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En Criminología, disciplina relacionada con la Psicología, la Psiquiatría, la Historia, el Derecho y otras ciencias, siempre hay una víctima del delito realizado. Lo que ocurre es que se suele centrar más en el estudio del criminal y del caso que en la víctima, resignándola muchas veces a un segundo o incluso tercer plano, pero hay muchas cosas que tendríamos que tener en cuenta.

El estudio de las víctimas

Siempre estimamos y preferimos que estas cosas no sucedan y que sean leves, y siempre nos gusta pensar y preferimos que esa persona quede ilesa y viva, que no dañada, en mal estado o muerta.

Fredric Wertham fue el primero en estudiar a las víctimas, aunque se hizo más hincapié a partir de los años 30 del siglo XX.  Se trata de algo basado en el empirismo y las pruebas de los hechos, realizando hipótesis que permitan averiguar lo sucedido. La víctima se define como la persona o personas (y relacionados, ya que es algo que deteriora la calidad de vida y malestar de un grupo de personas) que ha sufrido daños físicos, psicológicos, emocionales, o han sido atacadas y sus derechos han quedado disminuidos por violar la legislación, y mucho más.

Las técnicas empleadas son la observación de la realidad, estudio, análisis de casos entrevistas y seguimiento del caso por los profesionales. Los programas de asistencia son también muy importantes y a  veces necesarios, ya que vivir en pisos protegidos, realizar programas de testigos y crear centros para ellos, e informar y orientar es algo que debería tenerse más en cuenta, tanto para el individuo como para la sociedad y el país en general.

Tipos de víctimas

A menudo nos olvidamos de que hay diversos tipos de víctimas, ya que pueden haber sido inocentes elegidas al azar ante un hecho (como una explosión o secuestro en el supermercado), o elegidas intencionadamente (el asesinato de la pareja amorosa) o incluso, víctimas que han provocado la reacción del supuesto criminal (un abusador sexual al que un policía le ha disparado cuando rescató a la víctima).

Hay que tener en cuenta siempre la escala de Mendelshon, que fundamenta la correlación entre víctima e infractor, pudiendo ser mayo, menor o a veces, igual. Algunos de ellos son:

  • La víctima ideal o inocente que no ha hecho absolutamente nada para ser la víctima de la situación criminal que ha vivido, como podría ser un cliente del supermercado al que asaltan, o una prostituta a la que violan sólo por el hecho de tener dicha profesión.
  • La víctima de culpabilidad menor o por ignorancia, en el que la víctima tiene una cierta responsabilidad por realizar un acto poco reflexivo, como pudiera ser un aborto provocado ilegal en el que hay consecuencias negativas en la mujer.
  • La víctima culpable, como sería el caso de parejas que se suicidan habiéndolo pactado a lo “Romeo y Julieta”, guerreros musulmanes que mueren por Alá por cuestión de religión, personas que toman la eutanasia por tener una enfermedad incurable, etc.
  • La víctima más culpable que el infractor, que pueden ser tanto quién provoca para hacer una acción o la que la controla, como el caso de la mujer casada que incita a su amante a asesinar a su marido, pero en algún momento, ella termina siendo víctima del proceso criminal también.
  • Víctima más culpable que el criminal o que es la única culpable, como puede ser la víctima previamente infractora, que ha sido culpable inicialmente de algún tipo de delito y sale absuelta, motivo por el que otra persona (generalmente la víctima inicial) hace valer su propia justicia. También víctimas que puedan tener problemas psiquiátricos de carácter y/o conducta. Pueden ser de tipo mitómano, demente, etc.

Hay que tener mucho cuidado también con las falsas víctimas, que pretenden tener la razón e intentan encontrar un error judicial a su favor, denunciando hechos provocados por ellas mismas con tal de salir airosas. Muchas veces son personas inmaduras o con problemas psiquiátricos o de salud mental, ya que, a mi juicio profesional y personal, las personas consideradas dentro de la normalidad no suelen perder el tiempo haciendo esas cosas.

Lo que sí es cierto, es que suelen haber consecuencias traumáticas para las víctimas, incluso en el proceso de investigación, al revivir la situación. Muchas veces no suelen ser casos que se estudien o investiguen al momento, ya que pueden haber pasado incluso 5 años tras el delito y ser cuando se abra el proceso de investigación, aunque la atención médica o en caso de detención sí se actúe al instante. En otras ocasiones, víctimas de abusos vuelven a someterse en situaciones similares por terceros, quedando vulnerables a muchas personas y situaciones, como incluso puede ser el enganche a adicciones o drogodependencias.

Referencias

https://www.universidadviu.es/psicologia-criminologia-relacion/
https://cristianaraos.com/2011/02/13/victimologia-tipos-de-victimas-y-psicologia-forense-por-cristian-araos-diaz/
http://nosoyasistenta.com/que-es-la-victimologia/
https://definicion.de/victima/
https://www.estudiocriminal.eu/blog/clasificacion-de-las-victimas-segun-antonio-beristain/

Las víctimas olvidadas
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