and Therapeutics, 9, 43-51.
  • González-Roz, A., Fernández-Hermida, J., Weidberg, S., Martínez-Loredo, V., y Secades-Villa, R. (2016). Prevalence of Problem gambling among adolescents: a comparison across
    modes of access, gambling activities, and levels of severity. Journal of Gambling Studies,
    33 (2), 371-382.
  • McBride, J., y Derevensky, J. (2016). Gambling and video game playing among youth. Journal of Gambling Issues, 34, 156–178.
  • Villamarín, S., Vicente, A. y Berdullas, S. (2019). La adicción al juego en menores: un problema creciente. Infocop, 86, 4-8.

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