Frases Oliver Sacks

Oliver Sacks Lobo (1933 – 2015) fue un prestigioso neurólogo británico, naturalista y escritor, aficionado a la química y divulgador de la ciencia, sobre todo de lo relativo a su especialidad. Llegó a ser muy conocido por sus libros sobre los efectos de los trastornos neurológicos, basados en las experiencias reales de sus pacientes, algunos de sus libros incluso fueron adaptados al teatro y al cine.

Las Mejores Frases Célebres de Oliver Sacks

Cada acto de percepción, es en cierta medida un acto de creación, y cada acto de la memoria es en cierta medida un acto de imaginación.

Por encima de todo, he sido un ser sensible, un animal de pensar en este hermoso planeta, y esto en sí mismo ha sido un enorme privilegio y una aventura.

En el examen de la enfermedad, ganamos sabiduría sobre la anatomía, la fisiología y la biología. En el examen de la persona con enfermedad, ganamos sabiduría sobre la vida.

Hay defectos, enfermedades y trastornos que pueden desempeñar un papel paradójico, revelando capacidades, desarrollos, evoluciones, formas de vida latentes, que podrían no ser vistos nunca, o ni siquiera imaginados en ausencia de aquéllos.

Recordar es siempre reconstruir, no reproducir.

No habrá nadie como nosotros cuando nos hayamos ido, no hay nadie como cualquier otra persona, nunca. Cuando las personas mueren, no pueden ser reemplazadas. Salen agujeros que no se pueden llenar, ya que es el destino – el destino y la genética neuronal – de todo ser humano ser un individuo único, para encontrar su propio camino, para vivir su propia vida, y morir su propia muerte.

Si un hombre ha perdido una pierna o un ojo, sabe que ha perdido una pierna o un ojo; pero si ha perdido el yo, si se ha perdido a sí mismo, no puede saberlo, porque no está allí ya para saberlo.

Mi religión es la naturaleza. Esto es lo que despierta los sentimientos de asombro, de mística y de gratitud en mí.

Las personas van a construir una vida según sus propios términos, tanto si son sordos o daltónicos o autistas o lo que sea. Y su mundo será tan rico e interesante y pleno como pueda ser nuestro mundo.

Sólo hay una regla de oro: uno debe escuchar siempre al paciente.

El cerebro está mucho más dedicado al movimiento que la lengua. El lenguaje es sólo un poco de lo que existe dentro de este inmenso océano de movimiento.

Vemos con los ojos, pero vemos con el cerebro también. Y ver con el cerebro a menudo se llama imaginación.

El ser humano no carece de mente, no es mentalmente deficiente, porque no disponga de lenguaje, pero se halla muy gravemente limitado en el ámbito de su pensamiento, confinado en realidad a un mundo inmediato, pequeño.

Tenemos, cada uno de nosotros, una historia de vida, cuya continuidad, cuyo sentido, es nuestra propia vida.

Y, en su sentido más amplio, el darwinismo neural implica que estamos destinados, nos guste o no, a una vida de singularidad y autodesarrollo, a crear nuestros propios caminos individuales a través de la vida.

Cualquier enfermedad introduce una duplicidad en la vida: un “ello”, con sus propias necesidades, exigencias y limitaciones.

Música, única entre las artes, es a la vez completamente abstracta y profundamente emocional.

También he de recordar que el sexo es una de esas cosas –como la religión y la política– capaces de despertar sentimientos intensos e irracionales en personas por lo demás decentes y racionales.

La ciencia empírica, el empirismo, no tiene en cuenta al alma, no tiene en cuenta lo que constituye y determina el yo personal.

Creo que el cerebro es un sistema dinámico en el que algunas partes ejercen control o y otras partes lo suprimen. Y si tal vez uno tiene daños en una de las áreas que controlan o suprimen, entonces es posible la aparición de algo inesperado, puede tratarse de un ataque, un rasgo diferente o incluso una súbita pasión por la música.

Nosotros hablamos no sólo para decirle a la gente lo que pensamos, pero decimos lo que pensamos. El habla es una parte del pensamiento.

El poder de la música para integrar y curar… es bastante fundamental. Es el medicamento no químico más profundo.

Del mismo modo que podemos quedar horrorizados ante los estragos que causa el desarrollo de una enfermedad o trastorno, también podemos verlos como algo creativo, pues aun cuando destruyen unos procedimientos particulares, una manera particular de hacer las cosas, puede que obliguen al sistema nervioso a crear otros procedimientos y maneras, que lo obliguen a un desarrollo y a una evolución inesperados.

Tengo que vivir de la manera más rica, más profunda y más productiva que pueda.

El cambio de personalidad en la epilepsia del lóbulo temporal puede que sea la clave más importante que poseemos a la hora de descifrar los sistemas neurológicos que son el fundamento de fuerzas emocionales que guían el comportamiento.

Siento que debería estar tratando de completar mi vida, sea lo que sea lo que signifique completar una vida.

No puedo pretender ser alguien sin miedo. Pero mi sensación predominante es de gratitud. He amado y he sido amado; Se me ha dado mucho y me he dado a cambio; He leído y viajado y pensado y escrito. He tenido una relación sexual con el mundo…

Soy un hombre de disposición vehemente, con entusiasmos violentos y falta de moderación en todas mis pasiones.

Para ser nosotros mismos debemos tener nuestras historias de vida. Debemos “recordarnos” a nosotros mismos, recordar el drama interior, la narrativa de nosotros mismos. Un hombre necesita una narrativa interior continua, para mantener su identidad, su auto.

Siento un enfoque claro y una repentina perspectiva. No hay tiempo para nada inesencial.

Todos nosotros (con muy pocas excepciones) podemos percibir la música, los tonos, el timbre, los intervalos, los contornos melódicos, la armonía y (quizás de una manera sobre todo elemental) el ritmo. Integramos todas estas cosas y “construimos” la música en nuestras mentes utilizando muchas partes distintas del cerebro. Y a esta apreciación estructural en gran medida inconsciente de la música se añade una reacción emocional a menudo intensa y profunda.

Las alucinaciones psicóticas, ya sean visuales o auditivas, te seducen, te dirigen, te humillan, se burlan de ti… Puedes interactuar con ellas.

Ahora estoy cara a cara con la muerte. Pero no he terminado con la vida.

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